Nueva víctima de los centros tecnológicos: el de la madera de Lucena

Centro de la Madera de Lucena.

Poco antes del estallido de la crisis, entre los años 2005 y 2007, la Junta de Andalucía, a través de la Consejería de Empleo, abrió distintos centros tecnológicos que tenían como objetivo diversificar la economía andaluza. Así, se centró en la instalación de centros tecnológicos sobre sectores económicos que habían sido fuertes en comarcas. De esta manera abrió sus puertas el del textil de Priego de Córdoba o el de la madera de Lucena. Ahora, la gestión de los dos está en concurso de acreedores.

En noviembre, el Centro de Innovación del Textil de Priego de Córdoba solicitó el concurso de acreedores. Ahora en febrero lo ha hecho el de la madera de Lucena. O al menos la empresa que desde el año 2013 lo gestionaba: el Instituto Andaluz de Tecnología (IAT). Este miércoles, el alcalde de Lucena, Juan Pérez, anunciaba que la compañía se acogía al concurso de acreedores después de que esta compañía no pudiera hacer frente a sus deudas.

La historia del centro lucentino es muy similar al de Priego. En los últimos años se mantenía operativo, pero con apenas trabajadores. Las compañías fueron despidiendo a trabajadores en los últimos años hasta quedar prácticamente inactivas y sin iniciativas algunas.

Ahora, un juez se encargará de que sean unos administradores concursales los que lleven la gestión de las dos entidades. Después, se decidirá si hay una segunda oportunidad para estos centros tecnológicos o bien cierran definitivamente sus puertas, y con ellos la iniciativa de la Junta para mantener sectores económicos estratégicos en comarcas cordobesas.

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