Manolo Carrasco dice adiós y deja El Correo en manos del otro Manolo

Manolo Carrasco: "Nunca he sido simpático"

Se va un clásico de la hostelería cordobesa. La frase "tienes más mala follá que un camarero de Córdoba" se hizo para tipos como Manolo Carrasco (Córdoba, 1958) propietario del bar El Correo, histórico y reducido establecimiento cordobés ubicado en la calle Jesús y María, y que Carrasco ha estado regentando desde 1973.

Su último día al frente de este espacio, de apenas ocho metros cuadrados útiles y situado en la mejor esquina de Córdoba, será este jueves, 30 de diciembre. Manuel Carrasco dice adiós a su casa, pero su casa seguirá sin él. Según indicaba la semana pasada a este periódico, El Correo cambia de propietario. "Me quedan unos trámites, dame unos días", pedía Manuel Carrasco, que, como buen sieso, no quería que se publicara su despedida antes de que estuvieran todos los papeles firmados.

Pero se hizo el milagro. Según detalla ABC Córdoba este miércoles, El Correo cambia de Manolo. Desde este jueves, el propietario de este mítico bar ya no será Manolo Carrasco, sino Manolo Martínez, camarero del bar desde hace muchos años. Las transiciones, suavitas, empezando por el nombre.

Carrasco explicaba hace unos días que se iba sin intención de volver, que ya había hecho suficiente por un espacio que ha trabajado su familia desde el año 1931. "Primero fue mi abuelo, luego mi padre y después he estado yo", contaba Carrasco, de 63 años.

Manolo Martínez será, por tanto, el primer propietario de El Correo que no lleve el apellido Carrasco. Mantendrá, eso sí, la filosofía del bar (lógico, teniendo en cuenta que lleva trabajando allí desde hace décadas). El Correo seguirá siendo lo que es: un monumento del consumo responsable de cerveza callejero.

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