Llega a Córdoba una asociación que adiestra a perros de personas sordas para mejorar su vida

El adiestrador Ignacio Gutierrez junto a sus tres perros | MADERO CUBERO

Los perros señal no son sólo para las personas ciegas. Este es el lema de la asociación Áskal, creada en Barcelona en 2007 y que acaba de empezar a operar en Córdoba. Su razón de ser no es otra que la de hacer más fácil la vida de las personas sordas. Para ello, los adiestradores de esta asociación se encargan de enseñar a los perros de estos usuarios cómo identificar todo tipo de sonidos y cómo marcarlos para que sus dueños sepan qué está pasando a su alrededor.

Ignacio Gutiérrez es el delegado en Córdoba de esta asociación, que ha ampliado recientemente su red llegando también a Málaga. Los pasos que Áskal ha dado desde su fundación han sido agigantados: en 2012 se incorporó a Assistance Dogs International (ADI), la Federación que vela por los estándares de calidad del trabajo de los perros de asistencia en todo el mundo, y en ese año fue reconocida en España como organización acreditada para el adiestramiento de perros señal. Ya en 2018 evolucionó hacia una red internacional de adiestradores especializados en perros señal, los que les ha permitido atender a personas ubicadas en todo el territorio español y algunos países de América Latina.

Este servicio está disponible tanto para las personas sordas que tienen su propio perro como para las que no dado que un convenio con protectoras y Sadeco permite a la asociación adoptar canes bajo el nombre del usuario, que luego lo acoge en casa. Gutiérrez señala que “no hay perros tipos que puedan servir para prestar esta ayuda”, sino que todos pueden convertirse en verdaderos lazarillos. No ocurre lo mismo con las personas ciegas, para quienes los perros labradores son los mejores guías. De ahí viene el nombre de la asociación, que significa perro sin raza ya que Áskal trabaja con canes mestizos. El único requisito, apunta el adiestrador, es que el can debe ser muy reactivo a cualquier tipo de sonido como el del despertador, el ruido de un móvil o el de los electrodomésticos, la caída de unas llaves o el monedero, el timbre de la vivienda o el llanto de un bebé.

La duración media del entrenamiento es de entre seis y nueve meses, período durante el cual el adiestrador de Áskal enseñará al perro y a su dueño para que ambos puedan hacer una vida normal y libre de trabas. El modo de aprendizaje de esta asociación es el de reacción y acción, es decir, el perro oye el sonido y avisa al usuario con una señala física, ya sea mediante el hocico, la pata o guiando a la persona hacia la fuente de sonido. El entrenamiento puede alargarse algunas semanas más si el perro proviene de las perreras ya que el adiestrador convive con el can durante un tiempo para liberarlo del estrés que pudiera haber sufrido encerrado en jaulas.

En este último caso, el adiestrador realiza una primera visita al que será el futuro dueño del perro y analiza sus condiciones físicas para determinar el tamaño del can más adecuado. El entendimiento entre el instructor y la persona sorda, que se realiza en la casa de ésta, también es clave para que el adiestramiento sea fructífero, explica Gutiérrez. Por ello, los profesionales que forman parte de Áskal tienen el nivel A1 de lenguaje de signos y en el caso de Gutiérrez, además, le acompaña en las visitas otra persona especializada en este idioma. El precio de cada sesión ronda los 40 euros ya que, aunque la asociación es sin ánimo de lucro, necesita cubrir costes mínimos para su permanencia, argumenta Gutiérrez.

Hay que recordar que estos perros señal son uno de los cinco tipos de canes de asistencia reconocidos en España. Cuando están acreditados legalmente tienen derecho de acceso público y pueden entrar con su dueño en comercios, trenes, aviones, hoteles, restaurantes o edificios oficiales. Pueden, además, viajar, sin transportín ni bozal, en los trenes, autobuses y en la cabina de los aviones y estar en los puestos de trabajo, en clase o en un parque de atracciones.

Este acceso está regulado de manera diferente en cada región de España pero Andalucía forma parte de ese grupo en el que todavía no está regulado, aunque en 2018 se iniciaron los trámites del anteproyecto de la Ley reguladora de los perros de asistencia, que extenderá este derecho a las personas con discapacidades físicas y auditivas, no sólo a las de origen visual. Desde Áskal esperan la pronta aprobación de esta ley para facilitar la vida de las personas sordas en cualquier ámbito de su día a día. Para contactar con la asociación pueden enviar un correo a la dirección cordoba@askal.es

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