Una alegría entre los golpes a Vavá y Carrión

Javi Galán, en la visita al Lugo de la pasada campaña | LOF

Tras un enemigo íntimo, otro que apenas es conocido. Atrás queda el Cádiz, el tercer rival en número de comparecencias en El Arcángel -segundo hasta que el Elche lo sea de nuevo la siguiente semana-. Por delante tiene el Córdoba a uno de los adversarios con los que contabiliza menos enfrentamientos. Se trata del Lugo, que sólo recibiera al conjunto blanquiverde en su estadio en seis ocasiones en competición liguera. A éstas cabe añadir una más de Copa del Rey. Y si pocos son los duelos entre ambos equipos en tierras gallegas, menos son las victorias del cuadro califal. Apenas un triunfo suma en sus presencias en el Ángel Carro, un estadio que se convirtiera en antesala de la habitación de la destitución para dos técnicos cordobesistas.

La historia común entre el Lugo y el Córdoba, con el Ángel Carro como escenario, dio comienzo en la campaña 1986-87. Entonces, un cambio efímero en Segunda B hizo que los dos equipos se cruzaran en el verde. Aquella temporada la división de bronce se disputó con sólo un grupo, de ahí que pudieran coincidir gallegos y blanquiverdes. Lo cierto es que el cuadro califal acudió con ciertas dudas pese a estar al frente todo un histórico. Edvaldo Izidio Neto, conocido como Vavá, dirigía de nuevo -tras hacerlo en Primera y Segunda- al equipo. El cuarto entrenador con más partidos oficiales en la historia del club -con un total de 130, con dato aportado por Álvaro Vega, compañero de @laligaennumeros- estaba en la cuerda floja. Los cordobesistas eran undécimos antes del choque en tierras lucenses, de donde salieron con un empate a cero. Aquel resultado fue el preámbulo de la destitución del brasileño.

Una jornada después de ese encuentro, el conjunto blanquiverde cedió por 0-2 ante el extinto Salamanca y el técnico dijo adiós de manera anticipada. Como dato curioso, Vavá suplió a Pepe Escalante -el hombre que más veces ha dirigido a los califales y que los ascendió a Segunda A en dos ocasiones- y fue sustituido por Juanín, la más grande leyenda del club. Más de tres décadas después, sin saberlo, Carrión sufrió los efectos del Ángel Carro de igual modo. Toca avanzar en el tiempo hasta llegar a la pasada campaña, la 2017-18. El barcelonés afrontaba su primer proyecto de inicio en el banquillo tras salvar los muebles el curso anterior. Pero la trayectoria era errática y las dudas se cernían sobre él. La escuadra cordobesista llegó a Lugo entre semana, después de golear al Alcorcón (3-0) y con algo de respiro. El oxígeno se empezó a terminar en tierras gallegas.

El Córdoba se mostró con capacidad competitiva sobre el césped, pero no consiguió anotar. Sí lo hizo el Lugo, que en el tramo final del encuentro se hizo con el triunfo por 2-0 con goles de Campillo y Mario Barco. Carrión caminaba sobre el alambre otra vez. Y cayó, como le sucedió en el 87 a Vavá. En el siguiente partido el cuadro califal sufrió un doloroso 1-5 ante el Nàstic de Tarragona y el catalán recibió la carta de despido. Él ya había conocido la derrota en el Ángel Carro una campaña antes, en la 2016-17, en la que los gallegos se impusieron por 1-0. Al frente del equipo estaba el barcelonés después de que el club destituyera a José Luis Oltra, artífice como entrenador de la única victoria blanquiverde en el estadio que visita el sábado (18:00).

Con el valenciano a los mandos, el Córdoba no sólo venció en Lugo sino que logró con dicho resultado ser colíder de Segunda A -junto al Osasuna-. Fue un paso adelante que hicieron posible Xisco y Jean Paul Pineda con sendos goles. El balear anotó en la primera parte para igualar una contienda que había desequilibrado Caballero. Por su parte, el chileno completó la remontada en el 78. Ésta fue la única alegría que pudo llevarse hasta ahora el conjunto blanquiverde en el Ángel Carro, donde antes empató a uno en la campaña 2012-13, la del reencuentro entre ambos equipos, y perdió por 1-0 en la siguiente, con Villa en el banquillo. Tanto él como Rafa Berges, técnico que arrancó el curso anterior y ahora director deportivo, acabaron destituidos. Pero en sus casos el guion nada tuvo que ver con el de Vavá y Carrión. Por cierto, en Copa no le marchó mejor al cuadro califal, que en la temporada 1992-93 cayó eliminado en campo lucense. Fue en la cuarta ronda del torneo del KO, con el tristemente desaparecido Tolo Plaza como preparador y tras ceder en la prórroga (2-1).

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