Córdoba B y Lucena: ilusión en un escenario distinto

Carrión, en un entrenamiento del Córdoba B. | ÁLVARO CARMONA
Los dos conjuntos inician el domingo un nuevo camino en Tercera División con el reto de luchar por la zona noble

Cambian el escenario y, por tanto, el guión que han de seguir. El reparto actoral cuenta también con notables modificaciones. Superado el golpe del descenso, tanto el Córdoba B como el Lucena tratarán en apenas tres días que éste no pase a ser un trauma. Ambos equipos inician una etapa completamente distinta a la recientemente anterior, pues la próxima campaña militarán en Tercera. En el caso de los celestes, el regreso a dicha división se produce después de ocho temporadas en Segunda B, una categoría que no pudieron mantener en un año aciago. También en lo institucional. La aventura del filial blanquiverde en bronce fue menos duradera, pero igualmente doloroso fue el adiós. Aunque tanto una escuadra como otra esperan que sea un hasta luego. Es decir, el reto no será otro que estar en una pugna por el ascenso que resultará complicada. No en vano, el Grupo X en el que se encuadran suele destacar por su elevado nivel de competencia. Para participar de la misma, están dispuestos ya el conjunto aracelitano y el blanquiverde, que el domingo arrancarán su trayecto 2015-16.

Tras dos campañas en Segunda B, el Córdoba B volverá a militar en la división que mejor conoce, una Tercera que le aguarda con muchos cambios. Tantos como los que su plantilla ha sufrido este verano. El filial contará con un vestuario completamente remodelado, en el que además de los más importantes talentos de la cantera califal en la actualidad, estarán jugadores como Moha Traoré o Javi Galán, dos de los fichajes realizados de cara al campeonato 2015-16. El conjunto blanquiverde iniciará el curso después de una pretemporada en la que logró acumular cuatro triunfos y sólo dos derrotas y en la que el gol siempre fue protagonista. ¿Y la meta en esta etapa? “El objetivo es que el enlace que pasa del juvenil al primer equipo sea lo más cercano posible, pero uno de los objetivos en el fútbol formativo es hacer jugadores ganadores y competitivos”, indicó Carrión este jueves. Dicho de otro modo, el técnico, que seguirá del pasado ejercicio liguero, no cierra las puertas a las primeras plazas: “Trataremos de estar arriba intentando jugar bien, que es lo que siempre pido”.

El preparador catalán realizó su declaración de intenciones en una comparecencia en la que confesó tener “mucha ilusión” y aseguró estar “encantado” con una plantilla que, a pesar de los cambios, no da por cerrada. En definitiva, Carrión mira al inicio de curso con la confianza de que el Córdoba B puede “ganar a todo el mundo”. Posibilidades tendrá, consideró el entrenador del filial, que advirtió de que el Grupo X, en el que se reeditará el derbi con el Lucena, “es competitivo y complicado”. De entrada, el conjunto blanquiverde visitará a un Lebrijana (domingo, 20:00) que acabó sexto la pasada campaña. También lejos de casa iniciará la temporada el cuadro aracelitano, que arrancará en tierras gaditanas ante el Guadalcacín (domingo, 19:00). A priori, éste será un rival más asequible, aunque el conjunto celeste también se tendrá que medir a sí mismo después de una reforma cuasi total en el vestuario. Al frente estará Juanlu Bernal, ex del Betis y de la propia escuadra lucentina, y en la plantilla apenas habrá futbolistas de la 2014-15. En definitiva, la primera tarea en la capital de la Subbética será la conjunción de sus piezas.

Para el Lucena resultó más dolorosa la caída a Tercera, más que nada porque tuvo lugar después de ocho temporadas en Segunda B y en una campaña en la que hubo significativos problemas institucionales. Estos mantuvieron a la afición lucentina en vilo el pasado 30 de junio, cuando el club hubo de resolver sus deudas salariales con los jugadores que formaron parte de su disciplina en la que fue última, siempre hasta el momento, aventura de bronce. Solucionados aquellos problemas, la entidad inició una etapa de reconversión absoluta, del banquillo al plantel, que se ha visto reformada casi al cien por cien. Tanta modificación no tuvo una oportuna revisión en pretemporada, toda vez que los celestes sólo disputaron tres amistosos -con un triunfo, un empate y una derrota como balance-. Por tanto, todavía quedan deberes pendientes antes de comenzar un curso en el que, al menos sobre el papel, el cuadro aracelitano tendrá el cartel de aspirante al play off. El reto es tratar de serlo. A partir del domingo, empezará a demostrar si estará arriba o si por el contrario atravesará una época de transición.

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