Sal de frutas tras la Gastronight

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Centenares de establecimientos abren su puertas y ofrecen tapas especiales con motivo de la noche de la hostelería cordobesa

Hasta que no se haga la digestión de cifras, datos, números y estadísticas, no se sabrá a ciencia cierta el éxito de la Gastronight, pero las primeras impresiones satisficieron anoche al concejal de Turismo y primer teniente de alcalde, Rafael Navas. Él es uno de los artífices de que anoche se celebrase en Córdoba la primera cita de estas características de la reciente historia cordobesa. Y estaba contento. “Nos cuentan que la ocupación hotelera es mayor que la habitual y que los billetes de AVE también han superado la media para venir a Córdoba”, señalaba en la plaza de las Tendillas, aupando su voz sobre la megafonía instalada con motivo del evento. Una cita que buscaba potenciar precisamente eso: la activada hostelera de Córdoba, difundiendo los productos de sus bares y restaurantes, nutridos por sus denominaciones de origen. “Y creo que todo eso lo hemos conseguido. Hemos puesto en valor a toda la provincia: desde la Subbética al Valle del Guadalquivir y Los Pedroches”, señaló Navas.

¿Qué es la Gastronight? Pues... ¿se acuerdan de la Shopping Night? Viene a ser lo mismo, pero sustituyan comercios por bares y restaurantes. Aunque el objetivo es idéntico: promocionar ofertas específicas, aprovechando un evento que permite una apertura nocturna extraordinaria con el fin de atraer al mayor número de clientes posibles y difundir los productos. Y eso, en una ciudad como Córdoba, que lucha desde que el turismo se convirtió en la mayor industria española, para que los guiris duerman en sus hoteles, es un gran acicate.

El centro de Córdoba se divide en seis rutas gastronómicas relativas a las seis denominaciones de origen de la provincia: la del vino de Montilla-Moriles, la del ibérico de Los Pedroches, y las cuatro de aceite de oliva: Montoro-Adamuz, Lucena, Baena y Priego. Desde las Tendillas y bajando Claudio Marcelo, se abre Baena. Y allí se encuentra el bar-restaurante Capitone. Es uno de los que participa en la fiesta de la Gastronight y ha decidido apostar por productos de la tierra -y el aceite de oliva de Baena- para elaborar las tres tapas especiales que, al precio de tres euros, ofrece: milhojas de rabo de toro, bomba de patata rellena y pinchos de gulas. Casi nada. Ante la suculenta oferta de todos los establecimientos adheridos a la Gastronight, los clientes necesitarán su pertinente dosis de sal de frutas por la mañana.

Francisco Ríos, uno de los dueños del Capitone está muy satisfecho con el evento y espera que la noche se anime con nuevos clientes. “Creo que es una gran idea, creo que son unas fechas muy bienes elegidas. He participado en otras citas parecidas y creo que esta va a salir muy bien”, augura. Ríos, además de reforzar su oferta de carta, ha reforzado la plantilla ante la posible afluencia de clientes.

No toda son de la misma opinión. Solo unos metros más abajo, en la misma calle y haciendo también esquina se encuentra el bar La Saga. Su dueña, Salomé Marchal, ha decidido no participar de la Gastronight. “No. Porque no me convence, creo que han centrado casi toda la oferta en un único sitio, Las Tendillas y no se ha contado con la opinión y el consenso de los profesionales que estamos trabajando”, critica. En todo caso, amoldará su horarios de apertura al flujo de consumidores. “Si la cosa está animada, pues puede que cierre más tarde”.

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