ANÁLISIS

El adelanto electoral en Andalucía, en clave cordobesa

Una urna electoral

Domingo, 19 de junio del 2022. Ese es el día señalado en rojo en el que los cordobeses se enfrentan a un nuevo ciclo electoral. Juanma Moreno disolvió este lunes el Parlamento de Andalucía y convocó oficialmente las elecciones andaluzas para dentro de unos dos meses. En este tiempo, los cordobeses tienen que decidir en libertad qué hacer con su voto: apostar por la continuidad, por un Gobierno de PP y Ciudadanos, por facilitar un pacto de los populares con Vox o devolver la confianza a la izquierda. Y los partidos también tendrán que decidir qué hacer, una vez recibidos, o no, los votos.

Pero este adelanto electoral también ha acelerado todos los procesos en Córdoba. Muchos siguen pendientes y otros ya están resueltos, pero con efectos inmediatos. Esta es una crónica de lo que ha pasado y tiene que pasar en la política provincial en las próximas horas.

En este momento, el único partido que tiene hechas las tareas es el PSOE. Los socialistas eligieron este lunes, horas antes del anuncio de Juanma Moreno, a sus candidatos en las ocho provincias andaluzas. En Córdoba, la candidatura estará liderada por la socialista Isabel Ambrosio, ex alcaldesa de la capital y actual portavoz municipal. Su cargo de parlamentaria no es incompatible con el de concejala, pero su elección apunta a que su futuro estará en Sevilla y no en el Ayuntamiento, donde se da por descontado que no repetirá como candidata. Esto provoca un movimiento paralelo: los socialistas tienen que encontrar a su sucesor o sucesora (lo más probable).

La candidatura del PSOE es de una profunda renovación. No repiten en la lista ni Juan Pablo Durán, exsecretario provincial y expresidente del Parlamento, ni Rosa Aguilar, que anunció que deja los cargos públicos, ni Soledad Pérez. La propia Pérez firmó el lunes un tuit en el que viene a decir que ella no deja la política, sino que es su partido quien le abre la puerta.

El PP lo tiene también casi todo resuelto. Los populares han tenido tiempo para preparar su candidatura, sabiendo la fecha que manejaba Juanma Moreno. Pero tienen el problema de las listas cremallera: si el número uno es un hombre, la dos tendrá que ser una mujer, y así sucesivamente. Así, se da por hecho que la candidatura la encabezará el consejero de Sanidad, ahora en funciones, Jesús Aguirre, la cara visible de la pandemia en Andalucía. El tres será el coordinsdor del PP andaluz, Antonio Repullo. Y esto provocará que Adolfo Molina, actual presidente del PP cordobés, sea el número cinco. Su entrada en el Parlamento, por tanto, dependerá de un excelente resultado electoral de los populares. Difícil elección tendrá por su parte el actual portavoz parlamentario del PP y exalcalde de Córdoba José Antonio Nieto.

¿Y Ciudadanos? Nada se sabe de qué ocurrirá en la formación naranja. Las encuestas dan como poco probable que Ciudadanos obtenga representación en Córdoba, por lo que está por ver si repetirá Fran Carrillo, el actual coordinador provincial, como número uno. Carrillo se enfrentó a Juan Marín en las últimas primarias de la formación naranja en Andalucía, ante el que perdió.

Córdoba siempre ha sido muy importante para la izquierda del PSOE no solo en Andalucía sino en España. La fortaleza que siempre tuvo el PCE, primero, e Izquierda Unida después hizo que de Córdoba saliesen grandes líderes de la izquierda alternativa, como Julio Anguita, Luis Carlos Rejón o la propia Rosa Aguilar, aunque ésta última acabó finalmente en el PSOE. Más allá de nombres, IU sigue gozando de una gran implantación territorial en la provincia, con una decena de alcaldías. Ni Podemos ni ningún otro partido a la izquierda del PSOE tiene alcaldías o ese poder territorial. Por todo, se asume que la futura confluencia, sea como fuere, en Córdoba estará liderada por Izquierda Unida. La formación ya tiene a sus candidatos formalmente elegidos según sus estatutos. Su número uno es su actual coordinador provincial, Sebastián Pérez, muy presente en todas las reuniones por la confluencia a nivel andaluz.

En Córdoba, la izquierda alternativa tiene también grandes nombres en otras formaciones, como la propia secretaria andaluza de Podemos, Martina Velarde (que no se ha presentado a las primarias moradas) o a Pepe Larios, de Alianza por el Clima, un histórico líder del ecologismo. Su papel también será importante.

También hay movimientos en Vox. En la formación de Santiago Abascal hay dos nombres que destacan: su presidente provincial, Alejandro Hernández, que fue portavoz parlamentario en esta legislatura; y la portavoz en el Ayuntamiento, Paula Badanelli, cuyo nombre sigue sonando fuerte para formar parte de un hipotético gobierno de coalición con el PP. Tampoco hay nada decidido en Vox, una formación donde todo se decidirá en Madrid y donde las elecciones de candidatos siempre son de arriba hacia abajo, y no viceversa.

En clave local, lo que ocurra el 19 de junio marcará también el final del mandato en el Ayuntamiento de Córdoba, donde gobiernan en coalición el PP y Ciudadanos, con el apoyo externo de Vox. Es probable que un buen resultado de Vox le dé fuerza para exigir medidas concretas al alcalde de la ciudad, José María Bellido. Y también que ocurra lo contrario, que un buen resultado del PP le dé la excusa a Bellido para seguir contando lo justo y necesario con Vox.

Mientras, la elección de candidatos va a despejar también lo que ocurra con la oposición. El PSOE se pondrá en clave elección de futuro candidato, mientras que la izquierda alternativa tendrá que fraguar su coalición, o no, buscando también a quién la liderará. De repente, y no por esperado, todo ha comenzado a ir muy rápido.

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