Un expediente disciplinario a contrarreloj

Agentes de la Policía Local, a las puertas de Capitulares | MADERO CUBERO
Pese a tener abierto un recurso en el TSJA contra el fallo que obliga a readmitir y a pagar 200.000 euros al policía condenado por drogas, el Consistorio inició otro porque el acto prescribía en marzo de 2015, en plena precampaña

“Un asunto incómodo”, así definió el alcalde de Córdoba, José Antonio Nieto, el fallo del tribunal de lo Contencioso que obligaba al Consistorio a readmitir y pagar los salarios de varios años a un agente de la Policía Local que fue condenado por tráfico de drogas. El motivo no es otro que el 'olvido' de un funcionario o responsable municipal, aún no está claro, de notificarle la suspensión de empleo y sueldo al agente que, mientras estaba en la cárcel, curiosamente, seguía con su sueldo intacto, tal y como se le ha reconocido judicialmente: “La suma asciende a algo más de 200.000 euros”, señala el letrado del agente, José Luis Buenestado.

Pero “el asunto” podría haber sido mucho más incómodo, si cabe, para el gobierno local, que rápidamente se puso manos a la obra para iniciar un nuevo expediente disciplinario. El motivo de fondo, más allá del escándalo de tenerle que pagar y readmitir a un agente condenado por drogas, no era otro que la inminente prescripción del acto administrativo por el que se le sancionaba- aunque no se le comunicara- sin empleo no sueldo.

Y esa prescripción administrativa, que cuenta tres años desde que hay sentencia firme en el terreno penal-marzo de 2012-, sí que hubiese sido incómoda para el gobierno local, ya que la fecha límite era el mes de marzo de 2015; una 'bomba de relojería' que podría haber estallado en plena precampaña a las municipales.

¿Está resuelto el problema? Ni mucho menos, lo único que se ha ganado es tiempo porque la decisión de iniciar un nuevo expediente disciplinario, al que también se han formulado alegaciones por parte del letrado del agente, puede tener consecuencias nulas en un proceso que tiene todos los visos de no tener arreglo para los intereses municipales.

El agente, en libertad condicional desde el día 2

“El nuevo expediente disciplinario nace muerto”, señala el abogado del agente que se remite al principio “Non bis in idem”, esto es: “nadie puede ser juzgado dos veces por el mismo hecho”. Si la sentencia del Contencioso aún está 'viva' en el TSJA no se puede iniciar un nuevo expediente por unos hechos sobre los que aún no existe una sentencia firme. “No pueden coexistir dos sanciones a la vez por los mismos hechos”, recalca Buenestado.

¿Qué se consigue con un nuevo expediente? Por un lado calmar las aguas y, del otro, ganar tiempo porque el plazo mínimo de resolución de un recurso en el TSJA está entre seis y ocho meses lo que dejaba sin ninguna capacidad de reacción al gobierno local, fuese cual fuese la decisión del Alto Tribunal Andaluz: si confirmaba la sentencia no habría margen para el nuevo expediente, pero si la rechaza ¿qué ocurrirá con el nuevo expediente? Igualmente será nulo porque habría dos al mismo tiempo.

El letrado del agente señala más “errores” en la estrategia procesal del Consistorio: “argumentan que mi cliente está en prisión cuando desde el pasado día 2 se encuentra en libertad condicional y lleva casi un año en situación de Tercer Grado”, indica el abogado que justifica en cuestiones de oportunidad política la decisión de iniciar un nuevo expediente.

De esta manera, el Ayuntamiento se encuentra en un 'callejón sin salida': Por un lado tiene un recurso planteado en el TSJA, con muy pocas posibilidades de prosperar, toda vez que se ha reconocido el error de no notificar la sanción, y, del otro con un nuevo expediente que está viciado por formularse con otro abierto y por los mismos motivos.

Con esta perspectiva, el letrado del agente ya avanza que su cliente: “Volverá a vestirse de Policía Local y, por supuesto, a cobrar los salarios que se le adeudan”, un augurio que, salvo fallo del TSJA, parece muy próximo a cumplirse.

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