La Junta encarga un plan urgente para acabar con la contaminación del aire en Córdoba

'Boina' de contaminación en la ciudad visible desde el parque de La Asomadilla | ÁLEX GALLEGOS

Este martes, el Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía ha conocido uno de los proyectos más ambiciosos de su mandato y que ha sido bautizado como Revolución Verde. El objetivo pasa por “compatibilizar la conservación del medio ambiente con el desarrollo económico de Andalucía”, según el acuerdo del Consejo de Gobierno. Pero a corto plazo prevé la elaboración de un plan urgente para acabar con la contaminación y mejorar la calidad del aire en la “aglomeración de Córdoba”, Granada, Málaga, Sevilla y Villanueva del Arzobispo, los lugares donde peor se respira de Andalucía.

Por ejemplo, el Informe de Medio Ambiente 2018 de la Junta de Andalucía, publicado hace unas semanas, señala que Córdoba es la capital de provincia que más episodios de mala calidad del aire registró en el año 2018, con un total de 55. La capital sufrió 55 días con la situación del aire como no admisible durante el año 2018, lo que la convirtió en la localidad andaluza con más incidencia en este problema ambiental y de salud, si se exceptúa a Villanueva del Arzobispo (Jaén), con 58.

Así, la capital vivió con problemas el 15% de los días de 2018, frente a la media del 7% en los municipios andaluces con esta incidencia. Córdoba también excedió los límites recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para la presencia de partículas PM10. Fueron cuatro días, uno más de lo permitido, con alta concentración, un dato que en la estación del Parque Joyero se eleva a 12 días. En cuanto a las partículas menores de 2,5 micras (más peligrosas al atravesar los alveolos pulmonares), este organismo establece el máximo en tres días, y las estaciones de la ciudad registraron cuatro.

De momento, poco se conoce sobre las medidas que este plan tiene que acometer. El acuerdo del Consejo de Gobierno señala que “la calidad del aire en Andalucía ocupa un papel relevante para el Gobierno autonómico, ya que la condición de este elemento está directamente relacionada con la salud de los ciudadanos”. Por tanto, “la Administración andaluza pondrá en marcha diversas medidas que dotarán a la comunidad de las herramientas de planificación y acción necesarias para controlar este parámetro y mantenerlo en las mejores condiciones a corto, medio y largo plazo”.

En concreto, la Junta aprobará, por primera vez en la historia, la Estrategia andaluza de calidad del aire, que definirá la planificación de las líneas de actuación en este ámbito. “Tras este documento se redactarán los planes de las 13 zonas atmosféricas del territorio y cinco planificaciones a corto plazo para las aglomeraciones urbanas de Córdoba, Granada, Málaga, Sevilla y Villanueva del Arzobispo”, señala el Gobierno andaluz.

La revolución verde

Eso sí, el proyecto que conoció este martes la Junta es mucho más ambicioso. El segundo de los pilares de la Revolución Verde es la evaluación de las políticas ambientales a través del análisis de la Ley de gestión integrada de la calidad ambiental (GICA) y sus anexos, con el fin de adecuar los estándares de protección ambiental a las exigencias de la Unión Europea y del Estado.

“El Gobierno andaluz apuesta por el patrimonio natural de la comunidad autónoma, del que deben disfrutar los ciudadanos y que tiene que aprovecharse también para desarrollar de manera sostenible tanto los entornos naturales como los urbanos”, señala. Por tanto, los condicionantes ambientales deben responder verdaderamente a su doble finalidad: por un lado, que los sectores productivos protejan el entorno natural de forma efectiva y, por otro lado, que la actividad económica sea compatible con la óptima calidad ambiental.

Zonas forestales, cambio climático y economía circular

La adecuación del Plan forestal de Andalucía es parte esencial de la Revolución Verde, ya que se presenta como una herramienta clave para mejorar la gestión de estas zonas de forma sostenible y convertir esta gestión en un medio eficaz para el desarrollo respetuoso con el entorno y posibilitar un avance en la conservación de los montes y generar riqueza y empleo.

Asimismo, entre los ejes principales de esta iniciativa se encuentra el desarrollo de la Ley andaluza de cambio climático, que supondrá la definición y vertebración de las políticas en materia de mitigación y adaptación a este fenómeno. Desde el área de Medio Ambiente de la Junta se trabaja, además, en el Plan andaluz de acción por el clima, cuya tramitación comenzará este mismo mes de enero; se están gestionando los decretos de creación de la Comisión interdepartamental y del Consejo andaluz de cambio climático; y se presta apoyo a los ayuntamientos para facilitar el desarrollo de sus planes municipales contra estas nuevas condiciones ambientales.

Por otro lado, la Consejería está inmersa también en el diagnóstico de la gestión de residuos en Andalucía, que supondrá el paso inicial para la elaboración de la Ley de Economía Circular de la comunidad autónoma al permitir la definición de las acciones e infraestructuras necesarias para la implementación de este modelo en la región en cumplimiento con los objetivos marcados por Europa. En este sentido, destaca también el Plan integral de residuos de Andalucía (Pirec), documento que servirá de base para la ponderación de las políticas a aplicar en cada uno de los flujos existentes de estos productos.

Otro de los pilares de la Revolución Verde se corresponde con el Pacto andaluz por el agua que está impulsando el Gobierno autonómico para paliar problemas esenciales de la región en este ámbito y en la búsqueda de estrategias de consenso. De hecho, ya se ha culminado con éxito la primera de las fases de su elaboración, que consistía en el acuerdo de los diez ejes principales del texto, y próximamente comenzará la segunda etapa, en la que se celebrarán reuniones sectoriales para que los agentes implicados puedan cooperar directamente en esta labor. El resultado de estos trabajos conjuntos será la creación del ‘Documento de trabajo del Pacto andaluz por el agua’.

En cuanto a las políticas relacionadas con este recurso natural, destaca también la apuesta por la depuración de las aguas residuales urbanas, actividad que se considera de gran relevancia en sí misma y como vía para obtener un nuevo recurso hídrico a través de su reutilización. Para avanzar en estas metas, la Consejería ha puesto en marcha un plan de choque dirigido a poner en uso el canon autonómico de mejora y que todos los municipios andaluces depuren adecuadamente sus aguas. Por su parte, la Junta se ha comprometido a iniciar, antes de que finalice 2020, todos los proyectos de depuración declarados de interés de la comunidad autónoma.

La Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Rural trabajará también en la ‘depuración 2.0’, que se enmarcará en la Ley de economía circular y traerá consigo el cambio de denominación de las estaciones depuradoras de aguas residuales (EDAR) a biofactorías. Además, supondrá un impulso a las infraestructuras sostenibles energéticamente que proporcionen nuevos recursos hídricos con la adecuada calidad.

Dinamizar espacios naturales

Finalmente, entre las líneas estratégicas de la ‘Revolución Verde’ se encuentra la dinamización de los sectores productivos sostenibles, que debe comenzar por ofrecer oportunidades de negocio a las empresas situadas en el interior de los espacios naturales para que éstas se posicionen como las principales impulsoras y beneficiarias de la conservación de estos territorios.

Para ello, el Gobierno andaluz ofrecerá asesoramiento a estas entidades, en su mayoría pequeñas empresas, y trabaja ya, desde finales de 2019, en la elaboración de nuevos planes de desarrollo sostenible de 15 parques naturales y en el seguimiento de otras cinco de estas planificaciones.

La Consejería ha remarcado su intención de apostar por una agricultura ecológica en el entorno de los espacios naturales protegidos con el fin de conseguir un plus de protección ambiental mediante la utilización óptima de los recursos naturales y sin el empleo de productos químicos sintéticos, como fertilizantes o plaguicidas.

https://cordopolis.es/2020/01/11/cordoba-tambien-tiene-su-boina-de-contaminacion/

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