A juicio por gastar 11.888 euros de la tarjeta que su empresa le dio para gasolina

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Las compras, que nada tenían que ver con el carburante, se realizaron durante casi un año en la misma estación de servicio, a la que se considera responsable civil subsidiaria del uso fraudulento de la tarjeta. El fiscal reclama dos años de cárcel.

Casi un año comprando “de gorra” con la tarjeta que su empresa le había confiado para repostar carburante. El juzgado de lo Penal, número 4, de Córdoba, celebrará en los próximos días vista oral contra el empleado de una empresa de limpieza que utilizó fraudulentamente la tarjeta que sus jefes le hábían dado para que llenase el depósito de su vehículo.

Por estos hechos, el Ministerio Fiscal reclama una pena de dos años de cárcel para D. R. R. y relata que el uso irregular de la tarjeta se produjo desde diciembre de 2011 hasta noviembre del año siguiente. Once meses de fraude en el que, siempre según las conclusiones del Ministerio Público, mucho tuvieron que ver los empleados de la estación de servicio en la que se realizaron todas las compras irregulares, ya que “actuaron de forma negligente, vulnerando por omisión de sus obligaciones legales, el control mínimo que debe efectuarse en los pagos y los cobros”.

Entre los gastos que cargó este empleado a la tarjeta de su empresa, el fiscal señala gastos en butano o en telefonía, todos en la misma gasolinera y por un importe ciertamente elevado: 11.888 euros. Esto es, más de 1.000 euros al mes de fraude a su empresa. Aparte de la pena de cárcel, el fiscal pide que el acusado devuelva íntegramente esta cantidad y, en caso de no poder hacerlo, deriva la responsabilidad civil a los dueños de la gasolinera en la que se cometió el fraude con la tarjeta. Por este motivo, el Ministerio Público reclama a esta empresa una fianza de 12.000 euros.

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