El acusado de matar a un joven en Cabra señala como culpables a otras dos personas

Comienza el juicio por el crimen de Cabra en la Audiencia Provincial

“Dos personas me obligaron a sacarlo del coche o si no me mataban”. Esta ha sido la principal declaración este lunes en el inicio del juicio del acusado por el asesinato con alevosía de A.P.M., en la sección del tercera de la Audiencia Provincial de Córdoba. J.A.F, el presunto culpable, ha negado su culpabilidad y ha señalado como autores de los hechos a otras dos personas a las cuales no ha podido identificar.

La Fiscalía ha pedido para el acusado 25 años de prisión por un delito de asesinato con alevosía y otro de heridas de arma blanca a la joven que acompañaba a la víctima aquella madrugada. La acusación particular, ha añadido el agravante de ensañamiento.

El relato del acusado

En la madrugada del 19 de septiembre de 2019 J.A.F llegó a La ciudad de los niños, un parque de Cabra para sentarse y despejarse ya que “estaba mareado porque había estado bebiendo” con una amiga en Los Llanos del Espinar. Según ha relatado, cuando se dirigió a su vehículo para coger un cigarrillo, fue sorprendido por dos personas que le obligaron a sacar del coche a A.P.M. “Una de ellas me puso un arma blanca por detrás, la otra, por delante me dio el cuchillo”, ha detallado.

A.P.M. se encontraba en ese momento intimando con una chica, testigo principal de los hechos, cuando ambos fueron sorprendidos por J.A.F. Éste ha declarado que abrió la puerta y cuando se encendió la luz, A.P. M estaba sentado en la parte de atrás con la chica en su lado izquierdo y que, cuando lo vio, “saltó por encima de ella y salió por la puerta izquierda”. Fue entonces cuando la cogió “entre el cuello y el hombro y le pedí que no se moviera”.

Mientras tanto, la víctima volvió al otro lado para defender a su amiga y entonces se produjo un forcejeo entre ambos, hasta que, finalmente, A.P.M. se fue corriendo. “Entonces yo me escondí tras unos arbustos y cuando la chica se fue, yo me fui”. Según ha confesado, J.A.F. se mantuvo escondido unos minutos y vio cómo el chico era perseguido por otro hombre. Sin embargo, el estudio de su móvil registra que estuvo en aquél lugar hasta las 3:53.

J.A.F ha relatado que durante el trayecto hasta su casa tiró el cuchillo “por la situación” y porque no quería ser involucrado. Al llegar a casa ha reconocido que lo primero que hizo fue darse una ducha y contarle a su mujer que había pasado por una situación desagradable que lo hacía estar asustado y nervioso. En su defensa, J.A.F. ha expresado que no llamó a los Servicios de Emergencias ni se puso en contacto con la Policía por no saber qué hacer y por miedo.

El relato de la acompañante de la víctima

La amiga con quien el joven asesinado se encontraba intimando en ese momento, ha declarado que en ningún momento vio a otra persona. La joven ha señalado que vio varias veces rondar una sombra y que se lo comentó a su acompañante, quien no le hizo mucho caso. Asimismo, ha manifestado que A.P.M. se encontraba sentado y que ella no estaba a su lado, como ha relatado el acusado, sino encima suyo. Fue entonces cuando abrieron la puerta del vehículo. “Le vi claramente la cara”, ha expuesto la testigo.

Al contrario también que lo que ha manifestado J.A.F., ambos se encontraban desnudos y, en cuanto se vieron sorprendidos, la víctima se pasó a la parte delante para ponerse la ropa interior. Asimismo ha relatado cómo mientras el autor de los hechos la sujetaba, apuñalaba a A.P.M. ya que “al levantar la cabeza le vi heridas en los brazos y en el pecho”. Ambos forcejearon mientras A.P.M “pedía que nos dejara, por favor, y que se fuera” para proteger a su amiga.

Al salir del coche y la testigo pudo ver cómo su amigo salía corriendo mientras el otro hombre le perseguía. En ese momento, se montó en el coche mientras “seguía desnuda” y se dirigió a buscar a su amigo. La joven ha relatado con dificultad el recorrido que hizo y cómo vio al acusado subir con el cuchillo. Finalmente, encontró a su acompañante “tumbado boca abajo y con la cabeza para el lado”. Ahí fue cuando llamó mientras se vestía al Servicio de Emergencias.

Mientras buscaba el nombre de la calle, vio aparecer un coche y colgó para pedirle ayuda a su conductor, hasta que vio que era el asesino. Entonces volvió a llamar y, finalmente, acudieron. “Le puse una camiseta en la cabeza porque les dije que estaba sangrando mucho y me dijeron que taponara la herida”. Los sanitarios y la Policía Nacional que acudieron al lugar de los hechos solo pudieron certificar el fallecimiento de A.P.M.

El relato de la mujer del detenido

J.J.P.G., la mujer del acusado, ha declarado ante el juez que su marido llegó a las 3:45 a su domicilio, “se duchó y se vino conmigo al cuarto”. Ella lo notó, según ha relatado, muy nervioso, “estaba llorando, temblando, muy asustado y me dijo que había matado a una persona”. En ese momento su respuesta fue “que estaba loco, que no era persona de hacer eso”. Tras esto, fue cuando le explicó que dos personas le habían obligado a sacar del coche al chico “y que le pusieron un arma en el cuello”.

Aunque en el reconocimiento médico, no presentaba ninguna herida, la esposa de este ha señalado que reconoció dos pequeñas manchas de sangre que, según le contó, se las había hecho con una parte del coche que estaba rota, “se hizo un rasguño”. Respecto a la maleta que J.A.F. llevaba cuando fue detenido en el aeropuerto de Málaga, J.J.P.G, ha asegurado que fue ella quien se la hizo y quien le metió los 1.180 euros. Por su parte, ha relatado que le aconsejó hacer lo que él creyera conveniente.

La madre de J.A.F. ha manifestado que las dos manchas no eran de sangre sino “de barro seco” aunque “al principio con los nervios de la situación” creyó que lo era. Unas declaraciones que han cambiado, según ha señado el Fiscal, de la primera versión. Además, también ha confesado que su hijo le manifestó que había matado a una persona y ha expuesto que en todo momento le dijo que confesara, “le dije que sí había hecho algo que dijera la verdad”. En una conversación con su hijo pequeño, le dijo que “si lo ha hecho, que lo pague”.

El hermano menor, por su parte, se ha negado a declarar. Asimismo, este lunes ha comparecido también un amigo del joven fallecido y su acompañante aquella noche. C.C.G. ha señalado que no conoce al acusado y que solo conocía a su hermano menor de vista, con quien el fallecido tuvo una riña tres meses antes. “Estaba intranquilo porque me decía que si lo veía por la calle lo miraba desafiante o le daba likes en Instagram sin conocerlo”. El juicio continuará su segunda sesión este martes.

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