Escapa de una retención a punta de escopeta y acaba detenido por una orden de búsqueda por agresión sexual a menores
Lo que comenzó como una aparente discusión entre compañeros de piso por la supuesta sustracción de un altavoz acabó saldándose, la pasada noche del 23 al 24 de mayo, con la detención de cinco personas, incluyendo a la supuesta víctima de las amenazas -un hombre-, quien resultó tener una orden judicial pendiente relacionada con un presunto caso de abusos sexuales a menores, según ha podido conocer este periódico.
Los hechos se desencadenaron alrededor de las 19:00 del 23 de mayo en un piso de la calle Caravaca de la Cruz. Según la denuncia presentada por la supuesta víctima, su casero y compañero de piso le reclamó de forma agresiva el pago de un altavoz que supuestamente le había robado. Ante la negativa del inquilino, el casero telefoneó a un amigo cazador, quien se presentó en el domicilio portando una escopeta de caza enfundada. Según el relato de la víctima -defendido por la letrada María del Mar Jiménez Sánchez-, en un momento dado, este hombre sacó el arma de la funda, introdujo dos cartuchos y, mientras le apuntaba directamente a la cabeza, le espetó: “Uno de estos es para ti”.
Sobre la base de su relato, el hombre fue retenido en el salón del piso bajo la vigilancia del hombre armado durante aproximadamente tres horas. Durante la supuesta retención, el casero le exigió que llamara a su familia para que trajeran el dinero y pagaran el altavoz. Al no tener batería en su propio teléfono, la víctima tuvo que utilizar el móvil del propio agresor para contactar con su hermana. Cuando esta y su marido llegaron al portal del edificio, la víctima aprovechó el momento en que abrió la puerta para salir precipitadamente de la vivienda y cerrar la puerta con llave desde el exterior, dejando atrapados al casero y al hombre de la escopeta. Con la ayuda de su cuñado, sujetaron la puerta para evitar que salieran mientras daban aviso urgente a la Policía Nacional.
Huida por la azotea y colisión con un coche policial
Al personarse los agentes en el domicilio, solo encontraron en el interior al casero, quien fue detenido de inmediato. El hombre de la escopeta, sin embargo, había logrado escapar a través de las azoteas y cornisas de los edificios colindantes, donde la Policía halló huellas de pisadas.
Mientras se realizaba la inspección, los agentes recibieron un aviso de un vecino que escuchó una conversación sospechosa sobre “bajar una escopeta” y observó un coche huyendo a gran velocidad del lugar. Una patrulla de la Policía Nacional localizó el vehículo e inició una persecución que culminó con una pequeña colisión entre este coche y el vehículo policial a la altura de la Glorieta Nacional Cuarta en dirección a Las Quemadas. Dentro del coche viajaban un hombre y una mujer, quienes transportaban la escopeta de caza utilizada para las supuestas amenazas. Ambos manifestaron que el dueño del arma les había pedido ayuda para sacarla del lugar de los hechos.
Además, mientras todo esto ocurría, la pareja recibió la llamada del propietario de la escopeta para preguntarle cómo estaban y si habían podido ocultar el arma. Como respuesta, la pareja le pidió que fuera al lugar donde se encontraba y le dijo que “este marrón no es nuestro y nos lo vamos a comer por ti”. Finalmente, el dueño de la escopeta se presentó en el lugar, reconociendo su participación y la propiedad del arma. Los agentes inspeccionaron su furgoneta, donde hallaron la guía de pertenencia de dicha escopeta, las tarjetas de licencia de armas y de identificación de cazador, y los dos cartuchos que habrían sido utilizados para amedrentar a la víctima.
Tras estos hechos, la Policía volvió a personarse en el piso de Caravaca de la Cruz, calle en la que hallaron una manguera justo frente al portal donde ocurrieron los hechos. Según los agentes, la manguera se utilizó presuntamente para bajar la escopeta desde el lugar donde la habían ocultado hasta la calle, facilitando así que pudiera ser recogida por la pareja. Una vez detenidos el casero, el dueño de la escopeta y esta pareja, los agentes descubrieron que la víctima tenía vigente una orden de búsqueda y captura emitida por un juzgado de Posadas relacionada con un presunto caso de agresión sexual a menores. Por este motivo, el hombre que inicialmente llamó a la Policía para salvar su vida, acabó también detenido.
La plaza número 1 de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Córdoba, que estaba de guardia el día de los hechos, ha decretado la libertad para todos y sin ninguna medida accesoria de comunicación o alejamiento. Al casero se le imputan un delito de amenazas y otro de detención ilegal; a la pareja, los delitos de tenencia ilícita de armas y encubrimiento; y al propietario de la escopeta, los delitos de amenazas y detención ilegal.
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