El Teléfono de la Esperanza deja su sede por riesgo de derrumbe y busca nuevo local

Voluntarios del Teléfono de la Esperanza en un taller en su sede.

Los voluntarios que trabajan en el Teléfono de la Esperanza en Córdoba han tenido que abandonar, de la noche a la mañana, la que era su sede hasta ahora. El piso que ocupaban en el barrio de Cañero, cedido por la Fundación Cajasur y anteriormente propiedad de la entidad bancaria, presenta graves problemas en la techumbre y, tras la visita de los peritos, han debido desalojarlo ante el riesgo de derrumbe que comportaba.

Así, desde este mismo jueves, el Teléfono de la Esperanza han abandonado su sede y ahora buscan un nuevo local donde poder llevar a cabo su labor, según explica a Cordópolis la delegada de este voluntariado en Córdoba, Josefina Santos. "Todos los voluntarios se han puesto en marcha para buscar soluciones", aprisa y corriendo, por el desalojo, explica. Y ya han encontrado, por ejemplo, la solidaridad de la ONG Paz y Desarrollo para cederles espacio en una nave de Las Quemadas donde guardar allí los muebles y pertenencias de la entidad que tiene que desalojar su sede.

A la vez, ya han distribuido las tareas para poder mantener el servicio del Teléfono de la Esperanza: los voluntarios atenderán las llamadas de usuarios a través de una aplicación desarrollada en la pandemia, que les permite hacerlo desde sus domicilios. Mientras, los talleres que se impartían en la sede pasarán a ser en formato 'on line' y también se llevará desde casa la actividad de administración del servicio.

A partir de ahí, cuenta Santos, ya se han puesto manos a la obra para buscar una nueva sede y tratarán de contactar con entidades y administraciones que puedan cederles un espacio. "Nosotros no tenemos subvenciones. Nuestros gastos los pagamos con lo que generamos haciendo algún mercadillo o vendiendo lotería de Navidad ahora".

Por eso, necesitan de la ayuda externa para encontrar una nueva sede en un local o vivienda cedida, o bien una ayuda económica que les permita pagar el alquiler del espacio que encuentren por su cuenta.

En ese sentido, aseguran, tratan de buscar una solución a su actual situación y de momento, han mantenido conversaciones con la propia Fundación Cajasur, aunque "locales disponibles nos dicen que no tienen ahora mismo" y tratarán de ver si es posible otro tipo de ayuda. Otra puerta a la que tocar será la del Ayuntamiento de Córdoba, con el objetivo de poder obtener la cesión de algún espacio o una ayuda económica para pagar el alquiler una nueva sede.

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