Caro, el 'último mohicano' de la zaga

Caro, en un entrenamiento del Córdoba de esta pretemporada | ÁLEX GALLEGOS

Lo normal es que su posición dentro de la plantilla le otorgara un lugar adelantado a la hora de entrar en el once. Es probablemente lo que muchos consideren hoy por hoy. Sin embargo, la realidad es diferente. El puesto en la alineación debe ser ganado día a día, a pulso con trabajo. Él lo sabe y por eso tiene claro que de poco vale, aunque en principio parezca lo contrario en el imaginario colectivo, ser el único superviviente. Su nombre es José Antonio Caro y, dado el desarrollo de los acontecimientos en el actual mercado, es una suerte de último mohicano de la zaga del Córdoba. Porque respecto de la pasada campaña en la línea de retaguardia sólo continúa el estepeño, toda vez que antes salieran -además de Rodas, Samu y Bíttolo por final de contrato- Antoñito, Deivid, Cisma y Bijimine. Un rol de experto o veterano que no supone partir con un paso más avanzado en la lucha por entrar en los planes del técnico.

"Cada pretemporada es un mundo nuevo. Es verdad que lo conozco todo porque es mi segundo año aquí, pero no me considero con más ventaja que mis compañeros", dijo sin más el zaguero en la jornada del lunes. Lo cierto es que Caro logra continuar como futbolista blanquiverde de un curso para el siguiente en un verano de cambio total en la parcela defensiva. Lo hace debido a que goza de contrato, por supuesto, y a que en la anterior temporada demostró una regularidad creciente. Tanto es así que pasó de ser un actor secundario a obtener un papel protagonista en el once del Córdoba. El sevillano recaló en la entidad califal casi como un complemento para Deivid, Rodas y Bijimine en el eje central de la defensa y para Antoñito en el lateral derecho. Sobre todo en esa segunda posición, para la que vino a actuar de Stankevicius. Es decir, su lugar natural es el centro de la línea de atrás pero recibe la llamada para participar en el flanco diestro.

El devenir de la temporada, con la lesión de Deivid y las molestias de Rodas, así como posteriormente con el incidente de Bijimine, le permitió hacerse un hueco, poco a poco, en el eje central de la defensa. Desde luego, no faltó su presencia en el lateral derecho, donde cumplió siempre. No lo hizo menos por dentro, donde ahora habrá de pugnar con João Afonso y Josema por una plaza en el equipo titular. Sea como fuere, Caro es el último mohicano de la zaga blanquiverde. Aunque, eso sí, no es el único futbolista que conoce el club en lo que a la línea de retaguardia se refiere. Porque ahí estará acompañado en el vestuario por dos jugadores que saben bien del club. Tanto Fernández como Pinillos volvieron este verano para reforzar al Córdoba en su objetivo por lograr el retorno a Primera. Un salto a la elite que el segundo de ellos, el riojano, consiguió con la elástica califal el inolvidable 22 de junio de 2014. Los dos harán también las veces de experto en la defensa junto con el estepeño.

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