Procórdoba en la encrucijada

FOTO: MADERO CUBERO
El embargo de la empresa municipal por el imago a Ferrovial dibuja un panorama oscuro que puede afectar a las cuentas del Ayuntamiento

Las cuentas de la empresa municipal de suelo de Córdoba Procórdoba están embargadas por el impago de una deuda. Un juez le ha dado la razón a la constructora Ferrovial, la empresa que levantó el Fondo Norte del Nuevo Estadio del Arcángel donde hoy se localizan las oficinas y las taquillas de la Sociedad Anónima Deportiva del Córdoba Club de Fútbol. Procórdoba, un organismo autónomo municipal, le debe 2,2 millones de euros aún además de los intereses de demora, calculados en cerca de 800.000 euros. En noviembre del año pasado, Procórdoba pagó un millón de euros a Ferrovial y se comprometió a través de un calendario a liquidar el resto del monto en los próximos ejercicios. Como desde entonces no lo ha hecho, el juez le ha dado la razón a la constructora.

La gran pregunta es ¿qué pasa ahora con Procórdoba? Su futuro es más incierto y oscuro que nunca. A día de hoy, Procórdoba carece de liquidez. La empresa vive de la venta de suelo y eso es algo que lleva muchos meses sin ocurrir. Según fuentes municipales, en sus cuentas apenas si queda dinero después del integro de la última nómina de diciembre. Sin embargo, Procórdoba cuenta con un pasivo en forma de suelo que se calcula en torno a los 70 millones de euros. El embargo trabado por Ferrovial afecta a las cuentas bancarias de Procórdoba. Es decir, podría acabar afectando al pago de las nóminas.

En los últimos años, han sido varios los ayuntamientos que han visto cómo empresas que reclamaban el pago de una deuda concreta conseguían el embargo de las cuentas municipales para cobrarla. Es algo que ha ocurrido, por ejemplo, en el Ayuntamiento de Estepona, donde una deuda impagada con Deustche Bank llevó a un juez a ordenar en un auto el embargo municipal para garantizar el pago.

Además de este embargo, Procórdoba se enfrenta a otra reclamación: el pago de la obra de la segunda fase de la Avenida de Trassierra, por un importe de 1,5 millones de euros. Además, en julio esta empresa municipal tiene que ver qué pasa con la póliza de 20 millones que suscribió en 2004 con el BBVA y de la que quedan 16 millones por pagar.

El temor en el Ayuntamiento es que la situación de Procórdoba acabe contagiando al Ayuntamiento. De momento, no se puede liquidar esta empresa pues todas sus deudas, además del pasivo, pasarían directamente al Consistorio. Aún se desconoce cuál es el plan municipal. En otros ayuntamientos, como el de Estepona, reclamaron en los tribunales el embargo de sus cuentas. Es previsible que el Ayuntamiento de Córdoba haga lo mismo.

Mientras tanto, se ha desatado la tormenta política en el Ayuntamiento. El presidente de Procórdoba, Luis Martín, convocó ayer a los medios a una rueda de prensa en la que cargó duramente contra su antecesor en el cargo, Francisco Tejada, al que culpó de toda la situación. Martín lanzó grandes acusaciones al asegurar que Tejada generó la deuda en Procórdoba con la única intención de ganar votos. El hoy portavoz de IU imputó el embargo de Procórdoba a la gestión actual del PP, ya que, dijo, el último compromiso de pago con Ferrovial lo firmó Luis Martín en noviembre de 2011.

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