El director de Personal de Emacsa admitió en una grabación que la empresa incumplió durante años la bolsa de trabajo
La Empresa Municipal de Aguas de Córdoba (Emacsa) habría incumplido durante años el reglamento que regula la bolsa de trabajo de la entidad. Así ha quedado de manifiesto en una sentencia condenatoria después de que el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) haya desgranado la conversación que el trabajador represaliado mantuvo con el director de Recursos Humanos de esta entidad pública.
En esa conversación de abril de 2024, reproducida en el fallo judicial, el director de Personal confesó que, durante los refuerzos realizados por la crisis sanitaria del Covid, “no se respetó la bolsa de trabajo”. Según sus propias palabras, la empresa decidió llamar de manera excepcional a seis trabajadores -entre ellos, el demandante- basándose únicamente en que eran quienes habían prestado servicios más recientemente. Este responsable de Recursos Humanos llegó a reconocer que “lo normal en esa bolsa era trabajar dos y tres meses”. El periodo de tiempo de empleabilidad quedó reflejado en el reglamento de la bolsa de trabajo de 2022, convocatoria en la que participó el demandante.
El directivo justificó este incumplimiento alegando que estos empleados ya contaban con formación previa, lo que evitaba que Emacsa tuviera que invertir tiempo y recursos en instruir a nuevos candidatos que, por orden riguroso de puntuación, tenían más derecho a ser llamados. Según lo recogido en la sentencia, esta gestión arbitraria se habría extendido desde 2020 hasta 2023.
La grabación revela que el directivo utilizó este “favor” para reprochar al trabajador su supuesta “deslealtad” por haber interpuesto una demanda previa por despido improcedente. Durante el encuentro, el responsable de Personal advirtió al operario que, debido a su reclamación judicial, “se le cerraban las puertas para fijo”. Además, el directivo llegó a asegurar que le sería “muy difícil puntuarlo bien en la entrevista” de futuros procesos selectivos, dado que él mismo formaba parte de los tribunales evaluadores.
Ante esta afirmación por parte del directivo de Personal, que se le presupone veracidad porque sería extraño que una persona se autoinculpe de una infracción administrativa, este periódico ha formulado varias preguntas a Emacsa: ¿Qué consecuencias ha tenido para este trabajador este incumplimiento? ¿El expediente disciplinario efectuado por la empresa es únicamente por la condena del TSJA o también por la infracción relativa a la bolsa de trabajo? ¿Emacsa ha analizado sus contrataciones para comprobar en cuántos casos se han producido estos incumplimientos?
La empresa pública no ha respondido a estas cuestiones trasladadas por este medio.
0