El Rey Heredia prepara la Navidad de quien menos tiene y pide donaciones de dulces navideños

Imagen de archivo de activistas en el comedor social del colegio Rey Heredia | MADERO CUBERO

Hay un sector de la sociedad cordobesa para quien la Navidad no supone nada más que otra época del año en su calendario. En los hogares de ese 20% de la población que sobrevive en el umbral de la pobreza no se habla de comidas grandilocuentes ni de una larga lista de regalos, por no olvidar a aquellas personas que ven pasar los días navideños en soledad durmiendo en la calle. El Centro Social Rey Heredia es una de las consecuencias palpables de esta realidad. Una solidaridad que intenta paliar una situación que en Córdoba que se hace endémica, al igual que el desempleo.

Por ello, y en la medida de sus posibilidades, la Cocina Abierta del Rey Heredia ya trabaja para que las fechas navideñas sean lo menos duras posibles. Así, los responsables de la cocina están ultimando cuáles serán los menús que repartirán tanto para Nochebuena como para Navidad, Fin de Año y Año Nuevo para que, en estos días tan señalados, las personas usuarias del centro tengan una “comida especial”, apunta Emi Rubio.

Junto a estos menús para la noche -los del día también se entregarán- se repartirán pequeñas cestas con dulces navideños, productos de los que escasea el centro y para lo que llama de nuevo a la ciudadanía. Tal y como explica Rubio, los dulces navideños son los productos que más se encarecen. “Nuestros comensales son ya de nuestra familia y queremos que, como cualquier cordobés en su casa, puedan disfrutar de productos como los turrones o el mazapán”, comenta la responsable de la cocina, que anuncia que el menú de Nochebuena estará compuesto por tres platos: consomé, rollo relleno en salsa y ensaladilla. El de Fin de Año todavía “se encuentra en deliberación” con una de las personas que “desde el primer momento se volcó” con el Rey Heredia: el carnicero del barrio.

En relación a los usuarios del centro, Rubio cuenta que hasta allí acuden desde personas individuales, como guardacoches o gorrillas, hasta familias con varios miembros. Si nos referimos al número de personas que solicita la ayuda del Rey Heredia, explica que “ha bajado de forma provisional ya que varias familias están disfrutando ahora de un contrato de trabajo de pocos meses”. A pesar de que el propio centro aconseja a estas familias que ahorren ese dinero “y que sigan acudiendo al comedor”, desisten de esta idea ya que “aseguran que el sueldo que reciben les da para vivir”. “Nos dicen que mientras tengan trabajo, su puesto en el comedor se lo ceden a otras familias que no tengan nada”, confiesa Rubio. “Son personas así de honradas”, continúa.

Además de la petición de dulces navideños, Rubio recuerda que el comedor está siempre abierto para recibir donaciones, ya sea de personas individuales como de empresas, que en alguna ocasión se ha volcado con el centro. Los productos perecederos más demandados son leche, conservas, aceites de oliva y de girasol y legumbres, aunque también pueden donarse alimentos frescos para cocinar como “chorizo, costillas o pescado”.

En busca de juguetes para los más pequeños

El Instituto de Enseñanza Secundaria Averroes, del Sector Sur, está realizando una recogida de juguetes, tanto nuevos como usados pero en buen estado, que serán donados al centro para que sean repartidos entre los menores que acuden al centro. Esta iniciativa solidaria ha partido de los alumnos de Animación Sociocultural.

Etiquetas
stats