Vértebro jura bandera tras mostrar que Dios tiene vagina

'Dios tiene Vagina' de Vértebro

Vértebro, o lo que es lo mismo los actores y dramaturgos cordobeses Ángela López, Juan Diego Calzada y Nazario Díaz, pueden prometer y prometen que ya tenía el título de Jura de Bandera como colofón a su proyecto Díptico por la identidad antes de que surgiera ese término tan vacío de contenido de la “España de los balcones”. Estaba en la génesis del proyecto y se ha mantenido así, a pesar de que cualquier parecido con la realidad sea pura coincidencia.

También a pesar de que son reincidentes en esto de estrenar obras que curiosamente coincidan con temas candentes por puro azar. La primera parte de este díptico se titula Dios Tiene Vagina, y se estrenó en septiembre de 2017, en plena campaña de Hazte Oír para decir a los españoles lo que tienen los niños y las niñas entre las piernas. Al igual que entonces, Vértebro siguen pensando hoy que es importante abordar el concepto de identidad, pero nunca fijarla en un género o en un trapo.

Y de eso va la segunda parte del Díptico por la identidad, la primera producción que Vértebro hace con Naves Matadero y el Centro Internacional de Artes Vivas (Madrid). La anterior pieza, la produjo el Terrassa Noves Tendències. Así que Vértebro no es de nadie y es de todos al mismo tiempo. Los que sí tiene sitio y hora es la oportunidad para ver ambas obras, que se representarán a lo largo de un fin de semana, juntas y por separado, en Matadero (Madrid).

Serán los días 15, 16 y 17 de marzo cuando la compañía muestre la culminación de un proyecto que nació en 2013 y que, en su camino hasta Matadero, ha tenido varias paradas: Por un lado las Peregrinaciones, formada por el tríptico Pregón, Faena y Madrugá; por otro Dios Tiene Vagina; y finalmente el colofón, la Jura de Bandera. Todo ello, articulado “a partir de tres pilares: género, identidad y folclore”, explica Ángela López, que añade que otras claves como la permeabilidad y la relación entre el público, el discurso y el cuerpo.

Más allá del proyecto más amplio, sitúa Nazario Díaz, al díptico escénico que forman Dios tiene vagina y Jura de Bandera, dos piezas unidas por unos resortes muy ibéricos. “En la primera parte se tenía que trabajar desde un punto de vista folclórico y religioso, y en la segunda tenía que tener un componente más político y activista”, señala Juan Diego Calzada, que apunta que, en cualquiera de las dos obras, la premisa está clara: “La identidad no se puede acotar y no se puede cerrar, porque siempre vas a estar evolucionando y habrá cosas que vayan cambiando”.

Por ello, se sorprenden en Vértebro con la lluvia de banderas de los últimos meses. “La bandera y el concepto de identidad nacional no son de nadie, pero a veces hemos dejado que cierta parte de la población y algunos sectores políticos se queden con ciertos emblemas”, remata Calzada. “Tal y como están las cosas, a mí me encantaría que nos programaran en el Teatro Central de Sevilla”, apostilla Nazario Díaz.

Vértebro se guardan las sorpresas de la conclusión del Díptico por la identidad. Solo revelan que en él aparece la escritora, profesora y activista antirracista, feminista y LGBTI española Brigitte Vasallo, y que es una obra sin “nadie en escena”. “Es una pieza sin intérpretes, que apela directamente al espectador”, retan los actores, que reconocen su deseo de poder representarla en Córdoba y Andalucía, donde llevan un par de años sin ser programados.

A este respecto, Calzada no oculta una cierta tristeza: “Nosotros somos de Córdoba y siempre hemos estrenado allí. Y es curioso que ahora que estamos creciendo y que en Madrid y en Barcelona ya se nos considera una compañía nacional, no hayamos estrenado en Córdoba”, lamenta. Los tres se ríen, no obstante, cuando se les menciona que lo de Córdoba con sus artistas sigue siendo otro problema de identidad que quizá puedan explorar en futuras obras.

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