Masiva muerte de carpas en el pantano de La Breña

Carpas muertas en la orilla del pantano de la Breña | MADERO CUBERO

Las carpas del pantano de La Breña llevan semanas muriendo. Y a un volumen que no se recordaba. Un paseo por las orillas supone un desagradable circuito de obstáculos. A cada paso, una carpa se descompone al sol, sobre lo arena o enganchada a alguno de los arbustos ahogados y que la sequía ha asomado de nuevo a la superficie con las hojas cambiadas por colonias de mejillones cebra.

El olor es intenso y desagradable. La carne podrida y las moscas acompañan a los curiosos que se acercan al lugar. "Nunca hemos visto nada igual. No en esta cantidad", señala un hombre mayor que pasea por la zona. "Y ahora ya no hay tantos como hace unas semanas. Han hecho un par de trincheras donde las han enterrado porque el olor era tan intenso que casi llegaba a Almodóvar", confiesa el vecino señalando a la otra orilla.

En el Ayuntamiento de este municipio detectaron el problema el Miércoles Santo y dieron aviso a la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, a la Delegación de Medio Ambiente e incluso al Seprona, confirman fuentes municipales. Las mismas indican a que los primeros estudios practicados apuntan a una muerte por causas naturales debido a una enfermedad de origen viral que suele darse todos los años con el cambio de estación, pero que esta primavera se ha agudizado por el bajo nivel de las aguas que presenta el pantano y el intenso calor sufrido las pasadas semanas.

Este periódico se ha puesto en contacto con la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir para tratar de confirmar las causas de este fenómeno pero no ha obtenido respuesta. Mientras tanto, entre los habituales del pantano de La Breña, tanto aquellos que suelen pasear su orilla, los pescadores o quienes lo navegan, la masiva muerte de los peces sigue asombrándoles. Tanto como las teorías que se escuchan para explicar lo que pasa. "Yo he oído que es por un producto que han echado para cargarse el mejillón cebra", dice un pescador habitual. "Ni hablar", responde un trabajador del puerto deportivo, "entonces tendrían que haber inundado el pantano de hipoclorito de sodio [lejía] -que es lo único que lo mata- en cantidades ingentes. Eso no puede ser", zanja. Este trabajador tiene su particular explicación: "Yo creo que es otra especie de pez la que está exterminando a las carpas", aventura.

Etiquetas
stats