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Cada mañana, sobre las 10:00, un grupo de pacientes de la unidad de Salud Mental del Hospital Provincial de Córdoba salen del centro, acompañados por una de sus enfermeras, hacia las zonas verdes aledañas. Caminan y, durante algo más de una hora, realizan estiramientos, acompasan la respiración y se relajan, en un entorno ajardinado, con árboles, apartado del tráfico y lejos de las habitaciones del hospital. Es la actividad 'Mil Pasos' -aproximadamente los que dan alrededor del hospital-, que ha reportado beneficios probados a los pacientes que, con distintos diagnósticos de salud mental, a veces pasan largos periodos de tiempo ingresados y sin otro contacto con el exterior.

La idea de esta actividad la pusieron en marcha varias enfermeras de la unidad de Salud Mental del Hospital Provincial, dentro del grupo de Psicoeducación en el que trabajan con sus pacientes sobre cómo mejorar su estancia en el centro hospitalario. "Ellos siempre nos demandaban poder salir al exterior", explica a Cordópolis la responsable del proyecto, Teresa Espejo. Las habitaciones donde permanecen ingresadas estas personas son especiales, con ventanas cerradas siempre por seguridad, con rejas. Y los pacientes pueden estar ingresados largas temporadas.

Por eso, relata Espejo, iniciaron la actividad al aire libre con algunos pacientes en 2017. "Fue un éxito", recuerda, para explicar cómo desde 2019 se instauró ya oficialmente, mañana y tarde. "Mil Pasos" alrededor del hospital, como una herramienta que ayuda a los pacientes a llevar el día a día ingresados pero, sobre todo, reporta beneficios comprobados a lo largo de este tiempo.

"Aparte de los beneficios físicos en el aparato cardiovascular y locomotor, o en recibir vitamina D del sol", las enfermeras y los pacientes han comprobado cómo el ejercicio físico "reduce su ansiedad y los síntomas de depresión". Eso, se traduce en que, "al estar más cansados, se puede reducir cierta medicación, se aburren menos y hay menos enfrentamientos y toman un hábito de vida saludable", explica la enfermera responsable del proyecto. Además, realizar la actividad en grupo, "refuerza sus relacions sociales y son lo más parecido a una familia que tienen aquí", durante su ingreso.

"Desde que sales es una pasada"

Eduardo tiene 41 años y está diagnosticado de psicosis. Sufre brotes psicóticos que, en ocasiones, le hacen permanecer ingresado en el Hospital Provincial de Córdoba. Él es uno de los pacientes del Hospital Provincial que realiza esta actividad al aire libre, cuando está en el hospital, cuenta a este periódico. Como él, pacientes que sufren esquizofrenia, trastorno bipolar, alteraciones del comportamiento, depresión o trastorno del comportamiento -entre otras enfermedades-, son tratados con esta terapia al aire libre, fuera de las habitaciones donde antes permanecían siempre, durante a veces largos periodos de tiempo, sin tener contacto con el exterior más allá del cristal de su ventana. Hasta que se implantó la actividad de los Mil Pasos.

"Probé esta actividad durante un ingreso que tuve en 2019. Me encantó", recuerda Eduardo y desgrana los beneficios "para el aparato locomotor, el sistema nervioso y el circulatorio" que le reporta ejercitarse al aire libre cada día, como ahora hace durante un nuevo ingreso hospitalario.

"Hacemos una caminata, estiramientos, movemos las articulaciones, atendemos a la respiración", recuerda. "Desde que sales es una pasada: el olor de las plantas, el sonido de los pájaros.... todo eso unido al ejercicio. Porque estar ingresado y no tener contacto con el exterior....", describe sobre su experiencia. "El beneficio a nivel psicológico es instantáneo. Tienes más vitalidad. Respiras".

De hecho, cuando Eduardo está de alta hospitalaria, intenta mantener su rutina de ejercicio y que los beneficios de Mil Pasos se afiancen también cuando no está ingresado. "Este tipo de actividades al margen de la farmacología es un paso más para nuestra mejora", dice.

La pandemia de la Covid19 frenó esta actividad durante algo más de un año, pero se ha recuperado recientemente, siguiendo las medidas necesarias y en grupos de cinco pacientes. Se trata de que ellos, "a pesar de su enfermedad, sigan con todos los aspectos de su vida adelante. Como lo hacen personas con otro tipo de enfermedades", explica la enfermera. "El beneficio psicosocial es evidente. Nosotras, las enfermeras, notamos una mejoría tan palpable, tan evidente", destaca sobre algo que, además les reporta a estas profesionales una especial satisfacción.

En el horizonte de futuro de esta actividad, cuando la pandemia lo permita, está en proyecto poder salir un poquito más lejos del hospital y hacerlo no en pijama sino con ropa deportiva de calle, al parque Cruz Conde que tienen justo enfrente del edificio hospitalario. Y allí, sin distinguirse por la vestimenta del resto de personas, sentirse más iguales y más libres, para mejorar en su tratamiento. Y en su vida.

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Publicado el
28 de junio de 2021 - 05:30 h