Pérez Alcalá ve un “elevado coste” en la salida de la crisis

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El Rector de la Universidad Loyola analiza en una conferencia "las luces y las sombras" de la política económica del gobierno de Mariano Rajoy

Ante un auditorio abarrotado, el rector de la Universidad Loyola, Gabriel Pérez Alcalá, hizo balance sobre la política económica llevada a cabo por el Ejecutivo durante la reciente –y casi finalizada– legislatura. Tras un análisis exhaustivo de las reformas emprendidas, Pérez Alcalá criticó el "elevado coste" que ha supuesto "la salida del abismo". Según el rector, "Rajoy no ha hecho una profunda política de oferta y sólo ha resuelto la situación a corto plazo. No ha mirado más allá".

Gabriel Alcalá calificó como "caótica" la situación en la que España se encontraba al llegar el Partido Popular al poder: una tasa de paro de 21,4%, un déficit público de -8,9%, una deuda exterior  del 102% del total del PIB y "una desconfianza que se manifestaba en la alta prima de riesgo". Ante esta situación coyuntural, "unida a una mala oposición política", el Gobierno se fijó dos objetivos: ganar credibilidad en los mercados internacionales con políticas de ajustes y ganar competitividad, "con lo que le dio una fiebre reformista", apuntó Gabriel Alcalá.

Durante la primera etapa de la legislatura, el Gobierno congeló los salarios de los funcionarios, recortó en Sanidad y Educación, paralizó las obras de infraestructuras, redujo la financiación a la dependencia y subió el IVA y el IRPF, entre otras reformas. A pesar de estos ajustes, y en palabras del rector, "se redujo el déficit, pero con el deterioro de los servicios públicos". Gabriel Alcalá también criticó la reforma laboral, "profunda e incompleta, que no ha atajado del todo el problema. Sólo hay que mirar la tasa de paro juvenil". De esta etapa destaca la reforma de las pensiones: a partir de 2013, esta partida ya no está vinculada al IPC sino a una bolsa de sostenibilidad que depende, a su vez, del número de cotizantes de ese momento.

En la segunda etapa del Gobierno, desde 2014 hasta hoy, "la fiebre reformista terminó". "El Partido Popular empezó a hacer una política de creación de expectativas, vendió la marca España. Ya no quería perder más popularidad y pasó a sacar rentabilidad a los éxitos cosechados. Por ello esta etapa se caracteriza por bastantes reformas fallidas", explicó Gabriel Alcalá. El rector se refirió a las "infructuosas reformas" de las administraciones subcentrales, la rebaja de la factura de la luz o la Ley de Transparencia, entre otras.

¿Cuál es, entonces, el balance de la legislatura? Según Gabriel Alcalá, "la economía española crece pero no se han aprovechado las oportunidades para avanzar. El Gobierno debe estar orgulloso de haber salido de la crisis, pero a qué precio. Se ha creado empleo, pero el mercado de trabajo tiene graves problemas y el Gobierno sólo ha resuelto la situación a corto plazo y no ha mirado más allá. Por no hablar de la sociedad actual, fracturada por la desigualdad". Además, y en referencia a la situación de inestabilidad en Cataluña, el rector destacó la "fragmentación política, que hará muy difícil la próxima legislatura".

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