Elena Torrico, de ser maestra de infantil a ganar en concursos de peluquería canina

Peluquería 'EnredaDog'.

Elena Torrico ha tenido todo tipo de animales domésticos en casa, desde perros hasta conejos o gallinas, desde que tenía dos años. Pero cuando decidió estudiar, a pesar de su gran pasión por los animales, siguió con lo establecido, "hacer una carrera y un máster", explica, y eligió magisterio infantil.

Tras acabar la carrera en 2010, trabajó como maestra, en comedores escolares y aulas matinales durante dos años. Finalmente, en 2013, decidió arriesgarse y estudiar un curso de peluquería canina. Tras haber hecho algún curso de auxiliar de veterinaria, descubrió que esta relación con los animales no le gustaba porque lo pasaba mal "al ver a un perro muy enfermo, o ver cómo algunos dueños no quería darle los tratamientos que necesitaba". Lo que le apasionaba realmente era "dedicarse al cuidado, bienestar y la estética" de los perros, detalla.

Elena trabajó otros tres años como empleada en una peluquería donde pudo aprender para después montar la suya propia, Enredadog, en 2017. Como empleada, Elena estuvo "obligada" a hacer ciertas cosas como "rapar a perros que no se podía". Por ello, supo que tenía que trabajar "para clientes que se preocupasen por el bienestar de su perro".

Medallas de bronce y plata

La cordobesa, llegó a asistir a clases privadas en Algeciras y fue su profesor, quien la animó a participar en los primeros concursos de peluquería canina. En 2016 se presentó a la primera competición a nivel nacional, el campeonato Groomeval, en Valencia, en la categoría de principiante. Como resultado, un tercer puesto. Este mes de noviembre, Elena ha obtenido su último reconocimiento, otro bronce en la modalidad Poodle Toy Mini-Medium Open Class, en el Grooming Slam 2021 celebrado en Barcelona, al que se ha presentado junto a su caniche Dandi.

Pero entre el primero y el último, Elena ha conseguido también dos platas en otros en el VI campeonato de España de peluquería canina en categoría intermedia en Valladolid en 2017, y en EspaGroom, en categoría workshop en Valladolid en 2020.

Además de a Dandi, la cordobesa presenta también a su caniche gigante, Tikai, ya que según detalla "tiene que pasar mínimo ocho semanas sin que se le haya hecho ningún tipo de corte". En cada competición, para los caniches toy, pequeños o medianos disponen de una hora y 45 minutos, "más otros 15 minutos por si tenemos que arreglar el peinado levantado de la cabeza". Para los perros de tamaño grande o gigante, disponen de dos horas y media, más los 15 minutos para el arreglo.

La importancia de la peluquería canina

Elena cree que muchos propietarios tienen que "cambiar el chip" ya que muchos de ellos llevan a sus mascotas a su veterinario para que les bañe y corte el pelo pero "el veterinario no tiene por qué entender de peluquería, igual que yo no voy al médico a que me pongan unas mechas", apunta. La profesional diferencia al veterinario, al que pueden acudir cuando "necesitan atención médica" de la labor de peluquería donde "vienen a darse un baño y no tienen que tener contacto con otros animales que estén enfermos".

Por ello, a los animales que presentan problemas "los derivamos al veterinario", indica. Un ejemplo de esto, explica, fue el de una perra a la que notaron que "no apoyaba la pata como antes", y tras acudir al veterinario, "le detectaron una displasia en estado avanzado".

Igualmente, expone que hay un aumento de la preocupación por las mascotas, "los dueños cada vez están más concienciados e informados a través de redes sociales o grupos Facebook". En estos, se les aconseja y recomiendan "champús veganos, que no contaminen, que no llevan parabenos; en una alimentación mas natural", además de que "los tenemos más tiempo en casa".

A pesar de que cada vez la concienciación con el cuidado de las mascotas es mayor, Elena, recomienda que el animal visite la peluquería una vez al mes, porque "se hace una revisión completa a conciencia", donde pueden localizar problemas que hayan pasado inadvertidos.

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