La Junta se compromete a mejorar la conexión entre Córdoba y Jaén por carretera antes de 2030

Autovía del Olivar.

Córdoba y Jaén son, junto Cádiz y Huelva, las dos únicas capitales de provincia de Andalucía que no están unidas por una autovía. En el caso de Cádiz y Huelva hay una lógica explicación: entre las dos ciudades está el parque nacional más extenso e importante de España, Doñana. En el caso de Córdoba y Jaén no hay explicación posible. Actualmente, los conductores que viajan entre ambas ciudades tienen un tramo de autovía, hasta El Carpio, y una conexión en una carretera regional, la A-318, que desemboca ya casi en Jaén capital en una nueva autovía.

La conexión por autovía entre estas dos capitales es una asignatura pendiente de la Junta de Andalucía desde hace más de dos décadas. Siempre se planteó pero nunca se ejecutó. Ahora, al menos la mejora de la conexión por carretera es algo que la Junta ha incluido en el Plan de Infraestructuras de Transporte y Movilidad de Andalucía (Pitma), que este miércoles aprobó el Consejo de Gobierno de Andalucía.

El plan prevé acortar la distancia por carretera entre Córdoba y Jaén, aunque explícitamente no habla de autovía. Una de las propuestas del gobierno andaluz pasaba por una mejora sustancial del trazado entre El Carpio y Porcuna, con más carriles de servicio para vehículos lentos (es una zona especialmente usada por tractores y remolques agrícolas) y la eliminación de curvas y cambios de rasante. Sin embargo, la promesa de la autovía es algo de lo que el PP viene hablando desde hace 20 años, cuando estaba en la oposición.

Además, el Pitma prevé la conclusión de la Autovía del Olivar, inacabada aún en la provincia de Córdoba. Esta autovía unía precisamente la provincia de Jaén con la A-92 a través de las ciudades medias del sur de Córdoba. Sigue pendiente la conexión entre Lucena y Puente Genil, y de ahí a la A-92, además de tramos entre Córdoba y Jaén. Por último, en carreteras se prevé la conclusión de la Variante de Las Angosturas.

Carriles bici y logística

El Pitma también ha fijado las dos grandes vías ciclistas a construir en la provincia hasta 2030. Así, se prevé la conexión por bicicleta entre Villarrubia y Córdoba capital junto a la Carretera de Palma del Río. Este carril también enlazará con Medina Azahara. Aparte, se prevé dinero para la conclusión de la Vía Verde de la Campiña, y que conecte Valchillón con Córdoba capital.

El plan prevé una inversión para desarrollar el área logística de Córdoba. Una vez puesta en marcha la primera fase, se requiere completar la urbanización de esta área, dotándola de conexión con la estación ferroviaria del Higuerón, perteneciente a Adif, señala el documento, que habla de trabajos en 13,3 hectáreas. Además, se reserva dinero para desarrollar el área logística de La Rinconada en la que se construirá la base del Ejército de Tierra.

7.766 millones de inversión

La consejera de Fomento, Articulación del Territorio y ViviendaMarifrán Carazo, ha informado de que el nuevo plan prevé una inversión de 7.766 millones de euros, con especial incidencia en el desarrollo de los metros y tranvías andaluces y del impulso a la red viaria de titularidad autonómica, tanto en su conservación como en el desarrollo de nuevas carreteras.

Marifrán Carazo ha asegurado que el PITMA es un documento “realista y ejecutable”, lejos del antigua plan PISTA, que en su ejecución “se olvidó de las inversiones en terminales intermodales y del desarrollo de las áreas logísticas”, además de “no potenciar los programas de fomento del transporte público”. El nuevo plan “sí impulsa la red logística, hace una apuesta por la digitalización en las infraestructuras y hace una gran apuesta por los metros y los tranvías y la mejora del transporte público”.

El PITMA supone una oportunidad para orientar tanto las iniciativas como los fondos hacia un profundo cambio en las políticas de infraestructuras, basada en una movilidad sostenible, la intermodalidad, la innovación tecnológica y satisfacer las necesidades de los usuarios, priorizando la gestión del desarrollo de nuevas infraestructuras. Con este plan, la administración autonómica se dota de un instrumento preciso para afrontar los retos de la movilidad futura, en un escenario donde las prioridades están orientadas a la lucha contra el cambio climático. Además, es evidente la necesidad de incorporar a las políticas de transporte los cambios que trajo consigo la crisis sanitaria del Covid-19.

El plan ha contado con un diagnóstico y una situación de partida a partir del cual se han desarrollado las líneas estratégicas y programas específicos. La principal apuesta inversora recae en la construcción de infraestructuras sostenibles e intermodales, que supone más del 64% de la inversión prevista, principalmente para el desarrollo de los metros y tranvías andaluces, aunque también figura la mejora de los grandes ejes viarios, la implantación de nuevas plataformas reservadas, la puesta en marcha de carreteras más sostenibles o la conservación de los más de 10.500 kilómetros de red viaria de titularidad autonómica.

Además, se recoge el desarrollo de un nuevo marco normativo para el transporte y la movilidad sostenible, el impulso de un sistema inteligente del transporte público que atienda a todos los modos; el diseño de un nuevo sistema concesional de transporte por carretera; o la mejora de la política tarifaria para fomentar la intermodalidad. De igual forma, se contempla el desarrollo de una red de corredores limpios y la mejora de la eficiencia energética en los sistemas de transportes. Por último, se apuesta por una ampliación de la Red Logística de Andalucía y una mejora del sistema portuario.

El plan ha sido fruto de un minucioso trabajo de redacción y tramitación de dos años y medio, desde que el Consejo de Gobierno de la Junta acordó su formulación en mayo de 2019. Durante su elaboración se ha garantizado la participación real y efectiva de la ciudadanía, los agentes económicos y sociales y las administraciones públicas para obtener un documento de consenso. Además, se ha atendido a los procedimientos de evaluación del impacto en la salud y de evaluación ambiental estratégica.

De la inversión prevista en el nuevo plan de infraestructura, más del 41% procede de financiación pública directa de la Junta de Andalucía, mientras que un 23% procede de fuentes como los mecanismos financieros que pone a disposición la Unión Europea (como los Feder) y un 18% se estima que corresponderá al Estado. También se contará con colaboración público-privada en algunas líneas, como es el caso de áreas logísticas y puertos. Los porcentajes de inversión podrán variar en función de la financiación que finalmente resulte del nuevo marco financiero Feder.

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