Urbanismo limitará las licencias para pisos turísticos completos a dos por cada edificio

Entrada a un apartamento turístico de la ciudad | MADERO CUBERO

La Gerencia Municipal de Urbanismo (GMU) tiene previsto aprobar este viernes una serie de medidas cautelares que supondrán la limitación de la tramitación de licencias para pisos turísticos completos a dos por edificio en toda la ciudad y la paralización total para viviendas y apartamentos turísticos en un área concreta: La zona Patrimonio de la Humanidad y en el eje Ribera-Plaza de la Corredera.

Estas medidas, que posteriormente se incluirán en la innovación del Plan Especial Protección del Casco Histórico (PEPCH), han sido anunciadas en rueda de prensa por el presidente de la GMU y teniente de Alcalde de Turismo, Pedro García, que ha especificado que responden a la decisión política de proteger la vivienda residencial y la regulación de uso turístico en toda la zona protegida, a la luz del Informe de Análisis de Viviendas con Fines Turísticos (VFT) en la Ciudad de Córdoba, realizado por la cooperativa andaluza de trabajo Espacio Común a petición del Ayuntamiento.

Así, desde Urbanismo han planteado una innovación en el PEPCH que podría afectar a la concesión de licencias para pisos turísticos, que en estos momentos otorga la Junta de Andalucía con la mera inscripción en el Registro Turístico de Andalucía (RTA). La clave, según han detallado los responsables de urbanismo, está en que, con esta modificación del plan de especial protección, la Delegación de Turismo estaría obligada a limitar el número de licencias para viviendas turísticas completas -en el caso del alquiler de habitaciones para usos turísticos, no afectará nada-.

La idea es, por un lado, aumentar el área especial de Patrimonio Histórico -en estos momentos la que rodea la Mezquita-Catedral- para que incluya la zona La Ribera, La Plaza del Potro y La Corredera. Una vez delimitada esta zona como especial, Urbanismo introducirá cambios en el uso turístico que afectan tanto a los apartamentos como a los pisos turísticos completos. Lo primero y principal será la paralización total de licencias de esta actividad en la zona y la limitación de licencias para viviendas con fines turísticos en el resto de la ciudad a un máximo de dos por edificio -o del 25% en caso de que el bloque tenga menos de 8 viviendas-.

Medidas sin caracter retroactivo: Lo que está en marcha no se va a paralizar

¿Cómo se gestionará? Por orden de entrada. Es decir, en un edificio de diez pisos ubicado fuera de la zona especial, solo dos de los propietarios podrán dedicar una vivienda completa a la actividad turística y, si lo solicitan tres o más personas, se otorgará por orden de petición. El objetivo a medio plazo es evitar a los fondos buitre y grandes corporaciones que adquieren bloques enteros y los convierten en pisos turísticos, como ocurre ya en ciudades como Madrid o Barcelona.

Esto no tendrá carácter retroactivo. Es decir, quiénes hayan solicitado licencia en el registro de la Junta o los apartamentos turísticos que estén en tramitación en estos momentos, no se van a ver afectados por estas medidas cautelares, que entrarán en vigor a partir de la aprobación en la GMU y de su publicación en el Boletín Oficial de la Provincia (BOP), y que tendrán vigencia mientras se tramita la innovación del PEPCH. En el aire está, por el momento, si el PSOE y Ganemos aprobarán este viernes las actuaciones concretadas este miércoles.

No son las únicas. Pedro García también ha anunciado que en la zona Patrimonio de la Humanidad ya no podrá haber un edificio completo destinado a comercio ni a hostelería. En el resto de la ciudad, los apartamentos turísticos deberán cumplir "las mismas condiciones de habitabilidad" que una vivienda normal, con el objetivo de que, si en algún momento cesa su actividad comercial, "no acaben convertidos en infraviviendas". En lo que respecta a los hoteles, el único nuevo requisito será que sus patios de luz cumplan los mismo requisitos que una vivienda.

García ha resumido que el objetivo es "potenciar el uso de la vivienda familiar" en todo el casco histórico y asegurar en el futuro "que el uso residencial siempre supere el 50%". Dentro de este modelo, cree que el alquiler de habitaciones para uso turístico no afecta, y por lo tanto no se limitará, pues para el responsable de Urbanismo "arraiga y sigue teniendo uso vivencial". "La finalidad no es prohibir, sino limitar", ha aclarado García, que espera que el resto de los partidos lo aprueben "por una cuestión de sensatez".

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