Un circo que denuncia los problemas en el tratamiento de la salud mental

Circo de la Salud Mental.

La salud mental es un problema que ha comenzado a visibilizarse más a raíz de la pandemia, sin embargo, existen carencias que este jueves los alumnos de segundo curso del grado de Integración Social del Colegio Ferroviario han querido denunciar. Así lo ha señalado la alumna, Isabel Hernández, “representamos cómo está la salud mental, la poca información que hay y la mucha estigmatización que hay y sobremedicación”.

Los alumnos han sido quienes han elegido el tema debido a su propia preocupación causada por sus propias vivencias o las de su entorno cercano. El trabajo ha conseguido en una investigación de “los datos y las realidades que quieren transmitir a la ciudadanía y deciden la puesta en escena”, ha explicado la profesora Esperanza Zamora.

El proyecto, que ha tenido una duración de casi tres meses, comenzando en el mes de noviembre, ha finalizado con la involucración de todas las personas que han pasado este jueves por el Bulevar Gran Capitán. Al grito de “Pasen y vean el Circo de la Salud Mental” del director del circo, los viandantes se han acercado para ver de qué se trataba.

Mediante todas las figuras representativas de un circo, los estudiantes han querido reivindicar la falta de inversión en salud mental. “Hay muy pocos psicólogos, seis por cada 100.000 habitantes” lo que alarga la lista de espera, ha aclarado la alumna. Concretamente esto han querido reflejarlo con la figura de la pitonisa junto a un usuario del que, tras la espera de ser atendido por un profesional, solo ha quedado el esqueleto.

Con una diana han querido reflejar cómo afectan las redes sociales a la salud mental ya que “por redes mostramos nuestra mejor cara y esto a la persona que lo ve hace que piense que también tiene que estar bien”. Esta ha sido una de las más visitadas y es que ha permitido la participación del público que ha podido lanzar los dardos a cada una de las redes sociales.

Isabel, por su parte, ha representado junto con otra compañera a la figura de los payasos “la presión social y cómo afecta” con frases como “no llores o yo a tu edad hacía esto”, algo que aumenta la presión de quien las escucha. Con espejos distorsionados han querido hacer ver las “frases normalizadas de cuando estamos tristes y decimos estoy deprimido; estás triste no tienes depresión”, ha expuesto.

Con una pasarela de mimos han querido criticar el bucle de ir a trabajar con una enfermedad mental además de hacer una crítica “a la sociedad consumista”. Un conjunto de escenas que han captado las miradas de los cordobeses que han mostrado como ha comentado Esperanza que “después de la pandemia, la gente está con más aceptación en problemas de salud mental, sobre todo la gente joven”.

Tampoco ha faltado la contorsionista que ha representado “el escapar de los problemas utilizando el deporte, no comer o comer en exceso”, lo que se resume en los hábitos alimenticios. O también la escapista se ha querido deshacer de sus problemas.

Las redes sociales “es una de las causas importantes que genera mucha ansiedad e inseguridad convertida en otros problemas sobre todo a la gente joven”, ha detallado Esperanza. Asimismo ha afirmado que el uso de estas y la continua visualización de imágenes “crea expectativas y mensajes diarios que causan una desvinculación de sus círculos más cercanos”. Además, estos pensamientos se convierten en “complejos, y problemas como anorexia o bulimia”, concluye.

Este jueves, con un circo inusual, un problema que lo es cada vez menos ha creado expectación y curiosidad entre los que han pasado por su lado, convirtiéndose en el público del primer circo con personas que muestran sus problemas mentales.

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