“La cooperación internacional está en el gen político de la Diputación de Córdoba”

Entrevista a Ramón Hernández, delegado de Cooperación de la Diputación

Hace 25 años que en la Diputación Provincial de Córdoba se creó la Oficina de Cooperación Internacional al Desarrollo. Un cuarto de siglo en el que Córdoba fue pionera en las políticas de ayuda a otros países y en el que se ha establecido un sistema municipalista también en este ámbito. De aquellos inicios, de las consecuencias de la pandemia, de los retos del futuro y del compromiso de la provincia de Córdoba con la cooperación internacional, habla con Cordópolis el delegado responsable de Cooperación al Desarrollo en la Diputación Provincial, Ramón Hernández.

PREGUNTA: Este año se cumplen 25 años de la Oficina Cooperación de la Diputación… ¿Qué balance hace hoy en día la institución provincial?

RESPUESTA: El balance es siempre positivo. Date cuenta que somos pioneros, la Diputación Provincial es la institución pionera en Córdoba en desarrollar políticas de cooperación internacional y en este ámbito todo el trabajo que se haga es positivo. Y por qué también consideramos un balance positivo? Pues porque llevamos directamente la cooperación, con la Oficina de Cooperación, es decir, no se hacen subcontrataciones. No quiere decir que las subcontrataciones estén mal, pero la Diputación dentro de sus políticas, de su gen político, está la cooperación.

La desarrollamos como un servicio básico, intentamos que sea un servicio básico para el municipalismo. Desde la Diputación se ha hecho así, tanto yo como mis antecesores. Todos los delegados precedentes, con una buena herencia adquirida, además sin signo político, han gobernado diferentes grupos políticos la Diputación en este tiempo y la cooperación se ha mantenido. Por lo tanto, eso es un logro importante para esta Diputación.

P. En este último mandato ¿dónde se ha puesto el foco de la cooperación?

R. En este mandato teníamos muchas esperanzas en poder aumentar la política de cooperación, en poder satisfacer las necesidades. Pero nos vino la pandemia. Y para cooperación, la pandemia sí es verdad que ha influido. Una anécdota: los últimos pasantes que vinieron el 12 de marzo de 2020, justo antes de estallar la pandemia. Es decir, la pandemia nos lo cambió todo. Pero hemos mantenido los programas. ¿Por qué? Porque nos hemos dado cuenta y la población ha aprendido a darse cuenta de que la cooperación es más necesaria cada vez. ¿En qué se ha puesto más el interés en estos dos años? Pues en la ayuda humanitaria que ha sido fundamental.

P. Precisamente, hablando sobre la pandemia, que lo ha transformado todo ¿qué consecuencias ha traído para la cooperación?

R. Primero, hemos intentado no hacer la política fácil, es decir, en momentos donde dentro de tu país existen unos problemas nuevos, obviar los problemas del exterior. Pero dijimos: no vamos a recortar de políticas de cooperación. Si para nosotros era necesaria (la ayuda), imaginaros para los países a los que estamos ayudando normalmente. Por lo tanto, lo primero que se hizo fue no recortar.

Y aquellos eventos de contacto que teníamos previstos, como encuentros provinciales, bancos de recursos, encuentros en los colegios….pues todo ese presupuesto se destinó a ayuda humanitaria, porque era lo necesario en ese momento. No intentamos dejarlo sin ejecutar, al revés, fuimos a ejecutar el mayor porcentaje posible de presupuesto pero reinventándonos. Los dos años nos ha pasado lo mismo porque esperábamos siempre que la pandemia acabe y la pandemia, a día de hoy, todavía no ha acabado.

Por lo tanto, lo que se hizo fue reinventarse, con todas aquellas actividades y todo ese presupuesto se invirtió en ayuda humanitaria. Y también tuvimos que reinventar la parte de catástrofes, porque hubo terremotos y otros desastres naturales, aparte de la pandemia. Lo que se hizo fue reinventar el presupuesto y destinarlo a ayuda humanitaria principalmente.

En la pandemia no hemos recortado el presupuesto en cooperación sino que lo adaptamos

P. ¿Cuáles son los principales ámbitos de actuación, tanto en acciones como en territorios, de la cooperación desde la Diputación de Córdoba?

R. En acciones tenemos de todo tipo. La cooperación que realizan los ayuntamientos de la provincia, normalmente en colaboración con las ONG, es muy diversificada. Actúan en salud, en educación, en garantía alimentaria… En cuanto a las organizaciones, están más dedicadas a ayuda humanitaria en catástrofes y en actuar ante enfermedades de otro tipo, como la malaria, con medicamentos… Y luego en proyectos que se van desarrollando a lo largo del tiempo, por ejemplo, como la construcción de una escuela o de un centro médico. La ONG construye el centro, luego lo va equipando, etc. Intentamos que en la cooperación se desarrollen proyectos que creen sinergias, no es dar el dinero y yo te lo hago, sino ayudar al desarrollo en el territorio. Que se cree una autosuficiencia de los pueblos a los que se va ayudando.

Y sobre todo, proyectos de garantía alimentaria, que es muy necesaria. Tenemos ejemplos como el proyecto de una fábrica de quesos desde la mancomunidad de la Subbética, hicieron la fábrica, allí se hacen quesos, ahora están haciendo yogur… O también pequeños huertos, que desde el Centro Agropecuario se les suministra semillas.

Los territorios donde más se actúa son América Latina y África, sobre todo, principalmente.

P. ¿Cómo es la relación que se establece con las ONG?

R. La relación es estupenda. Yo digo siempre que, cuando entré aquí conocía de cooperación lo que se puede vivir en un pueblo de 8.000 habitantes como es el mío, Almodóvar del Río, la relación con los niños saharauis, algún proyecto puntual bucodental en Mozambique… pero poco más. Entonces, con las ONG encuentras el verdadero conocimiento del ser humano y la dedicación que tienen hacia otra gente, desinteresadamente, sin signo político…

Yo creo que cuando tengo reuniones con las ONG es lo más satisfactorio que me encuentro. Cuando sales de una reunión dices: El mundo es de otra manera en la que tú vives. Hay otro mundo y hay otra gente. Te abre la mente y te hace un concepto de la vida diferente.

A mí me gusta este trabajo como delegado, me gusta mucho, y una de las cosas que estoy sacando es esa: la relación entre las ONG provinciales y la Diputación es excelente. Está abierta para todos ellos y yo estoy a sus órdenes. La utilidad que tienen es tremenda, desde cosas aparentemente insignificantes como tener una pareja de vacas y que puedan dar leche a una población, enseñar cómo se cultivan determinados cultivos, el aprovechamiento del agua… Es muy enriquecedor.

Entendemos la cooperación internacional como un servicio básico más

P. El Fondo Andaluz de Municipios por la Solidaridad Internacional (Famsi) fue un elemento vertebrador de la cooperación también muy vinculado a Córdoba donde nació. ¿En qué cree que radica su fortaleza en todo este tiempo?

R. Yo soy secretario de Famsi, por el ayuntamiento de Almodóvar. El Famsi tiene un ámbito de actuación mucho mayor que la Diputación. Ellos trabajan con fondos europeos, podemos decir que trabajan a otro nivel. Es necesario porque, no es una competencia, sino un complemento. Donde muchos municipios o diputaciones no llegan, está llegando el Famsi. Se establece una colaboración y una concienciación en cuanto a la cooperación que yo creo que, yendo de la mano, es muy importante. Es un agente necesario a nivel andaluz. Tiene otra dimensión, con otra estructura. Estar dentro de esa estructura es importante. La Diputación es un socio del Famsi.

P. Córdoba fue impulsora y pionera en su momento de las políticas de cooperación. ¿Sigue habiendo ese compromiso?

R. El compromiso de las ONG en Córdoba sigue existiendo. Córdoba es una de las provincias, al menos a nivel andaluz, donde hay una cooperación muy fuerte. ¿Qué pasa? Que necesitan el apoyo económico de las instituciones. La fortaleza de la cooperación depende del color del gobierno desgraciadamente que haya y de la mentalidad del gobierno en ese momento. Antes he dicho que en la Diputación, en los diferentes delegados, eso no ha influido, porque eso es porque en esta institución hay mucha cultura de la cooperación. Aquí han venido personas, delegados dedicados a la cooperación, con vocación de cooperación. Y no han visto el fondo político. En el momento que se mete el fondo político, la cooperación baja. Lo tenemos en la Junta de Andalucía donde ha bajado, lo tenemos también en el gobierno municipal de Córdoba, donde ha bajado también. Van a la comodidad de la cooperación: ‘Toma, yo te doy un dinero y tú haz cooperación’. Esa no es la política de cooperación que debe seguir una administración. Por lo tanto, se ve subir o bajar (el compromiso con la cooperación) en función de la aportación de la administración pública. Está claro.

P. ¿Qué estado de salud podemos decir que tiene la cooperación en Córdoba?

R. Ahora mismo, goza de buena salud, porque a nivel provincial se ha creado una red de municipios que están actuando en cooperación. Esos municipios también tienen necesidad de interactuar con las ONG. Los ayuntamientos estamos tan bajos de personal que, tienes intención de cooperar pero no tienes personal. Entonces, si llega alguien que te lo facilita, eso ayuda mucho. Aquí en Córdoba provincia ha crecido la participación de los ayuntamientos en la cooperación internacional, Por lo tanto la salud es buena. Y lo que intentamos es que siga así, desde nuestra visión municipalista. ¿Por qué? Porque si tú lo llevas a una visión municipalista, lo que creas es un entramado entre ONG, ayuntamientos y Diputación. Ese entramado, normalmente si lo mantienes, va creciendo, al entender la cooperación como un servicio básico. Es fundamental.

P. Y si miramos al futuro, ¿cuáles son los retos que tiene la cooperación que se plantea desde Córdoba?.

R. Las ONG tienen que entender que debe tender a unirse para desarrollar proyectos de más entidad. No queremos proyectos puntuales, sino que sean proyectos a lo largo del tiempo. Proyectos que se marquen un objetivo y se cumpla ese objetivo. Por ejemplo: no vamos a comprar una máquina para atención odontológica. No. Se monta una clínica, se forma a los médicos de allí, aprendemos nosotros también de la experiencia y seguimos manteniendo esa clínica hasta que ellos solos sean autosuficientes. Es decir, se trata de que no sea mandar dinero para una cosa puntual, sino de hacer proyectos que originen el desarrollo en las zonas donde vamos. Ese es, creo yo, el objetivo fundamental de la cooperación. Que sean proyectos completos y que originen desarrollo.

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