De Montemayor al mundo: una empresa local compra una firma belga como trampolín mundial

Trabajadores en un montaje de la empresa de Montemayor Ace Refractory.

Cuando de materiales que resistan altísimas temperaturas se trata, desde buena parte del mercado internacional se mira hacia Montemayor. De esta localidad de la Campiña cordobesa es la empresa Ace Refractory, que ya en su nombre lleva impreso el sello que le permite hablar de tú a tú a las empresas del sector en Europa y otras partes del mundo. El parón que supuso la crisis económica en 2008 fue el empujón que esta firma aprovechó para abrirse a la internacionalización y, ahora, sus pasos se agigantan alrededor del mundo.

Ace Refractory, dedicada al diseño e instalación de revestimientos industriales de alto rendimiento térmico, ha adquirido ahora una empresa belga, como trampolín para llegar a otras partes del planeta. La compañía de Montemayor ya ha despuntado internacionalmente con proyectos destacados ejecutados en Sudáfrica, Australia, Israel, Chile o Marruecos. Ahora, la compra de la belga Refractaris, especializada en ingeniería del mismo sector, llevará a la empresa cordobesa a aumentar su volumen de negocio asentando sus servicios en Europa y, desde allí, al resto del planeta.

Con esta operación, la empresa con sede en Montemayor prevé cerrar el ejercicio actual con una facturación de unos 7 millones de euros, lo que vendría a suponer un incremento del 75% de su volumen de ventas, que en 2017 llegó a los cuatro millones de euros.

Estos números confirmarían la senda de crecimiento que ha generado, paso a paso, desde Montemayor al mundo, especializándose en la instalación y mantenimiento de equipos industriales sometidos a altas temperaturas, capaces de superar los 1.000 grados centígrados. La firma cordobesa cuenta en la actualidad con una plantilla de 30 personas, con picos de hasta 85 trabajadores según la marcha de los distintos proyectos que maneja.

Ingeniería, diseño y montaje

Ahora, la empresa aspira no sólo a aumentar su volumen de negocio gracias a la ampliación de sus servicios, sino a asentar su presencia en el mercado europeo para acceder a una mayor cantidad de clientes. La compra de la belga Refractaris llega después de varios años como socios en algunos proyectos para el mercado de las plantas termosolares.

A partir de ahora, la firma de Montemayor controlará todas las fases del proceso de ejecución de los proyectos, desde el diseño hasta la instalación y mantenimiento de los equipos térmicos, para su ejecución en cualquier parte del mundo.

Y ahí, investigación e innovación son la apuesta de la empresa de Montemayor, que ha dado respuesta a las demandas de la industria y que ahora, con la compra de la firma belga, pretende redimensionar su actividad en esas dos vertientes para sus soluciones industriales.

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