Diego Bri premia la superioridad del Córdoba ante el Cádiz (0-1)
El Córdoba CF empieza a dar motivos para creer que este año puede dar un paso adelante. Y no hablamos de confección de plantilla, jugadores u objetivos más ambiciosos de lo que toca en julio, no. Lo hacemos de ese mal endémico que le ha perseguido durante las dos últimas campañas y que, por lo visto en estos tres primeros compromisos del verano, parece empeñado en corregir. Y es que desde todos los estamentos del club se entiende como insostenible encajar más de sesenta goles por temporada si lo que se pretende es tratar de soñar por la zona noble de la tabla. Y esta noche, sin duda, los de Iván Ania han vuelto a evidenciar esa seriedad, dejando de nuevo su portería a cero (un solo gol en tres encuentros).
Hoy, como reconoció el pasado jueves el propio entrenador asturiano, le tocó el turno a los que dispusieron de apenas media hora en el Puertas de Córdoba; es decir, Guilherme Fernandes en la portería; Jacobo Martí, Álex Martín, Albarrán y Vilarrasa, en defensa; Damián Cáceres, Theo y Adnane, en el centro del campo; y Percan, Kevin Medina e Ibai Sanz arriba. Y el tono fue prácticamente el mismo.
El inicio fue ciertamente esperanzador para un Córdoba que dominó durante los primeros minutos. Eléctrico, vivo y con una chispa en la presión que ahogaba al Cádiz en cada salida de balón. Además, de añadido, el conjunto blanquiverde (esta tarde granate) se encontraba disfrutón con la pelota, por lo que encontraba combinaciones con las que poner a prueba a Jokin Ezkieta. Especialmente por mediación de Ibai Sanz.
El delantero del Athletic Club salió enchufado después de no tener minutos ante el Sevilla y, en solo diez minutos, se convirtió en el gran estilete cordobesista. Primero con un cabezazo que se marchó alto por poco; después, atacando el primer palo tras un centro de Adnane y, por último, con un derechazo desde la frontal que no cogió portería.
A partir de ahí y hasta el descanso, fin de las hostilidades. De un lado y de otro. Porque el Córdoba, aunque siguió incomodando al Cádiz con su presión alta, no volvió a encontrar ninguna situación más de peligro, mientras que los de Idiakez apenas podían correr a la espalda de una defensa ordenada y muy atenta en vigilancias y repliegues.
Tras la reanudación, solo un cambio: Iker Álvarez en lugar de Guilherme. Lo lógico. Más movimientos realizó el Cádiz, si bien el conjunto blanquiverde mantuvo la línea y, como en la primera parte, fue el primero en amagar con una buena jugada de Kevin en el área. Ibai la tocó mordida, pero un defensa cadista la sacó antes de que llegara a portería.
Llegada la hora de partido, Iván Ania introdujo su tradicional carrusel de cambios. Hasta nueve cambios. Solo se mantuvo en el césped Damián Cáceres, por lo que Isma Ruiz se quedó sin minutos. Habrá que esperar para saber si por decisión técnica o por alguna molestia derivada del choque frente al Sevilla. Así, el Córdoba pasó a formar con Iker Álvarez; Egoitz, Juan Gutiérrez, Rubén Alves, Tasende; Damián Cáceres, Diarra, Éder García; Carracedo, Diego Bri y Víctor Sánchez.
Sin embargo, y pese a todas las modificaciones, el ritmo no aumentó en exceso. Ni uno ni otro encontraban fluidez más allá del balón parado, donde Tasende probó fortuna con un libre directo que se marchó alto en el 68'. Esa acción espoleó a los blanquiverdes, que volvieron a tomarle el pulso al partido hasta el punto de contar con una doble oportunidad muy clara en la que ni Víctor Sánchez, primero, ni Carracedo, después, quisieron tirar a puerta con todo a favor en el área. Y no anda precisamente sobrado el Córdoba de recursos ofensivos como para no aprovechar situaciones de gol tan evidentes.
Sin embargo, el conjunto blanquiverde estaba siendo mejor. Y esa superioridad se tradujo en el marcador a falta de cuatro minutos para la conclusión, cuando Diego Bri cabeceó en el segundo palo un extraordinario centro de Carracedo. Era de justicia después de una notable actuación en El Palmar, donde el Córdoba, y quizá esta sea la mejor noticia, volvió a dejar su portería a cero y empieza a parecer un equipo bastante más serio en lo defensivo.
El próximo lunes, la plantilla pondrá rumbo a Oliva, donde quedará concentrada hasta el próximo domingo, 2 de agosto. El viernes 31, nuevo ensayo ante el Elche (10:30 horas).
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