Del miedo a la frustración: aprender con un juego a gestionar las emociones que afloran en pandemia

Juego de mesa Emötiö.

Miedo, incertidumbre, rabia, esperanza, frustración, euforia, pánico... Son algunas de las emociones que la pandemia de la Covid19 ha generado en muchas personas ante una situación inédita en la vida de la mayoría de la población. ¿Hemos sabido identificar esas emociones? ¿Las hemos verbalizado? ¿Somos capaces de gestionarlas? ¿Y los niños? Capacitar a pequeños y mayores en la inteligencia emocional es el objetivo que busca un juego de mesa ideado por una psicóloga y que la editorial cordobesa de juegos Atomo Games lanza en estos días al mercado.

La psicóloga sanitaria y psicoterapeuta Marta Miguel relata que muchos de los menores que llegaban a su consulta no sabían identificar y verbalizar lo que les ocurría. Ella creó el juego Emötiö para ayudar a las familias a trabajar con los niños y, desde las edades más tempranas, educar la gestión de las emociones. Ahora, con todo lo que la pandemia ha removido en cada una de las personas, mayores y pequeños, aflorando sensaciones ante esta situación nunca vivida, los profesionales ponen el foco en que esa gestión de las emociones es fundamental para sobrellevar los efectos que la Covid19 ha traído a nuestras vidas.

"Los niños no hablan de fatiga pandémica y por suerte han recuperado cierta normalidad con el cole. Pero ¿cuántas emociones han tenido que experimentar este año? ¿Cómo les puede afectar no ver a los abuelos en vacaciones ? ¿Cuántas y cuantas dudas pueden tener esas pequeñas personitas que están teniendo que crecer en un entorno que cambia cada día y que les afecta tanto o más que a los mayores?", cuestionan desde Atomo Games.

Con esa perspectiva, Atomo Games ha planteado el lanzamiento de Emötiö al mercado en estos días previos a la Semana Santa, fechas para "aprender en familia" a gestionar las emociones. "Hay que trabajar desde la base para saber gestionarlas", explica a Cordópolis Jorge Rodríguez, al frente de esta editorial cordobesa junto a Raúl López y Juan Carlos Ruiz. El juego, dirigido a familias con hijos de entre 4 a 10 años, identifica un total de 40 emociones, agrupadas en función de la edad de los menores que jueguen, graduando su aprendizaje.

"La pandemia nos han hecho ver que la gestión emocional es más necesaria", explica Rodríguez. "Todos hemos descubierto que teníamos miedo e incertidumbre ante lo que iba a pasar, por la salud, por la familia, por el trabajo...Y los niños también. A ellos hay que darles herramientas para que sepan reconocer, verbalizar y gestionar esas emociones".

La editorial propone que las familias puedan emplear estos días festivos de Semana Santa en hacer ese aprendizaje con este juego, unas fechas que no van a ser tampoco como las vividas en años anteriores y que despertarán también preguntas y emociones en los más pequeños. "Sin fiestas tradicionales, sin visitas familiares y sin muchas otras cosas que vamos a echar de menos. Nada nuevo por desgracia, después de un año en el que hemos superado muchas pruebas emocionales y ahora toca una más", explican.

Del miedo a la euforia

"Hace un año incluso nos tuvimos que encerrar en casa, con incertidumbre y miedo en el cuerpo… y lo superamos. Después hemos tenido momentos de euforia cuando pensábamos que esto del Covid estaba controlado, de rabia cuando veíamos que no era cierto o que tal o cual persona y organismo, no actuaba como cada uno de nosotros considera adecuado. Llevamos un año cargado de emociones intensas, cambiantes y a las que nos vamos adaptando. Pero …¿y los pequeños de la casa? ¿Cómo les está afectando?"

Emötiö trata de poner sobre la mesa "una herramienta con la que ayudar a los niños a identificar sus emociones, a gestionarlas hablando de ellas y además, hacerlo de la forma más adecuada para su edad: jugando. En este caso, jugando con las emociones".

A través de "unas divertidas mecánicas party" -con cartas ilustradas, un dado y un librito que incluye la descripción de cuarenta emociones-, se trabaja la conciencia y regulación emocional con los pequeños, pero también con los mayores que juegan con ellos. Y no solo se puede emplear en familia, sino también en el aula, como herramienta para comprender las emociones -tanto positivas como negativas- que conforman la realidad de cada persona.

Etiquetas
Publicado el
29 de marzo de 2021 - 05:30 h
stats