Eloy Moreno: “Las cofradías se convierten en la casa y la familia de mucha gente”
No será el más joven, pero estará entre los de menor edad. Ese hito corrió a cargo de un compañero de profesión, Jesús Cabrera, que en 1992 anunció la Semana Santa de Córdoba días después de cumplir 27 años. Como él, Eloy Moreno es periodista y esta vez será el encargado de pronunciar el Pregón de los días de Pasión en la ciudad. Lo hará, concretamente, el domingo a las 12:00 en el Gran Teatro.
Nacido en 1990, el pregonero se licenció en Periodismo en la Universidad de Sevilla y tiene ya una dilatada trayectoria en distintos medios. Aunque desde hace años es una de las caras visibles de Canal Sur. Hermano de la Entrada Triunfal y también de la filial cordobesa del Rocío, dedicó unos minutos a Cordópolis antes de disertar sobre la vida cofrade de la capital.
PREGUNTA. Te encuentras entre los pregoneros más jóvenes de la Semana Santa de Córdoba. ¿Qué significado tiene para ti ese hecho?
RESPUESTA. Yo diría que soy de los pregoneros más jóvenes en los últimos años. A finales de los ochenta o en la década de los noventa hubo una buena lista de pregoneros jóvenes. Para mí es un motivo de alegría, pero, sobre todo, porque puede convertirse en una especie de transición y quizá se empiece, de nuevo, a mirar a los jóvenes de nuestra tierra que, en un futuro espero que no muy lejano, podrían convertirse en pregoneros de nuestra Semana Santa.
P. En cualquier caso, anunciar los días de Pasión de la ciudad es una responsabilidad. ¿Cómo la asumiste?
R. Es una responsabilidad enorme, pero nunca olvidemos que es una elección personal y si alguien elige algo debe saber aceptar las consecuencias, y entre ellas está asumir esta tarea. Lo tomé con alegría y con calma al principio. Después de Navidad la presión, entre comillas, fue aumentando y ahora que ya estamos en el último tramo, con todo hecho, no termino de estar tranquilo. Quizá estos nervios no se vayan hasta que pase el Pregón.
P. ¿Qué consideras esencial en un pregón y cuáles serán las claves del tuyo?
R. Un pregón debe tener sentimiento y expresividad. No debemos olvidar que estamos haciendo algo de cara al público y no podemos permitirnos el lujo de caer en la monotonía. Un pregón debe estar siempre arriba, despertar emoción. También es muy importante hablar con un lenguaje que la gente pueda entender y con el que se pueda sentir identificada. Éstas podrían ser las claves del mío.
P. Hablemos de Semana Santa. ¿En qué punto crees que se encuentra la de Córdoba?
R. Córdoba vive un momento muy bueno en lo que a Semana Santa se refiere. Venimos de unos años de cambios constantes, de hermandades nuevas, recorridos nuevos… Parece que, poco a poco, se estabiliza la situación y las cofradías evolucionan para alcanzar la perfección. Hay que pulir muchísimas cosas, como la situación del Viernes Santo, la incorporación de nuevas hermandades o los recorridos, pero creo que tenemos una buena base para poder trabajar desde ahí.
P. Por tu juventud, conoces sobre todo un progresivo crecimiento. Y parece que éste prosigue, efectivamente, con nuevos proyectos de hermandades. ¿Qué te parece la aparición de tantas corporaciones?
R. Siempre he dicho que en Córdoba no podemos permitirnos el lujo de desechar o despreciar todo aquello que venga a enriquecer nuestro patrimonio y nuestra Semana Santa. Eso sí, todo aquello que venga a enriquecer, insisto. Creo que los cofrades antes de criticar nada debemos tender una mano y como maestros, no en mi caso, enseñar a los que llegan con ganas. Debemos aprovechar estas ganas, esta fuerza y esta ilusión y convertirlo todo en algo provechoso para nuestra tierra.
P. La pregunta recurrente es la de la Madrugada, aunque hay quien aboga por otorgarle un lugar al Sábado Santo. ¿Qué opinión tienes al respecto de ese debate?
R. Yo apostaría por un Sábado Santo. Quizá podría convertirse en una solución maravillosa para los problemas de horarios del Viernes Santo y la para la incorporación de nuevas cofradías. También es verdad que la Madrugada no funcionó en su momento, pero es que la Semana Santa no está viviendo el mismo momento que en aquel entonces. Por otro lado, me gustaría recordar a todos aquellos que plantean una Madrugada en esta tierra que ya existe y que la protagoniza la hermandad de la Buena Muerte, una auténtica delicia en la calle.
P. Muchas veces desde fuera, parece que una cofradía consiste tan sólo en el boato de su patrimonio y su estación de penitencia. Pero hay mucho más, ¿no?
R. De cara al exterior puede parecer eso, pero te aseguro que hay mucho, mucho más. Es un trabajo incansable que, también en colaboración con las parroquias, hacen verdadero trabajo de apostolado y caritativo. Por otro lado, en muchas ocasiones, las cofradías se convierten en la casa y en la familia de mucha gente; un refugio de amistad donde aprender a convivir y donde se viven experiencias maravillosas.
P. Por cierto, en ocasiones se tiende a mirar a Sevilla, cuyo estilo tuvo que importarse tras las vicisitudes del siglo XIX. Al caso, ¿crees que la Semana Santa de Córdoba tiene ya su propia identidad?
R. La identidad es algo que se va creando con el paso ya no de los años sino de los siglos. Debe ser algo que te identifique claramente, que te diferencie. Entonces, habría que buscar en este estilo para encontrar la identidad propiamente cordobesa. Quizá en Ánimas podemos tener un ejemplo. En los Dolores podría pasar lo mismo, en la Misericordia, en Pasión por Caballerizas, en las Angustias, Cristo de Gracia, Nazareno, Caído… Son señas muy nuestras que podrían marcar nuestra identidad.
P. A todo esto, no sólo eres cofrades, que es el motivo por el que anunciarás los días de Pasión, sino periodista. A modo de broma, ¿es más difícil tu oficio o escribir un pregón?
R. Depende de qué tipo de periodista. Quiero decir, hay periodistas que escriben de maravilla, pero a la hora de expresar les cuesta más trabajo y otros a los que les es más difícil sentarse en una redacción y escribir un texto y delante de una cámara son unos todoterrenos. Creo que lo ideal para dar un pregón es poder tener una mezcla de todo, y no es que yo la tenga, sino que quizá por mi oficio he aprendido más técnicas que alguien que no se dedique a esto.
P. De vuelta al Pregón, por concluir, no sé si habrá también espacio para la Gloria, dada tu pertenencia a la filial del Rocío. En general, ¿qué deseas transmitir?
R. No hay Penitencia sin Gloria, así que algo habrá. Pero muy poquito. Es a Maite (Montero) a quien le corresponde hablar de ello. En este caso, en lugar de escribir, prefiero sentarme y escuchar lo que nos tiene que contar nuestra pregonera de Gloria.
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