Comienza el juicio por el crimen de Cabra en la Audiencia Provincial

Este viernes se ha celebrado la última sesión del juicio con jurado popular por el crimen de Cabra, que ha quedado visto para sentencia el próximo martes 1 de marzo. El acusado del asesinato de A. P. M. en la noche del 19 de septiembre de 2019 ha declarado no ser el autor de los hechos.

Según ha contado a Cordópolis el abogado de la defensa, Miguel Calabrús, el acusado, ha asegurado “que si hubiese intervenido cuando se escondió en los arbustos ahora estaría muerto”, a mano de las dos personas que, según contó, asesinaron a la víctima. Una versión que el letrado ha calificado en su informe como “insostenible de principio a fin” debido a que la testigo principal declaró que solo hubo una persona y que reconoció al acusado cuando este abrió la puerta de su coche.

Los hechos de la noche del 19 de septiembre

En la noche del 19 de septiembre 2019, A.P.M. había quedado sobre las 23:00 con una amiga para ir a tomar unas cervezas en el Parque de la Ciudad de los Niños de Cabra. Ambos tenían relaciones esporádicas por lo que esa noche decidieron tenerlas en su vehículo, situado en una zona oscura del parque. Paralelamente, J.A.F. había quedado esa tarde noche con una amiga -con la que también mantenía relaciones- en los Llanos del Espinar.

El acusado, J.A.F., declaró en la primera sesión del juicio haber dejado a su amiga a las 2:45 para dirigirse a su casa. Sin embargo, el mareo provocado por el alcohol le hizo parar en el mismo parque donde se encontraba A.P.M. Según sus declaraciones necesitaba tomar el aire y despejarse viendo las estrellas pero se dirigió a su vehículo, un Ford Focus verde agua, para coger un cigarro. Fue en ese momento cuando dos personas le amenazaron y le pidieron que sacara al chico del coche dándole para esto un cuchillo. Así lo manifestó.

Al parecer, este se dirigió hasta el coche donde A.P.M. se encontraba con su amiga manteniendo relaciones, abriéndoles la puerta y haciendo que las luces del vehículo se encendiesen automáticamente. La amiga, testigo principal, declaró en la primera sesión del juicio cómo identificó la cara del detenido. Aunque aseguró que ninguno de los dos lo conocía. J.A.F. declaró que la víctima salió del coche y que él mientras tanto cogió a la acompañante y le rogó que no saliera del vehículo, mientras forcejeó con el chico que intentaba defenderla. Según contó el acusado, A.P.M. salió del coche y él se escondió tras unos arbustos, llegando entonces una de las dos personas que lo amenazaron para ir detrás de la víctima. J.A.F. ha asegurado también que salió de su escondite a los cinco minutos de que el joven saliera del coche.

Por su parte, la testigo principal y acompañante de la víctima en la noche de los hechos, manifestó que solo identificó a J.A.F y que en ningún momento llegó a ver a otra persona. Además, relató cómo mientras bajaba con el coche para buscar a su amigo que había salido huyendo perseguido por el autor del crimen, se encontró subiendo a J.A.F. con el cuchillo en la mano. Volviéndoselo a encontrar después, conduciendo el coche, mientras buscaba el nombre de la calle para alertar al 112. La chica pensó que podría pedir ayuda a aquel conductor, cuando vio que era él y volvió a llamar al Servicio de Emergencias, que llegó momentos más tarde junto con la Policía para certificar el fallecimiento de A.P.M.

Contradicciones en las versiones

En el testimonio del acusado se identifica, como ha indicado Calabrús, alguna contradicción. Por ejemplo, J.A.F. dijo que había llegado a casa a las 3:45, algo que “no es posible” porque en el registro de su teléfono móvil se ve que este estuvo en el mismo lugar hasta las 3:53. Calabrús ha destacado que la chica llamó al 112 a las 3:25.

Asimismo el relato de las dos personas no es el mismo de la testigo, quien señaló que “solo vi una sobra” mientras estaba con la víctima en el coche. Y que más tarde pudo identificar al acusado sin haber llegado a ver a ninguna otra persona en el lugar de los hechos ni un tercer vehículo, como también declaró J.A.F.

“Él dice que vio a otras dos personas, que les vio la cara y que los vio cuando se escondió en los arbustos pero que tiene lagunas sobre cómo era y ni siquiera puede dar una descripción de ninguno”, ha apuntado el letrado. Por su parte, los forenses especializados en psicología y psiquiatría han desmentido en la penúltima sesión de este jueves que el acusado tenga lagunas mentales. “Dicen que esa amnesia al no recordarlos no es posible y que si hubiesen estado allí esas dos personas los podría hacer descrito”. Además, han destacado su frialdad al relatar su versión de los hechos.

Tras la última sesión del juicio, la acusación pide 25 años de cárcel por un delito de asesinato con alevosía y ensañamiento, siendo esta la más grave establecida en el Código Penal. Con las valoraciones y los informes de ambos letrados y la Fiscal, el juicio ha quedado visto para sentencia para el próximo martes.

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