El Ayuntamiento recurre la multa de la CHG por verter aguas residuales al arroyo del Molino y Popea

La Junta de Gobierno Local del Ayuntamiento de Córdoba ha aprobado que sus servicios jurídicos presenten un recurso contencioso administrativo ante el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) sobre la sanción económica impuesta por la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) al Consistorio por vertidos de aguas residuales procedentes de la barriada de Santa María de Trassierra al arroyo del Molino y el entorno de los Baños de Popea. La sanción que impuso la CHG al Ayuntamiento fue de 47.003 euros.

El Ayuntamiento tuvo notificación de esta multa el 19 de abril pasado, con una sanción de multa de 47.003 euros “así como la obligación de indemnizar daños al dominio público hidráulico en la cifra de 14.100, 77 euros y requerirle para que corrija inmediatamente el vertido denunciado”, consta en el expediente de la Junta de Gobierno Local. Asimismo consta que el Consistorio carecía de autorización de la CHG para dichos vertidos que “a la vista del resultado analítico obtenido, se trataba de un vertido contaminante con capacidad de afección a la calidad de las aguas”.

Como avanzó este periódico, en diciembre de 2021, la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir abrió un expediente sancionador contra el Ayuntamiento de Córdoba después de practicar análisis en el arroyo Molino y los Baños de Popea y certificar que se trataban de aguas residuales procedentes de los vertidos de viviendas del entorno. Los resultados de los análisis de las aguas derivaron en una denuncia del Servicio de Calidad de Aguas del organismo de cuenca y, como consecuencia, se incoó expediente sancionador contra el Ayuntamiento de Córdoba. El expediente se abrió a mediados de diciembre pasado contra el Consistorio.

Aparición de aguas residuales y análisis

Fue en mayo de 2021 cuando el Grupo de Trabajo por la Defensa de las fuentes y cauces fluviales de la Plataforma de utilidad pública A Desalambrar solicitó a la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir que realizara análisis de las aguas del arroyo Molino y los Baños de Popea. La aparición de aguas residuales se constató en verano y, en otoño, la CHG confirmaba la apertura de un expediente por tales hechos. Luego, la propia Confederación abrió el expediente sancionador contra el Ayuntamiento de Córdoba y propuso una sanción que ahora quiere recurrir el gobierno municipal (PP y Cs).

El arroyo del Molino y los Baños de Popea conforman un entorno en plena Sierra dentro del término municipal de Córdoba que está incluido en la Red de Espacios Protegidos de Andalucía - Red Natura 2000. En agosto de 2021, en pleno verano y época en la que esta zona de la Sierra de Córdoba incrementa su población, lo que solía ser el agua cristalina del Arroyo del Molino que llenaba los Baños de Popea pasó a estar llena de vertidos residuales, que se filtraban desde el arroyo y acabaron infectando este idílico paisaje.

Ante la apertura del expediente sancionador, A Desalambrar se dirigió a la CHG para personarse en dicho expediente, después de haber sido esta plataforma la que solicitara el análisis de las aguas cuyo resultado arrojó la infección de las mismas con las residuales y ha dado lugar a la actuación de la Confederación.

Los técnicos de la CHG analizaron las aguas de los Baños de Popea. Este periódico publicó cómo sus aguas frías y límpidas de cada verano se habían convertido en una auténtica fosa séptica. Los agentes tomaron las correspondientes muestras y las enviaron al laboratorio. Además, se analizaron otras muestras de zonas cercanas, para comprobar el probable origen de los vertidos. Comprobaron que los Baños de Popea, uno de los paraísos fluviales de Sierra Morena, habían sufrido graves daños este verano. Sus aguas habían sido sustituidas por vertidos procedentes de parcelaciones cercanas. El cauce del arroyo que suministra agua también bajó de manera notable, con unos acuíferos bajo mínimos y esto hizo que la turbidez de las aguas fuera más intensa y que afectara a la flora y la fauna del cauce.

Unanimidad en el Pleno del Ayuntamiento para proteger la zona

Por otra parte, hay que recordar que todos los grupos políticos presentes en el Ayuntamiento de Córdoba aprobaron por unanimidad en el Pleno en febrero de 2022 una moción conjunta para pedir a las administraciones -la Junta, la Diputación Provincial, la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir y el propio Consistorio-, que actúen contra el deterioro del Bejarano y los Baños de Popea en los últimos tiempos, en los que este entorno natural de la Sierra ha llegado a padecer la filtración de aguas residuales y la acumulación de basura.

Entre otras cuestiones, se pidió al propio Ayuntamiento de Córdoba la realización de un Plan de Gestión pormenorizado de este especial enclave, en colaboración con la Junta de Andalucía y la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, y de acuerdo con la participación ciudadana y sus usos en este entorno.

Y se instaba a las instituciones implicadas (Ayuntamiento, Diputación de Córdoba, y Junta de Andalucía) a que ejecuten de inmediato las obras necesarias para el saneamiento y depuración de aguas residuales de Santa María de Trassierra y, asimismo, que se comience a ejecutar cuanto antes el proyecto ya existente de Emacsa y Junta de Andalucía, solución definitiva al problema, de abastecimiento de agua potable a dicha barriada y saneamiento, conectando esta red con EDAR de la Golondrina.

La Junta de Gobierno Local del Ayuntamiento de Córdoba ha aprobado que sus servicios jurídicos presenten un recurso contencioso administrativo ante el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) sobre la sanción económica impuesta por la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) al Consistorio por vertidos de aguas residuales procedentes de la barriada de Santa María de Trassierra al arroyo del Molino y el entorno de los Baños de Popea. La sanción que impuso la CHG al Ayuntamiento fue de 47.003 euros.

El Ayuntamiento tuvo notificación de esta multa el 19 de abril pasado, con una sanción de multa de 47.003 euros “así como la obligación de indemnizar daños al dominio público hidráulico en la cifra de 14.100, 77 euros y requerirle para que corrija inmediatamente el vertido denunciado”, consta en el expediente de la Junta de Gobierno Local. Asimismo consta que el Consistorio carecía de autorización de la CHG para dichos vertidos que “a la vista del resultado analítico obtenido, se trataba de un vertido contaminante con capacidad de afección a la calidad de las aguas”.

Como avanzó este periódico, en diciembre de 2021, la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir abrió un expediente sancionador contra el Ayuntamiento de Córdoba después de practicar análisis en el arroyo Molino y los Baños de Popea y certificar que se trataban de aguas residuales procedentes de los vertidos de viviendas del entorno. Los resultados de los análisis de las aguas derivaron en una denuncia del Servicio de Calidad de Aguas del organismo de cuenca y, como consecuencia, se incoó expediente sancionador contra el Ayuntamiento de Córdoba. El expediente se abrió a mediados de diciembre pasado contra el Consistorio.

Aparición de aguas residuales y análisis

Fue en mayo de 2021 cuando el Grupo de Trabajo por la Defensa de las fuentes y cauces fluviales de la Plataforma de utilidad pública A Desalambrar solicitó a la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir que realizara análisis de las aguas del arroyo Molino y los Baños de Popea. La aparición de aguas residuales se constató en verano y, en otoño, la CHG confirmaba la apertura de un expediente por tales hechos. Luego, la propia Confederación abrió el expediente sancionador contra el Ayuntamiento de Córdoba y propuso una sanción que ahora quiere recurrir el gobierno municipal (PP y Cs).

El arroyo del Molino y los Baños de Popea conforman un entorno en plena Sierra dentro del término municipal de Córdoba que está incluido en la Red de Espacios Protegidos de Andalucía - Red Natura 2000. En agosto de 2021, en pleno verano y época en la que esta zona de la Sierra de Córdoba incrementa su población, lo que solía ser el agua cristalina del Arroyo del Molino que llenaba los Baños de Popea pasó a estar llena de vertidos residuales, que se filtraban desde el arroyo y acabaron infectando este idílico paisaje.

Ante la apertura del expediente sancionador, A Desalambrar se dirigió a la CHG para personarse en dicho expediente, después de haber sido esta plataforma la que solicitara el análisis de las aguas cuyo resultado arrojó la infección de las mismas con las residuales y ha dado lugar a la actuación de la Confederación.

Los técnicos de la CHG analizaron las aguas de los Baños de Popea. Este periódico publicó cómo sus aguas frías y límpidas de cada verano se habían convertido en una auténtica fosa séptica. Los agentes tomaron las correspondientes muestras y las enviaron al laboratorio. Además, se analizaron otras muestras de zonas cercanas, para comprobar el probable origen de los vertidos. Comprobaron que los Baños de Popea, uno de los paraísos fluviales de Sierra Morena, habían sufrido graves daños este verano. Sus aguas habían sido sustituidas por vertidos procedentes de parcelaciones cercanas. El cauce del arroyo que suministra agua también bajó de manera notable, con unos acuíferos bajo mínimos y esto hizo que la turbidez de las aguas fuera más intensa y que afectara a la flora y la fauna del cauce.

Unanimidad en el Pleno del Ayuntamiento para proteger la zona

Por otra parte, hay que recordar que todos los grupos políticos presentes en el Ayuntamiento de Córdoba aprobaron por unanimidad en el Pleno en febrero de 2022 una moción conjunta para pedir a las administraciones -la Junta, la Diputación Provincial, la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir y el propio Consistorio-, que actúen contra el deterioro del Bejarano y los Baños de Popea en los últimos tiempos, en los que este entorno natural de la Sierra ha llegado a padecer la filtración de aguas residuales y la acumulación de basura.

Entre otras cuestiones, se pidió al propio Ayuntamiento de Córdoba la realización de un Plan de Gestión pormenorizado de este especial enclave, en colaboración con la Junta de Andalucía y la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, y de acuerdo con la participación ciudadana y sus usos en este entorno.

Y se instaba a las instituciones implicadas (Ayuntamiento, Diputación de Córdoba, y Junta de Andalucía) a que ejecuten de inmediato las obras necesarias para el saneamiento y depuración de aguas residuales de Santa María de Trassierra y, asimismo, que se comience a ejecutar cuanto antes el proyecto ya existente de Emacsa y Junta de Andalucía, solución definitiva al problema, de abastecimiento de agua potable a dicha barriada y saneamiento, conectando esta red con EDAR de la Golondrina.

La Junta de Gobierno Local del Ayuntamiento de Córdoba ha aprobado que sus servicios jurídicos presenten un recurso contencioso administrativo ante el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) sobre la sanción económica impuesta por la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) al Consistorio por vertidos de aguas residuales procedentes de la barriada de Santa María de Trassierra al arroyo del Molino y el entorno de los Baños de Popea. La sanción que impuso la CHG al Ayuntamiento fue de 47.003 euros.

El Ayuntamiento tuvo notificación de esta multa el 19 de abril pasado, con una sanción de multa de 47.003 euros “así como la obligación de indemnizar daños al dominio público hidráulico en la cifra de 14.100, 77 euros y requerirle para que corrija inmediatamente el vertido denunciado”, consta en el expediente de la Junta de Gobierno Local. Asimismo consta que el Consistorio carecía de autorización de la CHG para dichos vertidos que “a la vista del resultado analítico obtenido, se trataba de un vertido contaminante con capacidad de afección a la calidad de las aguas”.