Prasa, el último gigante constructor cordobés, solicita el concurso de acreedores

Sede de PRASA en Córdoba | MADERO CUBERO

Tras una década luchando por no hacerlo, por intentar que el grupo sobreviviera con fondos propios, el Grupo Prasa, el último gigante de la construcción en Córdoba, se ha visto obligado a solicitar el concurso voluntario de acreedores, según consta en un editor firmado por la titular del Juzgado de lo Mercantil de Córdoba, Elena Colorado Gámez, al que ha tenido acceso este periódico.

Prasa, una constructora familiar dirigida por Pepe Romero, sufrió como todas las empresas del ladrillo el impacto de la crisis inmobiliaria que estalló en 2008. Desde entonces, buscó sobrevivir y aprobó y ejecutó varios planes financieros. Fuentes de la constructora señalan que a diferencia de otros grandes concursos de acreedores declarados en Córdoba, el objetivo siempre fue liquidar antes todos los pagos pendientes con los trabajadores y con los proveedores.

Eso sí, el Grupo Prasa acumulaba una gigantesca deuda con la Hacienda Pública. Según el último listado de grandes morosos difundido por la Agencia Tributaria, hace apenas un mes, el Grupo Prasa acumula un débito de 97,9 millones de euros con las arcas públicas, una cantidad absolutamente inasumible para una empresa como la cordobesa.

En febrero del año 2017, Prasa intentó obtener viabilidad reduciendo capital. Entonces, el administrador único de la compañía, José Romero González, firmó un anuncio de reducción de capital del Grupo Prasa de 76,7 millones de euros, que bajaba de manera drástica el valor total de la empresa. Así, en el anuncio, el propio Romero informó que el capital social de Prasa era actualmente de 10,8 millones de euros, muy lejos ya de los casi 200 millones de los que disponía la empresa hace años.

En diciembre de 2013, la empresa ya anunció que reducía su valor en 100 millones de euros. Entonces, su capital social se reducía hasta los 87 millones de euros. En la memoria de 2011, el Grupo Prasa aseguraba que sus activos eran de 1.719 millones de euros. Entonces, la entidad ya había conseguido refinanciar la mayor parte de su deuda, que la había puesto a un pago a largo plazo por un importe de 767 millones de euros. Sin embargo, el principal problema de la empresa era el importe de la deuda a corto plazo, que aunque menor seguía siendo muy importante: 356 millones de euros.

Ahora, la histórica compañía no ha podido afrontar estos últimos pagos y no ha logrado sobrevivir. Prasa es una empresa familiar que nació en los años sesenta en Torrecampo, en Los Pedroches. Allí mantuvo su sede social hasta que la constructora comenzó a expandirse por toda España y también por diversos países europeos. Hasta que estalló la crisis económica.

Prasa está ahora en manos de Alfa Asesores Concursales, que son los administradores nombrados por la jueza. Su objetivo, tratar de salvar la empresa. En caso contrario, presentarían un plan de liquidación para que los acreedores puedan saldar la mayor parte de sus débitos con la constructora.

https://cordopolis.es/2019/07/15/el-excomisario-villarejo-investigo-a-prasa/

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Publicado el
1 de agosto de 2019 - 10:33 h
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