Japón y Córdoba, unidos por tambores, flores y terremotos

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El embajador japonés en Madrid inaugura en Viana una exposición que recorre las tradiciones niponas a través de los patios del palacio

Hay casualidades que, de sencillas, asustan. Las ha recordado la mañana de este miércoles el embajador japonés en España, Satoru Satoh, en la inauguración de la muestra Japón a través de los patios, enmarcados en la celebración de los 400 años de relaciones diplomáticas entre Japón y España. Satoh ha recordado que en 1611, la costa orientaljaponesa fue arrasada por un enorme seísmo que provocó olas gigantes que destrozaron las poblaciones limítrofes. Aquel fenómeno se conoció como el Gran Terremoto. Tres años después, una embajada de importantes nobles nipones partió hacia el levante, cruzó el océano Pacífico, atravesó Nueva España (México) y entró en Europa por el Puerto de Santa María. Su meta era Madrid, donde le esperaba el rey Felipe III, y su objetivo era pedirle al Austria apoyo para mantener vínculos comerciales que ayudasen a reconstruir Japón. En su trayecto, los samuráis pasaron por Sevilla e hicieron una parada en Córdoba. Por eso, 400 años después, la ciudad acoge parte de los actos que conmemoran los cuatro siglos de relaciones institucionales entre los dos países.

Los actos comenzaron en Córdoba este martes con el concierto de la pianista Mine Kawakami en la Mezquita, donde interpretó Sonata samurái, una pieza inspirada en el viaje de la embajada. En la mente de los organizadores y la propia artista estaba presente lo simbólico de la fecha, 11 de marzo: el décimo aniversario del mayor atentado de la historia europea, ocurrido en Madrid en 2004 y el tercer aniversario del terremoto y tsunami que provocó el accidente en la central nuclear de Fukushima, en Japón. El embajador japonés, Satoru Satoh, ha subrayado este miércoles lo simbólico de todo. Un terremoto provocó la salida de la embajada en el siglo XVII que ahora se conmemora. Y una misma casilla en el calendario une a ambas naciones un 11 de marzo en dos dramas diferentes.

“Japón y España son dos naciones muy alejadas pero a través de estos actos conseguimos que las gentes se conozcan más”, ha afirmado el embajador, quien ha sido recibido en la puerta del palacio de Viana por las autoridades locales y provinciales, junto a un corro de niños tan bullicioso como uniformado que, armado de banderitas de los dos países, ha dado la bienvenida al alto funcionario. La muestra, que podrá visitarse esta semana, recoge en los distintos patios del palacio renacentista cordobés costumbres y tradiciones que vinculan a ambos países, desde los típicos tambores nipones (taikos), que pueden relacionarse con los sonidos de la Semana Santa cordobesa al gusto por la jardinería y el cuidado de las plantas y las flores.

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