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Tras los pasos del otro Juan de Mesa

Jesús Amarrado a la Columna, Hermandad de Jesús Preso y Esperanza (Montilla)

Rafael Ávalos

3 de abril de 2026 20:02 h

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Su obra póstuma es quizá una de las más relevantes por él creadas, e incluso del arte pasionista barroco español. Es Nuestra Señora de las Angustias, exponente muy claro del talento de Juan de Mesa. Aunque hay bastantes más tallas referentes de su trabajo. Dada su importancia la bibliografía sobre el imaginero nacido en San Pedro es excelsa. Totalmente distinta es la situación de otro escultor de mismo nombre y primer apellido.

Es el otro Juan de Mesa, por así decirlo. Se le conoció como El Mozo, pues fue hijo de un tercer Juan de Mesa, el primero de todos, al que se apodó como El Mayor. En teoría, al igual que el ilustre alumno de Juan Martínez Montañés, vio la luz en Córdoba. Aunque tanto esa información como la relativa a su fecha de nacimiento no están certificados. Sobre el segundo hecho apenas se sabe que nació en el siglo XVI.

Compartió centuria a la hora de venir al mundo con el autor también de Nuestro Padre Jesús del Gran Poder, de Sevilla, o de Nuestro Padre Jesús Nazareno, de La Rambla. Sin embargo, su época fue anterior, pues la primera noticia documental que de él existe es de 1587. Juan de Mesa y Velasco recibió bautizo en 1583 y ‘El Mozo’ contrató cuatro años después una talla de San Sebastián para la ermita homónima de Adamuz.

Cristo de la Humildad, Hermandad de Humildad y Angustias (La Rambla)

Obras conocidas y atribuidas

Tratar de seguir los pasos de este imaginero es difícil, ya que “muy pocos son los datos que se conocen” de él. Así lo señala la Real Academia de la Historia. Sí se tiene mayor constancia de determinados aspectos de su trayectoria artística. Principalmente, gozó de gran presencia en Montilla. Fue desde 1596, cuando la cofradía de Nuestra Señora de la Soledad de la localidad le encargó la hechura de su titular.

Aunque también tuvo vinculación con otros municipios cordobeses. Sin ir más lejos, se afincó en Cabra. Y en ese rincón de la Subbética se le atribuye todavía hoy la imagen del Santísimo Cristo del Socorro, de la hermandad del Silencio, que realiza su estación penitencial en la Madrugada de cada Semana Santa. También se relacionan sus gubias con Nuestro Padre Jesús Nazareno del mismo lugar, que sigue bajo hechura anónima.

Dichas tallas son dos de las cuatro que salen en procesión actualmente en la provincia. Una tercera, de nuevo sólo con atribución, es la del Santísimo Cristo de la Humildad en su Sagrada Presentación al Pueblo de La Rambla. Y se añade una cuarta, la única que se le concede con exactitud. En este caso es la Jesús Amarrado a la Columna, obra que culminó en 1601 y que es cotitular de la cofradía de Jesús Preso y Esperanza.

Cristo del Socorro, Hermandad del Silencio (Cabra)

Incluso su muerte es una incógnita

Y en la localidad de la Campiña Sur, donde más trabajó, Alberto Villar lo consideró autor de la imagen de Jesús Nazareno que se encuentra en la iglesia de San Agustín. El dato del catedrático emérito de Historia del Arte de la Universidad de Córdoba es importante, pues permite dar fe de la ubicación de Juan de Mesa El Mozo en Montilla durante ese período. Se sitúa el momento en torno a 1600.

Otros municipios contaron con al menos una obra suya. Ahí aparece Bujalance, donde en 1609 firmó el contrato para la hechura del titular de la hermandad de Jesús Nazareno de Bujalance. Dicha talla desapareció en 1936, al inicio de la Guerra Civil. “Las últimas noticias que existen del maestro datan de 1610, momento en que tenía que entregar la imagen”, aclara la Real Academia de Historia. ¿Podría ser la fecha de su muerte? No hay certeza tampoco de ese hecho, lo que cierra el círculo de una enigmática vida. Por el contrario, bien se sabe que el otro Juan de Mesa se movió en el manierismo, una corriente artística que fue bisagra temporal entre el Renacimiento y el Barroco. Y en esta estética se observan “facciones delicadas, gestos patéticos, boa menuda, nariz recta, cejas arqueadas y ojos expresivos”.

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