La 'joroba' del Asland se queda: sin planes para acabar con la brecha de una obra provisional de 1992

.

La llegada del tren de alta velocidad a Córdoba en 1992 fue una bendición para la ciudad, pero tuvo sus daños colaterales. El tren acercó a Córdoba al mundo, multiplicó sus turistas y modernizó este transporte público, convirtiendo a la ciudad en un auténtico nudo de comunicaciones por ferrocarril en el sur de España (todos los trenes de alta velocidad que entran o salen de Andalucía pasan por Córdoba). También se consiguió acabar con la brecha que dividía a la ciudad en dos, las vías del tren, soterrándolas y liberando una enorme cantidad de suelo en lo que hoy es el Vial Norte.

Pero las prisas por que el AVE llegase en 1992 destrozó un yacimiento arqueológico único, Cercadilla, y dejó obras provisionales que se han convertido en definitivas, y peligrosas. Cercadilla es irrecuperable en su mayor parte y lo poco que se puede visitar es abandonado de vez en cuando. Por la joroba del Asland circulan a diario miles de vehículos, en un viaducto que sirve para salvar las vías del tren y que mantiene en esta zona de la ciudad una brecha, una barrera, que todavía la parte por la mitad en la zona de Levante.

Desde 1992, las diferentes corporaciones municipales han intentado acabar con la joroba del Asland. Hasta el Gobierno ha incluido su demolición y el soterramiento de las vías del tren en esta parte de la ciudad en sus Presupuestos Generales del Estado (PGE). Pero a día de hoy el proyecto está totalmente descartado.

Según consta en una respuesta parlamentaria a preguntas del diputado del PP Andrés Lorite, el Gobierno asegura que el soterramiento del ferrocarril en esta parte de la ciudad no está en sus planes: “completar el soterramiento del ferrocarril a su paso por el casco urbano de la ciudad de Córdoba no es una actuación contemplada actualmente en la planificación del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana”, detalla la breve respuesta que el Ejecutivo da a este diputado del PP en la provincia de Córdoba.

El proyecto para demoler la joroba del Asland se llegó a aprobar en la Gerencia Municipal de Urbanismo. Costaba tres millones de euros y se llegó a plantear como una obra complementaria a la reforma de la glorieta de Chinales. Pero los problemas con la titularidad de los terrenos retrasó el proyecto. En 2006, los Presupuestos Generales del Estado, durante el Gobierno del PSOE, llegaron a incluir la obra, que apareció en diferentes anualidades. Pero esta obra nunca se ejecutó.

Pasaron los años, estalló la crisis inmobiliaria que provocó otra de deuda pública y finalmente el Gobierno ha enterrado un proyecto considerado vital para los cordobeses de esta zona de la ciudad y también para favorecer una entrada más ágil desde la zona norte de la provincia. La joroba del Asland se queda, al menos durante los próximos años o hasta que otro Gobierno desentierre un plan para acabar con una obra provisional.

Etiquetas
stats