Save the Children apunta a pequeñas familias rurales y mujeres solas como hogares con más riesgo de pobreza

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Save the Children ha identificado los tres hogares en los que hay niños con más riesgo de pobreza en Andalucía como son las pequeñas familias rurales (58.831 hogares), las pequeñas familias urbanas encabezadas por mujeres solas (136.853 hogares) y las grandes familias rurales donde conviven abuelos, padres e hijos (72.735 hogares).

La ONG ha publicado este miércoles, en el contexto de elaboración y negociación de los Presupuestos Generales del Estado (PGE), el informe 'Familias en riesgo' para mostrar por primera vez cómo son los hogares en los que hay niños y en qué medida están expuestos a la pobreza. En el contexto andaluz, este documento pretende ser un aporte necesario para la elaboración del futuro Plan de Familias, así como de la anunciada Ley de Familias, ambas iniciativas impulsadas por la Consejería de Salud y Familias de la Junta.

Así, apunta que el estudio describe en el anexo de Andalucía cinco perfiles representativos de las familias con menores a cargo en la comunicad, de los cuales tres están en riesgo de exclusión: las pequeñas familias rurales (58.831 hogares), las pequeñas familias urbanas encabezadas por mujeres solas (136.853 hogares) y las grandes familias rurales donde conviven abuelos, padres e hijos (72.735 hogares). La ONG propone que las medidas políticas y económicas destinadas a paliar la pobreza infantil tengan como prioridad a estos colectivos.

Por otro lado, señala que el estudio revela que hay dos tipos de hogares andaluces que pueden vivir sin problemas económicos: la clase media rural (59.943 hogares) y la clase media baja urbana (655.354 hogares). En total Save the Children ha analizado las principales características de 983.715 hogares andaluces con los datos de las dos últimas Encuestas de Condiciones de Vida --2017 y 2018-- publicadas por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

“Andalucía está entre las comunidades autónomas que presentan una mayor tasa de población infantil viviendo en situación de pobreza. Es intolerable que 213.460, el 13,3% de los niños y niñas andaluces, estén viviendo en pobreza severa. Esta situación supone un grave riesgo para su bienestar presente como futuro. El 80% de los niños y niñas que son hoy pobres, serán adultos pobres. Y esto significa que sus futuros hijos e hijas tienen todas las papeletas para ser nuevos niños y niñas andaluces pobres”, señala el director de Save the Children en Andalucía, Javier Cuenca.

La ONG señala que el informe contiene cifras “preocupantes” los perfiles en riesgo de pobreza en Andalucía como que seis de cada 10 familias pequeñas, pobres y rurales no pueden afrontar gastos imprevistos como comprar unas gafas a sus hijos o afrontar la rotura de un electrodoméstico; el 28,1% de los hogares precarios urbanos no puede afrontar el pago mensual de las facturas de gas, agua y electricidad; y una de cada cinco familias de abuelos, padres y nietos rurales no puede mantener la casa a temperatura adecuada.

En total hay 2,1 millones de niños, un 26,8% de los menores en España, sufriendo pobreza y exclusión, según el INE. En Andalucía, los datos son similares. De los 1,6 millones de niños andaluces, el 26,9% (431.734) está en situación de pobreza o exclusión. Por este motivo, Save the Children pide al Gobierno y al resto de fuerzas políticas que en los próximos PGE pongan el foco en las familias más vulnerables y se centren en aprobar medidas de calado social.

“El Estado y la Junta de Andalucía deben reducir la desigualdad y la pobreza entre aquellas familias que más lo necesitan y no lo está haciendo. España solo invierte el 1,3% del PIB en prestaciones familiares, frente al 2,4% de media de los países de la OCDE. Somos el séptimo país de la UE que destina menos proporción del gasto en protección social a las familias, según Eurostat”, añade Cuenca, quien además recuerda que la Junta ostenta la responsabilidad de “garantizar” los derechos a todos los niños andaluces en condiciones de igualdad, “por lo que debe poner en marcha medidas efectivas, valientes y decididas que pongan fin a esta situación”.

Save the Children recuerda que el coste mínimo para poder criar a un niño en Andalucía en condiciones dignas oscila entre los 536 euros al mes. En este cálculo hay que tener en cuenta que el salario mínimo en España es de 950 euros, y el salario más común, de 1.457 euros al mes, según la última Encuesta de Estructura Salarial del INE.

Por todo ello, además del aumento de la prestación por hijo a cargo y el aumento de inversión en protección social a las familias hasta llegar a la media europea, Save the Children insiste en garantizar la igualdad de oportunidades, la calidad educativa y la equidad.

Entre otras medidas, la organización también propone definir un único concepto de familia monoparental a nivel nacional para reconocer y acreditar la condición de estas familias, uno de los perfiles en riesgo de exclusión según el informe. Asimismo, cree importante impulsar mejoras en el diseño de las bajas de maternidad y paternidad, apostar por medidas de conciliación laboral y familiar, y garantizar el derecho a la vivienda, priorizando a las familias con menores a cargo.

Concretamente, en Andalucía, Save the Children propone también asociar la Renta Mínima de Inserción a una prestación de 100 euros al mes por cada menor de edad a cargo en la unidad familiar. Además, solicita que se modifiquen los criterios de acceso de esta prestación y la cuantía concedida a cada unidad familiar para extender su cobertura y garantizar que la prestación llegue a todas las unidades familiares en las que viven menores en situación de pobreza severa.

Por otra parte, recomienda que se incremente progresivamente la inversión pública en políticas de infancia y familias, tal y como ha recomendado la OCDE y la Comisión Europea.

Save the Children trabaja en programas en Andalucía, Castilla-La Mancha, Catalunya, Comunidad de Madrid, Comunidad Valenciana y Euskadi que buscan romper este círculo de transmisión de la pobreza de padres y madres a sus hijos a través de la educación. La organización atiende anualmente a más de 8.000 niños en riesgo de exclusión social y a cerca de 660 familias a través de sus programas de lucha contra la pobreza infantil. La atención consiste en actividades de refuerzo escolar y de ocio y tiempo libre, así como de reparto de material escolar. Los profesionales de la ONG también facilitan ayuda psicológica y terapia psicosocial a las familias.

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