La lluvia no puede con Flora: el festival bate su propio récord y suma 275.000 visitas

Una actividad de Flora 2018 en la Diputación de Córdoba | MADERO CUBERO

La organización de Flora Festival Internacional de las Flores -celebrado del 19 al 28 de octubre en Córdoba- ha despedido su segunda edición con la visita de miles de personas, que no han querido perderse la última oportunidad de disfrutar de esta cita ya imprescindible en el otoño cordobés.

El festival, organizado por ZIZAI Hotels y el Ayuntamiento de la ciudad, ha recibido casi un 7 % más de visitas por patio (45.835) que el primer año, teniendo en cuenta las difíciles condiciones meteorológicas. En total, 275.014 visitas, una cifra repartida entre seis patios, en vez de en los ocho de la primera edición. El patio más visitado ha sido el del Palacio de Orive con 54.999, seguido por el de Mateo Inurria (51.656), el Palacio de Viana (45.048), el Museo Arqueológico (41.572), la Posada del Potro (41.155) y la Diputación de Córdoba (40.584).

En esta edición -que ha contado con un presupuesto de 650.000 euros, de los cuales el 86 % ha sido aportado por ZIZAI Hotels-, seis han sido las instalaciones florales efímeras llevadas a cabo por artistas de reconocido prestigio internacional. Y desde el pasado 19 de octubre han congregado a público de todas las edades y de diferentes puntos del país en seis patios institucionales de gran tradición cultural.

En total, para su composición, se han utilizado 47.000 flores y 214 plantas, así como se ha hecho uso de una reposición de 2.500 flores en las instalaciones que lo han necesitado. A pesar de la lluvia durante el montaje -presente también durante algunos días del festival-, los seis artistas internacionales que han competido por los galardones más altos del mundo en ámbito floral -30.000 el primer premio y 10.000 euros el segundo- han conseguido con sus obras llenar de colorido la ciudad. Una sinergia palpable en las seis magníficas instalaciones: Los niños del parque, de Mark Colle (Bélgica), El impulso de la pasión, de Hideyuki Niwa (Japón), Perseida, de Lola Guerrera (España), Capricho, de Carly Rogers (Inglaterra), Ahí viene el sol, de Natalia Zhizhko (Rusia) y Fluido, de Sherlovell Yu (China).

Todas ellas han sido valoradas por un jurado de primer nivel internacional compuesto por Rafael Doctor, director del Centro Andaluz de la Fotografía, Christopher Woodward, director del The Garden Museum de Londres y Natasha Lisitsa, miembro de Waterlily Pond y ganadora de FLORA 2017.

El ganador del primer premio, Mark Colle, utilizó más de 25.000 flores, incluyendo incluyendo 5.700 claveles rojos, 5.700 rosas spray babe, 4.000 Physalis, fruto de color naranja amarillento originario de Latinoamérica, 1.900 statices azules, 620 orquídeas azules, 1.500 paniculatas, 3.600 crisantemos, 1.200 sedums rosas y 6000 solidagos amarillos. El belga quiso destacar Flora como “una oportunidad única, especialmente porque haber estado rodeado del más apasionado equipo de personas con el que he trabajado nunca”. Por su parte, el segundo clasificado, Hideyuki Niwa, del que nunca antes se había visto ningún trabajo en Europa, afirmó sentirse complacido al observar que “mi sentido de la belleza se aprecia también aquí, en España” a través de las 9.000 pantas cornejo (Cornus Dogwood Sibirica) en combinación con las 400 flores gloriosas amarillas que su instalación contenía.

Según el director artístico, Emilio Ruiz Mateo, “los autores participantes en Flora 2018 se fueron aún más felices de lo que llegaron, tras ver la gran acogida que sus propuestas han recibido por parte de los visitantes”. Y en parte porque “la naturaleza de este festival, menos técnico y más artístico, les proporciona una libertad total de creación y hace que el público acuda en masa a contemplar sus obras”. Gracias a este formato, “el público pierde el miedo hacia la instalación artística debido al poder de las flores para comunicar.

Todo ello hace que Flora sitúe a España como referente dentro del circuito nacional“.

Además, “en esta segunda edición de Flora hemos comprobado que la ciudad de Córdoba y sus visitantes sienten ya las instalaciones florales como algo propio y, casi podríamos decir, cotidiano. El público observa, experimenta, disfruta, critica y busca sus estilos favoritos dentro del arte floral internacional… y eso es maravilloso”.

Aunque las instalaciones de FLORA cierran sus puertas “estamos convencidos de que la fuerza de este festival no acaba aquí: todo lo aprendido por los becarios y colaboradores, las sinergias surgidas entre los artistas y, sobre todo, el interés hacia una nueva forma de mirar a las flores permanece”, ha concluido. Del mismo modo, la organización también quiere destacar por segundo año consecutivo el importante impacto en la economía de la ciudad, así como la dinamización de distintos sectores que se ha hecho patente durante los meses de preparación del festival y en sus diez días de duración. Por una parte, con todos los trabajadores locales con los que se ha contado -más de 150- y, por otra, con la participación de empresas cordobesas como Rurápolis, Ada, Finca El Capricho, La Boca, El Astronauta, Horno La Tortuga, Taberna Santi, Festivales del Sur, Grupo Cero, Papiro, Ñ Multimedia, Publiaras, Presión Sonora, Aucorsa, Sadeco y Ferretería Cuenca, así como las floristerías My Floristería, Flores Eva, Floristería Aurora Decoración, Puri León Floristas, Carolina León Florista, Floristería Ángela, Floristería Ramón Luque, Los Girasoles, Seyla Floristas, Asterflor Flores y Plantas, Floristería Jardín, Floristería Los Patios, Floristería Lolaflowers y Floristería Miraime.

Ya con la mente puesta en el futuro, Juan Ceña ha manifestado que “quedan muchos retos por conseguir, muchas cosas por mejorar, sin cerrarnos a nuevas propuestas o iniciativas de cara a próximas ediciones. Creemos que el festival no ha de constreñirse ni ceñirse a un único esquema, sino que debe estar en cambio y evolución constante para conseguir un festival total y amplio de miras con el que todos podamos disfrutar”.

Balance de la alcaldesa

La alcaldesa de Córdoba, Isabel Ambrosio, ha considerado que la segunda edición del Festival Internacional Flora, que concluye este domingo, ha confirmado “lo que ya se apuntaba el año pasado, que Córdoba es la ciudad idónea para la celebración de un acontecimiento de estas características”.

Ambrosio ha destacado en un comunicado que “tanto por la afluencia de visitantes, como por la calidad de las instalaciones florales”, la segunda edición de Flora solo puede considerarse como un “rotundo éxito”, que consolida a Córdoba como “el referente nacional e internacional del arte floral”.

“Sitúa nuestro otoño en un lugar de privilegio, no muy lejano al del mes de mayo, consiguiendo de este modo contribuir a la desestacionalización que tanto necesita nuestra oferta turística y convirtiéndose en un auténtico proyecto de ciudad”, ha asegurado la alcaldesa, que ha recalcado además la calidad de los artistas participantes y la espectacularidad de los montajes.

Ambrosio ha valorado también la complementariedad que Flora supone para con la tradicional oferta de los patios. “Por concepto, por calidad y por modernidad, este festival que concluimos es el complemento perfecto a una tradición centenaria que se reconoce perfectamente en estos montajes”, ha afirmado.

Por último, ha reiterado su agradecimiento a todos los cordobeses que han acudido a la feria “como si fuera una de las citas de toda la vida”, a Zizai hoteles por su “apuesta” por la ciudad, y a los patrocinadores que se están incorporando, con cuya contribución “se va a hacer aún más grande”, este “auténtico campeonato del mundo del arte floral”.

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