‘Los lunes al sol’ en casa: 'Yayoflautas' y pensionistas protestan ahora desde el balcón y las redes sociales

Pancarta y chaleco de los Yayoflautas para los 'Lunes al sol' durante el estado de alarma.

Como casi todo durante el estado de alarma, las protestas y manifestaciones han dejado de ocupar las calles. Eso ha obligado al colectivo de Yayoflautas y a la Plataforma Ciudadana en Defensa del Sistema Público de Pensiones a interrumpir sus salidas por las calles de Córdoba. Entre ellas, los Lunes al sol que ambos colectivos comparten el primer lunes del mes frente al Ayuntamiento y que, en el caso de los Yayoflautas, se repiten todos los lunes del año por distintos puntos de la ciudad. Pero ahora, se han reorganizado para seguir defendiendo sus derechos y los de toda la ciudadanía desde sus hogares.

Por un lado, los Yayoflautas han continuado con los Lunes al sol, pero han tenido que adaptarlos al confinamiento. En lugar de pasear en columna uniformados con sus característicos chalecos amarillos y con sus pancartas reivindicativas en mano, la defensa de lo público y la denuncia de los problemas sociales se ha trasladado a las ventanas y balcones de sus casas, donde todos los lunes cuelgan sus chalecos y pancartas.

El estado de alarma también les impide celebrar la asamblea que convocan cada dos semanas y en las que deciden la temática de los lunes siguientes, por lo que la comunicación y organización entre ellos ahora se realiza por teléfono y por las redes sociales. Gracias a ello, todos los miembros se mantienen “conectados” y pueden compartir artículos y noticias para leer durante estos días, ha contado a CORDÓPOLIS Pepe Villamor, miembro de los Yayoflautas.

Además, están dedicando estos días de encierro a acompañar desde la distancia a los “yayos más débiles”, ya que algunos están “un poco peor de salud” o viven el confinamiento en solitario, ha explicado Benjamín Cortes, otro miembro del colectivo. Así, también aprovechan el tiempo libre para “archivar crónicas, fotografías y documentos” que han ido acumulando estos meses.

“Somos gente muy comprometida con muchas causas”

“Los Yayoflautas no somos un grupo de abuelos que salen los lunes al sol, sino gente muy comprometida con muchas causas”, cuenta Benjamín. Es decir, es muy frecuente que sus miembros formen parte de otros colectivos o colaboren en distintas iniciativas que también continúan su labor durante la emergencia sanitaria.

Es el caso de Pepe Villamor, que también es coportavoz de la Plataforma Ciudadana en Defensa del Sistema Público de Pensiones. La plataforma de pensionistas de Córdoba, junto al resto de plataformas dependientes de la Coordinadora Estatal por la Defensa del Sistema Público de Pensiones, no ha podido asistir a la cuarta asamblea estatal que iba a celebrarse en Fuenlabrada (Madrid) los días 11 y 12 de marzo, ya que tuvo que ser cancelada. Así, una de sus tareas durante el confinamiento es conectarse por videollamada con el resto de plataformas del país “para estudiar las enmiendas que se han hecho” en cada una de ellas y consensuar sus planteamientos “antes de llegar a la cuarta asamblea, que seguramente será en septiembre”, cuenta Pepe Villamor.

A la vez que preparan esa cuarta asamblea estatal, están organizándose para cuando puedan volver a las calles y elaborando una serie de comunicados, no solo sobre la situación actual, especialmente de las residencias de ancianos, sino también sobre todo lo que venían reclamando hasta ahora, como el aumento de las ayudas a la dependencia y las pensiones no contributivas. En general, sobre la defensa de lo público en educación, sanidad, dependencia y pensiones.

Acompañamiento a otros mayores

Ahora que ya han utilizado su primer arma, el voto, y que no disponen de la segunda, la calle, sus esfuerzos se concentran en las redes sociales, donde publican y difunden los comunicados y otros contenidos, a pesar de que la mayoría son, a juicio de Pepe Villamor, “un poco analfabetos en la cuestión digital”.

Por su lado, el yayoflauta Rafael Gil también es voluntario en la Fundación Prodean y lo sigue siendo durante estos días, aunque su labor ahora es algo distinta. Uno de los proyectos de la fundación, vinculada a los servicios sociales del Ayuntamiento, es el acompañamiento a personas mayores que viven solas. Así, Rafael suele visitar a dos personas una vez por semana, acompañándolos y escuchándolos durante un par de horas. Sin embargo, desde que comenzó la crisis sanitaria y ya que él también es grupo de riesgo, solo puede acompañarlos por teléfono. “Son personas muy mayores, espero que podamos volver a visitarlos pronto”, cuenta Rafael.

Asociación Cordobesa para la Inserción de Gitanas Rumanas

De igual forma, Benjamín Cortés dedica gran parte de su tiempo a trabajar con la Asociación Cordobesa para la Inserción de Gitanas Rumanas (Acisgru), que trabaja en la atención e integración de más de un centenar de familias de gitanos rumanos que viven en los distintos asentamientos. Ahora, durante el estado de alarma, estas familias podrán seguir accediendo a una alimentación básica gracias a la labor de Acisgru y a una subvención concedida por el Ayuntamiento.

Durante estos días, “el no poder salir a la calle está siendo una dificultad”, cuenta Benjamín, ya que ahora solo puede relacionarse con ellos a través del teléfono, por donde les mandan mensajes de voz “para que respeten las medidas que se están dando” y “compren con las facturas correspondientes para poder justificar los gastos” que serán cubiertos por dicha subvención.

Y, en este sentido, Benjamín agradece la labor que está realizando la Unidad de Intervención Social de Calle del Ayuntamiento, que “está dejándose el pellejo” para llegar a las familias, así como el exconcejal de Servicios Sociales, Juan Hidalgo, que “está colaborando con Acisgru y desplazándose con su coche y su propio dinero para darles amparo”. Colaboración y solidaridad, en tiempos del coronavirus.

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