La calculadora tampoco funciona en Málaga

Ghilas pelea por un balón aéreo en La Rosaleda.
El Córdoba pierde de manera clara en La Rosaleda (2-0) y se condena a sufrir una lenta despedida de Primera | El primer gol albiazul llegó en fuera de juego

Quizá no sea imposible, pero lo parece. La permanencia pasa a ser cada vez más una misión imposible para el Córdoba, que intentó dar uso a una calculadora que seguirá una semana más guardada en el cajón. El aparato no funciona tampoco después de visitar La Rosaleda, donde al conjunto blanquiverde le volvió a pasar factura en parte el infortunio, pero sobre todo le pesó su falta de ideas. Probablemente, el primer gol del Málaga, que se impuso por 2-0, llegó en fuera de juego. Aunque esa circunstancia no puede tapar la realidad de un choque que terminó como merecía. No en vano, los de Javi Gracia tuvieron hasta dos disparos a la madera. Los de Djukic lograron aguantar la primera parte sin encajar y lo hicieron en la reanudación, en la que sin embargo estuvieron mucho mejor sobre el campo. En definitiva, los números no salen y la salvación empieza a tomar visos de milagro si ésta se consiguiera. Por cierto, habrá que ver qué sucede con el técnico califal, toda vez que el equipo acumula ya ocho derrotas consecutivas.

Una vez más, como es habitual en las últimas jornadas, hubo movimientos importantes en el once. Djukic llevó a cabo una pequeña revolución en ese sentido, que comenzó por la línea de retaguardia. En esa zona, en el lateral derecho, dio entrada a Luso por Campabadal, mientras que por delante colocó a Ekeng. De esta forma, el doble pivote fue esta ocasión para Zuculini y Krhin, que regresaba a la titularidad tras superar sus molestias costales. En el eje central de la defensa, Pantic recuperó su puesto en lugar del sancionado Íñigo López. Lo que no tocó el serbio fue el esquema, aunque eso fue sólo sobre la pizarra, ya que después el dibujo no estuvo claro en el terreno de juego. Con un 4-4-2, Ghilas y Bebé volvían a formar dupla atacante. En un principio, pareció que el cuadro califal tenía claras las ideas y podía luchar por el triunfo. Así, supo hacer bien la presión y provocó que el Málaga sufriera serios apuros en la salida del balón. Era la mejor opción para combatir a un rival con buen trato de balón y mejor salida en velocidad. Fue de esta manera como gozó de su primera ocasión el conjunto blanquiverde, que llegó a los cuatro minutos.

Después de robar el esférico en la medular, aprovechando un mal pase malacitano, Fede Vico colocó un gran servicio a Bebé, que nada más recibir el cuero armó la pierna y disparó. El tiro se marchó muy desviado. A los albiazules, por su parte, les costaba ganar protagonismo, si bien lo hicieron poco a poco. A los 11, apareció por vez primera de forma clara en el área visitante. Un centro desde el flanco derecho lo remató desde la media luna Juanmi, que obtuvo la respuesta de Saizar. Los de Javi Gracia no conseguían generar ocasiones que como tal se pudieran entender, pero siempre que se aproximaba dejaba cierta sensación de peligro. El transcurso del tiempo hizo que se dieran dos circunstancias esenciales para que el choque fuera más dominado por el Málaga, que en cuestión de segundos gozó de dos oportunidades para tomar ventaja en el marcador. Ambas fueron de Horta, que en la primera halló contestación de Saizar y en la segunda lanzó fuera.

La primera de las circunstancias, que abrió la puerta a la segunda, fue que el Córdoba se descompuso en el aspecto posicional. Esto lo aprovechó el cuadro costasoleño para buscar una y otra vez el marco defendido por Saizar. En el 26, Boka estuvo cerca de hacer el 1-0. Tanto que sólo la madera lo evitó. El balón golpeó en el palo y en el rebote salió rápido a la contra el conjunto blanquiverde. La galopada de Bebé por la banda derecha terminó con pase al interior del área que remató Ghilas, pero Kameni estaba atento y cubrió a la perfección para despejar a córner. Esta alternativa fue sólo un chispazo, pues los califales fueron a peor en lo que su lugar dentro del campo se refiere. Superada la media hora, Krhin cometió una extraña infracción que permitió a la escuadra local tener un libre indirecto en el interior del área visitante. En una buena jugada ensayada, Boka buscó con un centro a Juanmi, cuyo remate se marchó alto por muy poco.

Cinco después, Ekeng, que quizá tuvo la actuación más desacertada de la tarde en La Rosaleda, no engatilló en el vértice del área malacitano, lo cual generó una vertiginosa salida en ataque local. La contra la protagonizó en su totalidad Horta, que se plantó ante la portería del Córdoba y sacó un disparo que repelió como pudo Saizar. Avisaba el Málaga, que aun así no conseguía dañar a un rival muy tocado. De esta forma, se llegó al descanso con el empate a cero inicial en el tanteador. A Djukic le quedaba mucho trabajo por delante si realmente quería que su equipo optara a vencer. Buscó una primera solución con la salida de Ekeng y la entrada de Florin, de forma que Bebé pasaba a ocupar el flanco derecho. De entrada, no funcionó el cambio de planes, ya que reapareció en el césped con más fuerza si cabe el cuadro albiazul, que en el 48 obtuvo premio. Aunque probablemente lo hizo en fuera de juego. Un magnífico servicio de Samu Castillejo para Juanmi lo convirtió este último en gol ante una mala salida de Saizar. El delantero parecía estar ligeramente adelantado a la defensa, pero ni el árbitro ni su asistente entendieron que existiera fuera de juego.

El Málaga continuó con su claro dominio, si bien el Córdoba trataba de dar respuesta. Fue así como en torno a la hora de juego, primero tuvo el 2-0 Darder, que con un zapatazo lanzó el balón fuera por muy poco, y acto seguido pudo igualar Krhin para los de Djukic. El esloveno quedo en posición franca, con Kameni ya batido, y acertó en el remate, pero apareció Weligton para despejar cuando el gol parecía ser un hecho. Con el paso de los minutos, las fuerzas se equilibraron poco a poco y el duelo se abrió. El cuadro califal comenzaba a merodear cada vez más y de forma más clara la portería de Kameni. Era un hecho la pérdida de domino de los locales, que sin embargo se resguardaban bien atrás. Para los blanquiverdes surgió un nuevo inconveniente, pues Luso se tuvo que retirar a petición propia por molestias. En ese momento, el técnico no se decidió a arriesgar y realizó el cambio natural, con entrada de Campabadal al campo.

Entró el partido en su último tramo con el resultado abierto y ligeras opciones de al menos sumar para el Córdoba, que incapacitó en movimientos al Málaga. Aunque a la escuadra califal le faltaban tanto calma como ideas en ataque. Mucho más en la elaboración, que apenas se daba en su juego. Y en ésas apareció Horta, que de nuevo rozó el gol en el 80. Tras una pérdida de Rossi en el centro, el atacante no se lo pensó dos veces cuando apenas había avanzado unos metros y sacó un zapatazo que murió en el larguero. Vibró la portería visitante, pero por fortuna el balón no terminó dentro. Sí lo hizo el magnífico disparo de Amrabat, que tras internarse en el área definió a la perfección para batir a Saizar y sentenciar el encuentro. Pudo hacer aún más daño Luis Alberto, que tras recibir una gran asistencia mandó el esférico al lateral de la red de la meta califal. El choque había terminado antes de tiempo y los instantes finales lo fueron para que el estadio lanzara cánticos de ánimo al Córdoba y a su afición.

FICHA TÉCNICA

MÁLAGA CF, 2: Kameni, Rosales, Weligton, Angeleri, Boka, Camacho, Darder, Samuel (Recio, 81´), Horta, Samu Castillejo (Luis Alberto, 58´) y Juanmi (Amrabat, 72´).

CÓRDOBA CF, 0: Saizar, Luso (Campabadal, 72´), Pantic, Crespo, Fede Vico (Rossi, 61´), Ekeng (Florin, 46´), Zuculini, Krhin, Borja García, Ghilas y Bebé.

ÁRBITRO: González González (Comité Castellano-Leonés). Mostró tarjeta amarilla a los visitantes a Florin y Bebé.

GOLES: 1-0 (48´) Juanmi. 2-0 (83´) Amrabat.

INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la vigesimoséptima jornada del campeonato de Primera, disputado en La Rosaleda ante unos 27.000 espectadores con amplia presencia de aficionados cordobesistas.

Etiquetas
stats