Oda a la utopía y a la esperanza

Concierto de la Orquesta de Córdoba | ÁLEX GALLEGOS

¿Por qué un músico sordo y torturado dedicaría su última obra a la utopía y a la esperanza? ¿Y por qué en vez de ahondar en lo negro y siniestro de su interior compuso una oda a la alegría -con versos de Schiller- para que los cantara un coro en el cuarto movimiento de su novena sinfonía? Habrá tantas respuestas a estas preguntas como connotaciones tiene la Novena de Beethoven, obra de arte universal que continúa inspirado a tanta gente. Una de estas respuesta podría ser que el compositor quiso conmovernos y saludarnos a cada uno de nosotros.

Se debe a esta causa, más incluso que a la de ser un icono de la música de todos los tiempos, el gran símbolo que proyecta haber escogido esta obra y no otra para cerrar la celebración del XXV aniversario de la Orquesta de Córdoba y el XXX del Coro de Ópera Cajasur en el Teatro de la Axerquía. Dos efemerides para hacer tronar fuegos artificiales y que las musas continúen brindado por esta ciudad. Tal vez el teatro al aire libre no fuese el lugar adecuado precisamente por eso, porque la brisa campó a sus anchas y, aunque fue muy agradable en las gradas, también fue fastidiosa para los músicos y para el sonido, descompensando algunos de los pasajes fascinantes de la sinfonía.

Pero la Novena tenía que ser una fiesta y así ocurrió ante un público tan diverso como entregado que al final parecía aplaudir a rabiar no solo por la obra que acababa de escuchar, sino por los hábitos culturales que estas instituciones han sembrado en la ciudad durante décadas. Por haberla convertido en otra distinta y habernos convertido de camino en otros distintos también.

Así que, con los violines y las voces, los clarinetes y la percusión y los violonchelos aún pegados a la piel y suspendidos en el cielo de la ciudad, con la radical libertad que emana esa sinfonía que rompe todas las reglas, solo se puede respirar cultura afirmativa. Claro que podríamos vivir sin orquesta y sin teatros y sin salas de exposiciones y sin cines y casi sin Mezquita en esta ciudad. Pero las posibilidades de perdernos en la barbarie se dispararían hasta el infinito.

Y cuando todo falle, la música estará ahí para salvarnos.

9ª Sinfonía Ludwin v. Beethoven

Concierto de clausura

Orquesta de Córdoba y Coro de Ópera Cajasur

Solistas: Berna Perles; Marina Pardo; Sergio Escobar; Damián del Castillo.

Director Coro: José María Luque

Director Orquesta: Lorenzo Ramos.

Teatro de La Axerquía

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