Llega un restaurante de comida china (pero china de verdad)

.
El empresario hostelero Lailai Xu, dueño del Tokyo y el Sushicolor, prepara la apertura de un establecimiento especializado en recetas auténticas de China

Si usted cree que en los restaurantes de comida china de Córdoba come verdadera comida china, está equivocado. El cerdo agridulce, el arroz tres delicias, el pollo chino con almendras, la ternera con setas y bambú o los rollitos de primavera son, en realidad, interpretaciones europeas y estadounidenses de algunos platos orientales. Algún toque de la comida cantonesa por aquí, otro de la taiwanesa por allá, pero poco más.

En realidad, los chinos no comen eso en sus casas y lo tienen muy crudo si quieren ir a un restaurante de comida china para comer de su recetario original. Pero eso va a cambiar porque el próximo otoño va a abrir en un chalet de la zona del colegio Calasancio un nuevo restaurante con una carta en la que encontrar toda una gama de platos verdaderamente chinos y de alta calidad.

El responsable de este nuevo establecimiento hostelero con sabor oriental es el restaurador Lailai Xu, dueño del Tokyo y el Sushicolor, especializados en comida japonesa. "A nosotros los chinos siempre nos ha sorprendido un poco que no existiesen restaurantes de comida china de verdad. Esto se debe a que cuando comenzaron los primeros restaurantes en España adoptaron las recetas que se cocinaban en Europa y en Estados Unidos. Pero no las de verdad", cuenta Lailai. Pero los tiempos están cambiando y en ciudades como Madrid o Barcelona, al igual que en otras capitales europeas, ya existen lugares donde comer una selección del infinito menú que el país más poblado del mundo puede ofrecer. Y Córdoba va a subirse a ese tren.

El nuevo establecimiento -que todavía no tiene nombre- ofrecerá platos basados en las recetas más clásicas de las provincias de sus dueños. Por un lado, de la costera Zhejiang, de donde procede Lailai y caracterizada por sus suaves sabores y la presencia del marisco y el pescado de río y de mar. El otro pilar serán las especiadas y picantes recetas de Sichuan, de donde es Marta Wang, esposa del hostelero y propietaria de la academia Dicharachina. Wang, además, ha impartido numerosos cursos en la Universidad de Córdoba divulgando los sabores de su país. "Pero cuando quería llevarles a un restaurante para que probasen los platos en Córdoba, no había ninguno. Teníamos que reservar el Tokyo, por ejemplo, para esa ocasión especial", cuenta Marta.

Ocho estilos

En China existen ocho estilos de cocina locales con una historia milenaria detrás y se diferencian por las zonas, el clima, los productos que usan y la forma de utilizarlos. En la provincia de origen de Marta, Sichuan, algunos de los ingredientes más conocidos son la guindilla y la pasta de chile, además de la flor de pimienta que produce en la boca un suave y agradable entumedecimiento. De esa provincia proceden platos como el hot-pot u olla caliente, "medio picante y medio ligera", explica Marta. En cambio, la comida de Zhejiang es más fresca y ligera, siempre con un toque dulce en sus condimentos.

Todos los platos de comida china real tienen en cuenta varios aspectos básicos: el color, el olor, el sabor, la forma, su nutrición y el significado de los platos. "Comer en China es una experiencia y nosotros queremos que cuando los clientes vengan a nuestro restaurante vivan esa misma experiencia, queremos que sea como un viaje a través de la comida", explica Lailai. Por eso, el restaurante que preparan va a contar con algunas de las características propias de los locales chinos: áreas reservadas donde poder celebrar encuentros privados, ya sea familiares o de trabajo. "En China muchos negocios se acuerdan en restaurantes", apunta Marta.

El nuevo restaurante de Córdoba será amplio, con cerca de 1.500 metros cuadrados que incluyen jardines donde poder organizar celebraciones de todo tipo. "Estamos seguros de que ya existe un público y una clientela en Córdoba dispuesta a comer comida china de verdad y de alta calidad, aunque sea a un precio algo superior al de los restaurantes chinos a los que están acostumbrados", explica Lailai. Y al igual que el público está más abierto a nuevos sabores, también el sector agroindustrial español está más preparado. "Queremos cocinar recetas de temporada con productos frescos y eso lo conseguimos gracias a que hay agricultores españoles que ya cultivan variedades chinas de huerta lo que nos permite dar mucha calidad a los platos. Aquellos ingredientes más difíciles de comprar sí que los importaremos, pero serán los menos", termina.

Así que ya saben, entre los meses de septiembre y octubre, un pedacito de la China real va a abrir sus puertas en Córdoba para llevarles por un viaje gastronómico.

Etiquetas
stats