Fichajes Córdoba CF
Así es Unai Sabroso, la apuesta de proyección del Córdoba CF para el ataque
El Córdoba CF ha sumado a Unai Sabroso como su cuarto movimiento del mercado estival, y lo ha hecho fiel a una de las líneas maestras de su planificación: invertir en talento joven con margen de crecimiento. El atacante madrileño, de 18 años, llega procedente del Rayo Vallecano y firma por las dos próximas temporadas, hasta junio de 2028. Más que un refuerzo inmediato para el once de Iván Ania, su incorporación responde a una apuesta de futuro, y todo hace indicar que se unirá a los George Andrews, Víctor Sánchez, Mariano Carmona y compañía en el 'laboratorio' de cesiones por el que ha optado el Córdoba CF en estas últimas temporadas.
Unai Sabroso Lorenzo (Madrid, 24 de julio de 2007) es un futbolista todavía en plena etapa formativa. Antes de recalar en el Rayo Vallecano se forjó en las categorías inferiores del Leganés y, después, del Rayo Majadahonda, club desde el que el verano pasado dio el salto a la entidad de Vallecas para afrontar su último año como juvenil. Su adaptación fue inmediata. En la División de Honor juvenil firmó una temporada destacada que pronto le abrió las puertas del filial. Bajo las órdenes de Toni Paredes, primero en el juvenil y después en el Rayo Vallecano B, el madrileño se asomó al fútbol sénior en Segunda RFEF, aunque lo hizo en un curso complicado para el conjunto franjirrojo, que terminó descendiendo como colista del Grupo 5.
Un atacante veloz y polivalente
Sobre el césped, Sabroso responde al perfil de un atacante de banda que basa buena parte de su juego en la velocidad. Rápido y vertical, su demarcación natural es la de extremo, aunque destaca por una polivalencia que le permite actuar en cualquiera de los dos costados e incluso ejercer de delantero centro. Es, en definitiva, un futbolista pensado para los espacios más que para el juego de asociación en corto.
Desde Matagigantes, medio especializado en la actualidad del Rayo Vallecano, lo describen como un portento físico, de una fuerza notable y capaz de pelear los noventa minutos sin escatimar esfuerzos. Por circunstancias del equipo se vio obligado a actuar como delantero centro tanto en el juvenil de División de Honor como en el filial, pero su hábitat natural está pegado a la banda: necesita espacios y mucho campo por delante para exprimir sus cualidades, mientras que en punta su radio de acción quedaba más limitado. A esa potencia física suma un disparo potente con ambas piernas y peligro llegando desde segunda línea. Desde el mismo medio matizan, eso sí, que es un jugador aún por pulir: si se le corrigen ciertos defectos y se sabe canalizar toda esa energía sobre el terreno de juego, puede ser un gran fichaje.
En el plano de los números, el madrileño cerró la 2025-26 con once goles repartidos entre las distintas competiciones. Nueve los anotó en la División de Honor juvenil, a los que sumó otro en la Copa del Rey de la categoría, en la eliminatoria ante el Deportivo de La Coruña, y un tanto más con el filial en Segunda RFEF, donde acumuló sus primeras experiencias en el fútbol sénior en torno a los 350 minutos de juego. Desde Matagigantes recuerdan que tuvo pocos minutos en una situación muy complicada para el filial, pero que tanto él como el resto de juveniles ascendidos fueron de lo más destacado en el tramo final de la liga.
Una pieza del “modelo de crecimiento” blanquiverde
La llegada de Sabroso encaja de lleno en la estrategia que la dirección deportiva viene aplicando en las últimas ventanas: peinar las principales canteras del fútbol español en busca de jóvenes con proyección. El propio consejero delegado, Antonio Fernández Monterrubio, dibujó ese plan durante la presentación de la campaña de abonos, cuando admitió sin rodeos la distancia entre el filial y el primer equipo. “Nuestro equipo filial está muy lejos competitivamente del primer equipo. Nos podemos contar aquí la historia que queramos, pero esa es la realidad”, reconoció.
A partir de ahí, el dirigente defendió la apuesta por incorporar futbolistas jóvenes para foguearlos lejos de El Arcángel. “Esa es la idea o el eje central de tener una serie de jugadores que vayan a otras categorías, que se vayan haciendo”, explicó. “Ese es nuestro modelo de crecimiento. Veremos si pueden ser útiles para nosotros. Si vemos en un momento dado que no van a tener minutos con nosotros, pues los cederemos a Primera RFEF o a Segunda RFEF”, remató.
Es el mismo camino que el club estrenó el curso pasado con casos como los de George Andrews, Víctor Sánchez o Mariano Carmona, repartidos por la categoría de bronce. No es la única coincidencia con Andrews: ambos comparten representación, la agencia de Joaquín Vigueras (JV Sports), por la que también han pasado nombres ligados al club como Carlos Marín, Adri Fuentes o el recién retirado Sergi Guardiola.
La hoja de ruta inicial pasa por que Sabroso arranque la pretemporada a las órdenes de Iván Ania y trate de ganarse un hueco en la dinámica del primer equipo. No lo tendrá fácil, porque la competencia en la zona ofensiva, y muy especialmente en esa banda izquierda en la que se mueve con más naturalidad, es notable: nombres como Kevin Medina, Diego Bri, Adnane o Adilson pueblan ya el frente de ataque blanquiverde. De ahí que el escenario más probable, si no logra hacerse un sitio, pase por una cesión que le permita sumar minutos antes de regresar a El Arcángel. El propio jugador se despidió estos días del Rayo en sus redes sociales, donde dijo dejar atrás un año inolvidable y, sobre todo, personas que le han marcado.
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