El Consejo de Seguridad Nuclear levanta acta por los altos niveles de radón en El Cabril

Un trabajador, junto a El Cabril

Un grupo de inspectores del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) levantó acta a finales del año 2019 en una visita al almacén nuclear de El Cabril (Hornachuelos) por los altos niveles de radón en las instalaciones de Enresa en la zona, tanto en los lugares de almacenamiento como en las zonas de trabajo convencionales (como la administración). Enresa se comprometió a iniciar un estudio radiológico completo para reducir los altos niveles de radón después de que los inspectores certificaran que no se habían cumplido con determinados protocolos de seguridad establecidos por el propio CSN.

El gas radón es resultado de la desintegración de minerales radioactivos contenidos en rocas ígneas o metamórficas, como el granito o las pizarras. Según el Consejo de Seguridad Nuclear, el norte de la provincia de Córdoba se encuentra entre las zonas con una mayor incidencia de este gas. Las exposiciones al gas Radón llegan a causar 1.500 muertes al año. Las exposiciones a este gas radiactivo comienzan a tener riesgos cuando en las viviendas se llegan a niveles los superiores a 300 Bq/m.

En el caso de El Cabril, el informe señala que los inspectores acudieron al detectar que en algunas mediciones se alcanzaron niveles superiores a los 600 Bq/m. Obviamente, parte de esas detecciones están en lugares donde los trabajos cuentan con la protección adecuada, como es la propia zona de almacenamiento. No obstante, también se hicieron mediciones en lugares como la administración y hasta el despacho de la directora, y el punto en el que se construyen los contenedores. En ambos se midieron niveles altos de radón aunque no se llegaron a superar esos máximos.

El CSN ha detallado que El Cabril se localiza sobre una antigua mina de uranio y que desde luego es uno de los motivos por los que hay radón por casi cualquier parte en altos niveles. Enresa se ha comprometido tras la visita de los inspectores a mejorar sus sistemas de medición y también a adecuar más aún la ventilación de las dependencias cerradas en las que trabajan sus empleados. También ha contestado que en las charlas de formación se ha hecho especial incidencia en la peligrosidad que supone estar expuesto a altas concentraciones de este gas invisible que acaba provocando enfermedades tras exposiciones muy largas.

Por otra parte, en una segunda acta del propio CSN se admite a preguntas de Ecologistas en Acción que El Cabril ha almacenado material radioactivo procedente de Juzbado, en Salamanca, que estaría considerado como almacenable a pesar de tratarse de un centro de residuos de media, baja y muy baja intensidad.

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8 de mayo de 2021 - 06:00 h