El té negro, un aliado contra el cáncer, las cardiopatías y la diabetes

Té negro

Beber té negro, un gesto sencillo, puede protegernos de algunas enfermedades. Científicos del Instituto de Investigación y Formación Agraria y Pesquera de Andalucía en Córdoba han hallado los beneficios del té negro para el organismo humano y han descubierto por qué este tipo de té tiene propiedades cardioprotectoras, anticancerígenas y antidiabéticas. Su hallazgo se puede usar ahora en investigaciones contra distintas enfermedades.

La investigación llevada a cabo en el centro del Ifapa de la Alameda del Obispo ha descubierto por qué este tipo de té tiene grandes propiedades para el organismo humano. “El té negro se produce a partir de las hojas de té verde por medio de una fermentación, de manera que los compuestos beneficiosos para la salud del propio té verde se transforman en otros compuestos que se encuentran presentes en el té negro”, explica el investigador del Ifapa José Manuel Moreno.

Esos compuestos beneficiosos, denominados teaflavinas, “son compuestos antioxidantes, que tienen un efecto sobre la salud y se han demostrado en estudios in vitro sobre células que pueden tener efectos positivos sobre células de cáncer de distintas tipologías”.

Así, el secreto del té negro está en el proceso de fermentación que le da origen, mediante el que se generan sustancias beneficiosas capaces de ser absorbidas por el organismo humano hasta en un 94%, mucho más que en otros tipos de té.

La investigación ha demostrado que estas sustancias no se absorben a nivel gástrico, sino que pasan al colon y allí son “desmenuzadas para que puedan ser absorbidas a través del intestino y, por tanto, tengan otro tipo de funciones después de esa absorción”, ampliando así sus beneficios para el organismo humano.

De ahí que el éxito de esta investigación del Ifapa, llevada a cabo junto a equipos de científicos internacionales, radique en el hallazgo de la gran capacidad de propiedades cardioprotectoras, anticancerígenas y antidiabéticas descubiertas en el té negro. A partir de ahora, este estudio servirá a toda la comunidad investigadora, que podrá aplicar este hallazgo en investigaciones de cáncer de colon, cáncer de mama y, también, otras patologías.

Para comprobar los resultados obtenidos en la investigación, los expertos realizaron diversos estudios clínicos, con voluntarios que se sometieron a la ingesta de las teaflavinas. Y, por otro lado, realizaron pruebas in vitro con muestras fecales para simular el funcionamiento del intestino grueso.

Las conclusiones de esta investigación se han recogido en el artículo titulado Bioavailability of Black Tea Theaflavins: Absorption, Metabolism, and Colonic Catabolism, que ha sido publicado en la revista J Agric Food Chem.

Etiquetas
stats