Los feriantes salen a la calle a pedir la dignificación de su oficio y denunciar su “abandono”

Manifestación de empresarios y trabajadores feriantes | ALEX GALLEGOS

Si ha paseado usted por la Ribera y el centro de Córdoba entre las 10:30 y las 12:30 de este lunes probablemente haya escuchado una voz que le ha resultado conocida y que le haya teletransportado al recinto de El Arenal abarrotado de polvo, luces de neón y música makinera. Porque la misma voz que le vende habitualmente perritos piloto, churros y bocadillos en la feria, es la que este lunes demandaba por megafonía la dignificación del oficio de los feriantes, un sector “abandonado por la administración” tras el estallido de la pandemia del Covid-19.

Así se han dibujado a sí mismos algunos de los empresarios feriantes que han acudido a secundar la protesta en Córdoba. Eran aproximadamente medio millar, según Policía Local y los convocantes -que le sumaban unos cuantos cientos-, las personas que partían del Recinto Ferial de El Arenal a las 10:30, con un calor sofocante, digno de la calle del Infierno a las 16:00 un miércoles de Feria en un mayo cualquiera.

Allí, bajo una portada de Feria sin montar, se han alineado cientos de personas, algunas venidas desde Alicante, Granada, Jaén e incluso Portugal -al menos, eso parecía indicar la bandera lusa que ondeaba en la cabeza de la comitiva- para reivindicar la ayuda de los gobernantes y la comprensión de la ciudadanía, que le ha ido mostrando cariño a medida que se cruzaban con la manifestación.

Resonaba ya entonces por el potente altavoz portátil de unos de los manifestantes una canción cuidadosamente escogida, Los coches chocones, de Los Desgraciaus, que resume en su letra y en su sintonía de techno-rumba mejor que ninguna otra el sentimiento feriante y esa cualidad que hace de esta manifestación de ocio tan española un hecho diferenciado.

Una profesión sin epígrafe propio en el régimen general de la Seguridad Social

Tan diferencial es el hecho feriante que como profesión está recogida en hasta quince epígrafes laborales distintos, según ha explicado Paco Jiménez, presidente de la Plataforma Comerciantes y Empresarios Feriantes de Andalucía (Cefan), que ha detallado que hay compañeros suyos que están dados de alta como autónomos y/o trabajadores en el epígrafe del sector del metal, otros en el sector de la hostelería, otros en el sector de los juegos de azar y otros en el sector cultural.

“No existe un epígrafe propio para el empresario feriante”, se quejaba Jiménez, quien, en cualquier caso, aclaraba que el principal motivo por el que se han quedado fuera de las ayudas del estado de alarma ha sido por la temporalidad inherente al sector. Así, desde Cefan indican que cuando estalló la pandemia, la inmensa mayoría de los empresarios feriantes no estaba dado de alta, pues su temporada de actividad va desde Semana Santa hasta octubre.

El hecho de no haber estado de alta como autónomos al inicio de la pandemia ha hecho que la mayoría de los feriantes no hayan tenido acceso a ninguna de las ayudas económicas. A eso se le suma el horizonte negro en cuanto a la posibilidad de volver al trabajo, que no parece muy posible en estos momentos, lo que deja en el aire la supervivencia económica de aproximadamente un millar de familias, según los cálculos de Ángel Cristo, presidente los feriantes en Córdoba.

Más de mil familias viven de las ferias en Córdoba

Cristo reconocía que los propios feriantes se han dormido en los laureles durante años a la hora de pedir un marco regulatorio mejor para su actividad. “Es que nosotros nunca hemos tenido follones, así que nunca nos habíamos visto en una situación como ésta”, se defendía el empresario, que recuerda, en su defensa, que hay compañeros que han estado pagando el 21% de IVA a pesar de estar dados de alta en un epígrafe como el del metal, al que le corresponde el 10%.

En este ámbito, Cristo se ha mostrado partidario de retomar la actividad cuanto antes, aunque reconoce que, con la actual situación y ante las recomendaciones sanitarias, es imposible que se haga de manera que participaran todos los feriantes. “O lo hacemos todos, o entonces no lo hacemos. Nosotros queremos trabajar, pero todos, no unas ferias sí y otras no”, señalaba al respecto.

“Nosotros somos cultura. Las ferias tienen 600 años de historia”, remarcaba Jiménez, pidiendo al Gobierno que empiece a considerar esta manifestación popular como parte de la cultura española“. Lo hacía antes de unirse a la marcha, que ha transcurrido desde El Arenal hasta el Bulevar del Gran Capitán -en la sede de la Delegación de Hacienda ha terminado- transcurriendo evidentemente por la calle San Fernando, conocida popularmente por los cordobeses como la calle La Feria, una muestra más de lo arraigada que está esta tradición en este país.

Etiquetas
stats