Un libro reúne a la familia y la memoria de Antonio Jaén Morente

Las nietas de Antonio Jaén Morente | TONI BLANCO

La guerra civil separó a muchas familias españolas. Pero en algunos casos, la distancia ideológica fue superado por mucho por la distancia geográfica y temporal. Eso pasó con los Jaén Morente quienes, durante décadas permanecieron alejados. Antonio, historiador e intelectual que fue director del Instituto Góngora en Córdoba y también embajador en Perú y Filipinas con la Segunda República, se tuvo que exiliar a América ntras la victoria franquista. Décadas después, sus descendientes de las dos orillas del Atlántico se han vuelto a reunir gracias a una biografía ilustrada que aúna al trabajo ya hecho por el historiador Manuel Toribio, todos los fondos documentales y gráficos de la familia. Antonio Jaén Morente. Hijo predilecto de Córdoba. Biografía ilustrada ha sido publicado por Utopía Libros y este sábado se ha presentado en la Casa Góngora.

A la presentación del libro se ha unido en la misma Casa Góngora la inauguración de la exposición Antonio Jaén Morente, historiador, intelectual y político, comisariada por los profesores Antonio Barragán Moriana y Manuel Toribio García. Cristina Gorrell Jaén de von Zeppelin, nieta del homenajeado, y una de las coautoras del libro ha recordado cómo fue su madre la que preservó la memoria de su abuelo. “Ella trabajó casi como su secretaria y tenía guardados todos los documentos y las fotografías”, señala. “Mi abuelo era una persona que siempre trabajó para la unión de los pueblos”, afirma.

Por su parte, el historiador Manuel Toribio afirma que la figura de Jaén Morente aúna a la generación de intelectuales más importante que dio Córdoba en el siglo XX y que se perdió con la guerra. Él mismo tuvo que desarrollar toda su carrera fuera, aunque siempre quiso regresar a su ciudad“, añade. Y así lo hizo pero solo temporalmente, invitado por algunas universidades.

Solo hace unos meses, en una serie de actos con motivo del cincuentenario de su muerte, también organizados por el Consistorio de la capital, se daban nuevos pasos en torno a la recuperación de la obra y memoria del ilustre catedrático cordobés; de la misma forma, otras actividades celebradas en nuestra ciudad, en la Real Academia de Córdoba, en determinados Centros de Enseñanza, universitarios o no, de las que merecería destacar el desarrollado en el Instituto de Enseñanza Secundaría Séneca, cuyo claustro acordaría la derogación del acuerdo del tribunal de honor del verano de 1936 por el que se le declaraba “profesor indigno” y, desde luego, la institucionalización de Premio de Historia Jaén Morente, por parte de la Facultad de Filosofía y Letras etc., intentan dar a conocer mejor, así como a proyectar entre la ciudadanía la importante obra política e intelectual de D. Antonio Jaén Morente, sin duda uno de los cordobeses de su generación que con más ahínco intentaron entender los graves problemas que afectaban a aquella España de los años treinta y que, una vez en el exilio, a pesar de las dificultades de todo tipo (políticas, económicas, institucionales e, incluso, físicas) continuó defendiendo los valores democráticos, de progreso y de libertad y, desde luego, el propio nombre y prestigio de la ciudad que le vio nacer, de su significado cultural e histórico y de conocimiento de riquísimo patrimonio.

La exposición sobre Antonio Jaén Morente se exhibe en La Casa Góngora del 28 de enero al 2 de marzo de 2017, estructurada en tres niveles: bibliográfico, documental y fotográfico, y aborda otros tantos aspectos de su vida: el personal, el docente e investigador y el político. Permanece abierta de martes a sábados de 10:30 a 13:30 y de 17:00 a 20:00, mientras que los domingos y festivos su horario será de 11:00 a 14:00.

Por último, la concejal Mar Téllez ha remarcado que “con estas dos acciones, una editorial y otra expositiva” de reconocimiento a Antonio Jaén Morente, “se pretende acercar lo más posible a historiadores, politólogos y la ciudadanía en general una de nuestras más preclaras figuras políticas e intelectuales de la tumultuosa década de los 30 del pasado siglo”. En cierta forma –añade- “pretendemos fijar la foto del historiador, su vida y su obra, en el consciente colectivo y así poder recuperar definitivamente su memoria”.

 

Etiquetas
stats