¿Y lo mío? El complejo escenario del Córdoba (II)

Luis Oliver, en su etapa como director general deportivo del Córdoba | TONI BLANCO

Disipadas están las dudas que pudiera haber. El Córdoba está a punto de vivir, si no lo hace ya en realidad, el período más convulso de su de por sí agitada historia. El inicio de esta etapa se da, como es de sobra conocido, el 31 de julio. Tal fecha es la que fijaran Jesús León y Carlos González para el pago del último plazo de la compraventa del club, que no se llevara a efecto. El incumplimiento del montoreño -a través de Aglomerados Córdoba- a la hora de abonar los 4,5 millones de euros establecidos para cerrar la operación es la causa de que el tinerfeño -por medio de Azaveco- realizara un requerimiento notarial para retomar el control del club. Una acción ésta que va a repetir el próximo lunes, por cierto, tras no haber recepción de la documentación en el arranque de la semana que termina.

Ése es el comienzo de un relato que con los días se torna en el de una muy probable judicialización de la entidad. Pero la narración incluye más de una trama en su difícil desarrollo. También algún personaje más de los mencionados a lo largo de los últimos días. Con papel protagónico -antagónico para Jesús León y el Córdoba- aparece Luis Oliver, quien ejerciera de director general deportivo en los primeros meses del todavía propietario de la sociedad anónima deportiva (SAD) -esto es entre finales de enero y mediados de julio de 2018-. El navarro coloca a las puertas de un embargo al club con una diligencia en la que reclama -a través de Bitton Sport, su agencia- el cobro por su parte de 1,8 millones de euros con motivo de su despido en El Arcángel. El conflicto crece y el escenario es más complejo si cabe que hace ocho días [ANÁLISIS: ¿Tuyo o mío? El complejo escenario del Córdoba, 03-08-2019]

El requerimiento de González: segundo intento y después, judicialización

Fue entre el viernes de la anterior semana (2 de agosto) y el pasado lunes (5) cuando arrancó el conflicto de intereses en torno al Córdoba. Después de que Aglomerados Córdoba informara de su intención de solventar el pago de los famosos 4,5 millones de euros a Azaveco en el tiempo de tres semanas -lo que sucedió el jueves 1 de agosto-, Carlos González comenzó con los trámites necesarios para solicitar notarialmente una junta general extraordinaria para la renovación del consejo de administración del club. La documentación se completó formalmente, tras las últimas firmas del tinerfeño, a los tres días y estaba dirigida, principalmente, al secretario del órgano rector de la SAD, Juan Ramón Berdugo. El mismo tenía dos opciones: aceptar y realizar la convocatoria o rechazar la propuesta. Aunque había una tercera…

A partir del martes se produjo el traslado de los papeles, que llevó a cabo el notario de Carlos González en Córdoba, a El Arcángel. Pero no hubo recepción, según adelantó ABC Córdoba algún día atrás y confirmó el canario a CORDÓPOLIS el viernes. Dada esta circunstancia, el anterior propietario de la SAD tiene previsto repetir la acción el lunes. El segundo intento, según apuntó, va a ser el último: “El lunes vamos y si no lo recoge, ya no vamos más”. Si Berdugo no recibe la documentación, por tanto, se abre la vía judicial. Es el plan trazado por el empresario tinerfeño para reclamar la mayoría accionarial -de algo más del 98%- de la entidad. Es decir, la semana entrante puede arrancar con la pugna por la propiedad ya convertida en litigio. Aunque esta opción no va a ser real hasta septiembre. Es necesario recordar en este punto que agosto es un mes inhábil en los juzgados, salvo para procedimientos de guardia.

Aparece Oliver: un embargo a las puertas

Hasta hace sólo unos días, en la historia faltaba otro actor. Ocurría de tal forma pese a que de tiempo atrás se atisbaba su figura en torno a El Arcángel. La aparición de este tercer protagonista tuvo lugar definitivamente el viernes. Fue entonces cuando surgió Luis Oliver para realizar una reclamación que se intuía anteriormente iba a producirse tarde o temprano. El navarro acudió a los juzgados en Córdoba para exigir el cobro de la indemnización por su despido, allá en julio de 2018. La cifra total es, exactamente, de 1.825.916 euros: 1.225.916 corresponden precisamente a la deuda y 600.000 son los “presupuestados para intereses, gastos y costas”. La diligencia fue admitida y acto seguido dictada por un juez el 30 de julio. Curiosamente, el club abonó cantidades que tenía pendientes a entrenadores de la cantera y pagó a la plantilla, mucho antes de lo establecido -el día 10 del mes siguiente- entre esa jornada y la posterior. Quizá era un modo de esquivar el embargo que tenía a las puertas.

Dictada la orden de la retención de bienes dinerarios como los ingresos por traspasos. Son los de Andrés Martín al Rayo Vallecano, Sergi Guardiola y Álvaro Aguado al Real Valladolid, Javi Galán al Huesca y Pawel Kieszek al Málaga los que señaló Luis Oliver en su escrito -a través de Bitton Sport, su agencia- ante el juzgado. También están los conceptos por patrocinio o la recaudación de la campaña de abonados de la presente temporada. El proceso por juicio cambiario quedó abierto en el momento de la rúbrica del juez, aun cuando el secretario del consejo de administración de la SAD rehusó la recepción de los documentos el citado 30 de julio. Ahora, el club debe responder a la deuda contraída, para lo que está la figura del secretario jurídico, con tarea de detraer los saldos en sus cuentas. También tiene opción la entidad de interponer recurso y es lo que parece va a hacer.

El Córdoba apela a la tranquilidad, es sólo una reclamación

Sólo unas horas después de la publicación del embargo en varios medios, el Córdoba rompió el silencio institucional por el que había optado días antes con el requerimiento notarial de Carlos González. El club lanzó en la mañana del viernes un comunicado en el que pedía tranquilidad a su masa social después de negar la situación de embargo. En su nota, la entidad llegó a asegurar que “las sociedades anónimas deportivas no pueden ser objeto de embargo como tal”. La realidad habla de lo contrario, con casos como el del Recreativo de Huelva o el Castellón, que tuvieron sus cuentas bloqueadas en más de una ocasión. El Decano tiene una sobrada experiencia en estas diligencias, pues las sufrió reiteradas veces los últimos años. La duda era si sólo puede existir tal acción judicial por reclamación de Hacienda y no de un acreedor. De nuevo la solución estaba en el Nuevo Colombino: la vía está abierta no sólo a la Agencia Tributaria. [NOTICIA en Huelva24.com: El Recre vuelve a tener sus cuentas bloqueadas, 30-10-2018]

Más allá de esa idea refutable, el Córdoba afirmó que “está funcionando en todos sus estamentos con absoluta normalidad”. Para ello puso como ejemplo el hecho de que “ha comenzado a transferir cantidades a los anteriores cuerpos técnicos”. Informaba en este sentido de los débitos con José Ramón Sandoval y Curro Torres, que solventó en un 40% en cada caso el viernes. El resto de las cifras pretende abonarlos al inicio de la semana entrante. Esta medida aparece, o va a aparecer, como pista del alcance de un embargo al que, por otro lado, tiene planteado recurrir la entidad. La SAD indicó en este sentido que “en defensa de sus intereses, no está de acuerdo” y, por ende, “ya prepara desde hace días la correspondiente respuesta en los juzgados”. Otra vez, a la espera de septiembre.

El Consejo, a una pero con matices

Una vez iniciada la situación de conflicto de interés, el consejo de administración del Córdoba mantiene una aparente normalidad. La máxima es el cierre de filas en torno a Jesús León como propietario y presidente. Sin embargo, la realidad es otro: existen en el órgano rector del club voces disonantes. Cuando menos una postura crítica si hay en relación a la gestión del montoreño. Es la de Magdalena Entrenas, una de las dos personas que integra el equipo directivo de la entidad desde enero de 2018 -la otra es Manolo Garrido- después de que éste sufriera diversos cambios. La abogada mostró a lo largo del último año y medio -y algún mes más- su divergencia con ciertos hechos, como la demora en el pago de las nóminas la pasada campaña. Sobre la mesa está la posible dimisión de la que también es directora de la sección femenina de la SAD, un extremo que ni desmintió ni confirmó el sábado a este periódico. Entonces apelaba al trabajo para la normalización del conjunto blanquiverde mientras proseguía con su tiempo de vacaciones, que en principio termina la semana entrante.

Mientras tanto… un buen proyecto deportivo en el aire

Probablemente lo peor de la tormenta que afecta al Córdoba sea el eclipse un notable proyecto deportivo. Alfonso Serrano -director deportivo- y Jorge Rodríguez de Cózar -secretario técnico- consiguieron dar forma a una plantilla renovada casi al 100% llena de recursos de garantía para afrontar el regreso a Segunda B. Al frente del vestuario está además un entrenador con experiencia sobrada en categorías superiores, Enrique Martín. Pero los mimbres pueden acabar quemados. De entrada, el club tiene que responder antes del 23 de agosto -viernes anterior al comienzo de la Liga- a los pagos pendientes a José Ramón Sandoval y Curro Torres para realizar la inscripción de sus jugadores y del cuerpo técnico. Todo está en el aire, si bien en teoría no ha de haber problemas para seguir adelante con el objetivo del ascenso a Segunda A.

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