Suspendido el juicio al acusado de tirotear a un abogado

Fachada de la Audiencia Provincial de Córdoba | MADERO CUBERO

El titular del Juzgado de lo Penal 1 de Córdoba suspendió este lunes el juicio al acusado de tirotear y herir a un abogado de Montoro, el pasado abril. A instancias de la defensa, el magistrado va a estudiar si durante la instrucción del caso se tomó declaración de manera correcta al imputado. Si estima la nulidad de las diligencias, el caso regresará a la fase de instrucción para volver a practicarse. Si deniega esta petición, la vista se reanudará el 18 de enero de 2017.

La instrucción del caso corrió a cargo del titular del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número dos de Montoro que, el 20 de abril, dictó prisión provisional para el hombre que un día antes disparó contra un abogado en esta ciudad, dejándolo malherido. Según confirmaron en su momento fuentes judiciales, el juez acusó a este hombre de un presunto delito de asesinato en grado de tentativa, y por eso ordenó su ingreso en la cárcel de Alcolea de manera preventiva, sin fianza y comunicada.

El detenido ha declarado ante el juez a primera hora de la tarde, poniendo muchos obstáculos a la hora de responder a las preguntas que se le han formulado; se investiga también un presunto delito de obstrucción a la Justicia.

Sobre el procesado pesan antecedentes similares. Así, y según ha podido saber este periódico, sobre el mismo pesaba una orden de alejamiento contra un letrado de Almodóvar del Río con el que mantuvo un litigio. En el caso de Montoro, las fuentes aseguran que la disputa con el abogado al que tiroteó con una escopeta es del otoño del año 2012.

Los hechos ocurrieron en la mañana del martes 19 de abril, cuando el acusado presuntamente disparó contra Diego Notario, un abogado de 50 años de Montoro. El letrado estuvo hospitalizado y sufrió lesiones en el bazo (que le fue extirpado), un riñón y el brazo. Además, perdió mucha sangre.

El acusado, después de disparar con una escopeta, decidió entregarse en la Comisaría de la Policía Nacional de Campo Madre de Dios, en Córdoba. No obstante, como los hechos ocurrieron en Montoro, la Policía Nacional entregó al hombre a la Guardia Civil. El arrestado pasó la primera noche en los calabozos de la Guardia Civil en la comandancia de Córdoba y a la mañana siguiente fue trasladado al Juzgado de Montoro, donde prestó la primera declaración.

El procesado rechazó contar con la ayuda de un abogado. De hecho, fue asistido por un letrado de oficio, que fue protegido por las fuerzas y cuerpos de Seguridad del Estado, según pudo saber este periódico. El hombre, según las fuentes, presentó diversas demandas contra los distintos abogados con los que tuvo relación. Es lo que en términos jurídicos se conoce como "un querulante".

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