Sánchez responde a los pactos de PP y Vox: “La prioridad nacional es la paz, el empleo y servicios públicos blindados”
El secretario general del PSOE y presidente del Gobierno, Pedro Sánchez ha aprovechado un acto electoral este domingo en Córdoba para entrar de lleno en la disputa ideológica por el concepto de “prioridad nacional”, un principio incorporado en los pactos de gobierno entre PP y Vox en Extremadura y Aragón. Durante su intervención para apoyar a la candida socialista a la presidencia de la Junta de Andalucía, María Jesús Montero, Sánchez ha asegurado que “estos días se habla mucho de prioridad nacional y es verdad: todos tenemos prioridades en nuestra vida y las naciones”.
Frente a la visión de la derecha y la ultraderecha, el presidente ha querido desglosar qué significa para su Ejecutivo este concepto para los próximos años: “La prioridad para este 2026, 2027 y más allá es tener una España que apueste por la paz y no a la guerra”. En este sentido, ha sido tajante al definir los ejes de su política: “La prioridad nacional es el empleo y no el paro, son los servicios públicos de calidad y blindados, y no sus recortes y privatizaciones”.
Sánchez ha insistido en que la verdadera prioridad nacional reside en lograr “un progreso justo y no un retroceso como el que plantean” PP y Vox. En el ámbito social, ha destacado que el objetivo es que “nuestros jubilados tengan una jubilación digna, que se revalorice conforme al IPC y no lo congelen como hicieron ellos”, defendiendo una nación que sea “justa, digna, que progrese y nadie atrás y defienda la paz en España, en Europa y en el mundo”.
Crítica a los pactos de PP y Vox
El jefe del Ejecutivo ha cargado duramente contra los acuerdos de la derecha, afirmando que lo acordado entre la derecha y la ultraderecha viola “lo sagrado de la Constitución, que es el principio de no discriminación”. Sánchez ha cuestionado la coherencia del Partido Popular al pactar con quienes, a su juicio, vulneran principios constitucionales: “PP, Vox y la Constitución: consejos vendo que para mí no tengo”.
Para Sánchez, la alternativa en Andalucía a estos “pactos de señoros” es un modelo donde los ciudadanos sean el centro: “Que cuando seas atendido en un hospital te atiendan como paciente y no como cliente”. Ha criticado, además, que aunque Isabel Díaz Ayuso y Moreno Bonilla usen “distintos tonos”, tocan la “misma melodía: recortar para aumentar la lista de espera en la sanidad pública y luego que la privada te trate como cliente”.
El contraste con la España de 2018
El presidente ha recordado la situación que heredó al llegar al Gobierno de España tras la moción de censura a Mariano Rajoy, describiendo una España “fracturada en lo social, lo territorial, estancada en la economía y desconfiada de sus instituciones”. Además, ha hecho alusión directa a la declaración de Rajoy como testigo en el caso Kitchen, que se ha producido esta semana: “La corrupción en el PP no desaparece, sino que se transforma como la energía”, ha dicho.
Frente a esa etapa de “contrareforma laboral”, “amnistías fiscales” y “congelación del salario mínimo”, Sánchez ha reivindicado que su gestión es un “éxito del país, de las familias y de las empresas”. Asimsimo, ha recordado que su Gobierno ha transferido a las comunidades “300.000 millones de euros más” que Rajoy, pero que el resultado depende de las prioridades: “No es una cuestión de dinero, sino de modelo social”.
María Jesús Montero como garantía
Sánchez ha presentado a María Jesús Montero como la líder capaz de ejecutar estas prioridades en Andalucía, destacando que es una “médica con experiencia de gestión” ideal para “blindar” la sanidad. “Si lo hemos conseguido en España, fijaos lo que podemos lograr en una comunicad tan importante como es Andlaucía
El presidente del Gobierno ha concluido su intervención llamando a la movilización ciudadana para demostrar que “defender lo público es hacer grande a su sociedad”, y preguntando qué papel quiere jugar Andalucía dentro de esas “prioridades nacionales” que buscan fortalecer el Estado del bienestar.
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